LIBRO: Canción Dulce

CANCIÓN  DULCE

Leila Slimani

 

Es un libro que nos cuenta tanto, con tan pocas palabras. A través de situaciones muy precisas, nos dice lo que obviamos, lo que preferimos no ver, olvidar, minimizar con tal de no salirnos de lo que nos es cómodo. Es doloroso, horrendo, y desde que comienza te enteras de algo que hace que no puedas soltar ya el libro porque esa escena inicial te hace preguntarte ¿Cómo fue posible que esto se diera? ¿Surgió de la nada? ¿No hubo señales?

Y si las hubo: estaban ahí. Las presenciaron, pero prefirieron hacer oídos sordos a los alaridos de ayuda que esas señales mostraban. Prefirieron hacer como que no las veían, haciendo más invisible aún a quien necesitaba desesperadamente que la vieran, que la ayudaran, que la quisieran un poco.

Habla sobre la maternidad y paternidad, sobre quien lleva el peso de la crianza de los niños…en un país de primer mundo donde uno creería que el varón está más dispuesto a compartir la carga descubrimos que no, la lleva la mujer y él “ayuda” pero no se responsabiliza  de lo que le toca. De la culpa que sienten los padres cuando no pueden estar todo el tiempo con los hijos. Si un hijo podría hacer que yo rompiera la coraza de mi egoísmo, que aprendiera a donarme a otro, a alegrarme en el servicio que puedo dar…si ni ese hijo logra que yo de ese paso para humanizarme y tan solo se vuelve un accesorio que quiero cuando me sea cómodo…los peligros son grandes: no me doy cuenta -porque no quiero- del peligro que acecha.

Si lo que sucede es horrendo, algo que ningún padre debería vivir…va a ser más doloroso con la culpa de “yo sabía que algo no estaba bien y no hice nada”.

Muestra la sociedad tan deshumanizada que somos: en los trabajos nos ven como herramientas, no dan oportunidad de cuidar y atender una familia, si no accedes al trabajo extra no te consideran buen elemento. Las personas que ayudan en el hogar son vistas de igual manera: no interesa la vida fuera del trabajo, ni si pasan dificultades. Si no haces lo que te toca, igual eres desechado. Fuera del trabajo, eres invisible, innecesario para las empresas (u hogares donde trabajes).

Esto que sucede en esta novela corta, sucede en la vida real y de ahí surgió la inspiración para ella.

En el 2012, en la ciudad de Nueva York, Leo y Lucía Krim, de 2 y 6 años, fueron asesinados por su nana, Yoselyn Ortega. La madre de los niños llegó para descubrir a los niños acuchillados en la bañera, y a la nana sangrando por heridas autoinflingidas.

En Mayo del 2018, Yoselyn fue condenada a vida en prisión sin posibilidad de libertad condicionada  por el asesinato en primer grado de los niños.

La autora de este libro estuvo en la FIL Guadalajara de este año.

El nombre de Louise lo toma de Louise Woodward, una nana británica acusada de haber sacudido a un niño que falleció en 1997, bajo su cuidado.

El libro recibió el premio Prix Goncourt en 2016, uno de los premios literarios más importantes de Francia, y se otorga “al mejor volumen de imaginación en prosa entre las novelas publicadas en el año en curso”.

2 comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s