LIBRO: La Grandeza de la Vida

LA  GRANDEZA  DE  LA  VIDA

Michael Kumpfmüller

Reto Tsundoku

Esta novela podría ser acerca de dos desconocidos que viven en Alemania, en los años anteriores a que estalle la Segunda Guerra Mundial.

En la primera parte conocemos a un doctor, que está vacacionando en el mar báltico con su hermana y sus sobrinos. Ahí conoce a una mujer suya vitalidad y entusiasmo le llaman mucho la atención, tanto como para comenzar un cortejo y hablar de la posibilidad de irse a vivir juntos. El hombre tiene casi 40 años, ella 25. El tímido, al parecer. De ella nos dan el nombre: Dora, de él se refieren como el doctor. “Todo el que viene del este ha tenido que dejar su vida atrás de un día para otro, por eso Dora es mucho más libre que él, porque está desarraigada y, por ello, más arraigada a la vez, es alguien que sabe donde están sus raíces, precisamente porque las ha cortado.”

Franz y Dora.

En la segunda parte, Quedar es más intensa. Ella hace lo posible por adaptarse a la vida de él, a realizar el sueño de vivir juntos, y logran establecerse en Berlín, una ciudad que presenta ya detalles de persecución a los judíos, donde la inflación cambia los precios de viviendas y víveres cada día. En medio de ese caos, esta pareja se enamora. Ella le da a él los espacios para que escriba, revise, edite; y ella sigue con su activismo, pensando que a lo mejor deberían irse a vivir a Palestina. Ella habla hebreo y yiddish y el trata de aprender. A el doctor le visita su amigo Max. Dora tiene que enfrentarse a caseros que no están de acuerdo con que viva con un hombre que no es su marido, y a ella no le importa. Sabemos que el doctor está enfermo, y durante un tiempo parece que mejora. La familia de él está al pendiente, pero lo dejan vivir a su aire. Quizás están contentos de que por fin viva en pareja. Dora lo lleva a hacer lo que antes no había hecho.

Max Brod, y Franz Kafka.

En la tercera parte, Irse, el doctor va empeorando y su familia comienza a inquietarse y va un tío a conminarlo a que se interne en un sanatorio. El doctor no la está pasando bien, pero no deja de escribir, y recibe visitas de sus amigos. Hasta el final, Dora estuvo con él.

Aunque el libro dice que es la historia de amor de Dora, y Franz Kafka, poco nos presentan de este último. Quizás sea porque a él podemos conocerlo en su obra (o a través de ella). Me ha parecido muy interesante conocer a Dora, una mujer valiente, muy valiente para su tiempo. Hizo lo que quiso y el libro me llevó a investigar más sobre ella.

Me ha gustado que, a pesar de que la enfermedad de él lo condenaba a morir (no había tratamiento efectivo contra ella en ese tiempo) el libro no tiene un tono trágico. Al contrario, nos habla de como vivían haciendo planes, enfrentando día a día lo que venía sin que el escritor se viera deprimido, trágico, con la vida detenida por la enfermedad. Se divertían, eran cariñosos uno con el otro. Quizás ahí está la grandeza de la vida: vivirla con pasión, sin temor a lo que vendrá.

 El libro está dividido en  3 partes: Llegar (¿a conocer el amor?), Quedar (¿aprender a vivir en pareja?) e Irse (¿aprender a morir?).

Como bien dijo mi amiga Maria Sylvia, el por qué del título está en el epígrafe de la novela.

Es perfectamente imaginable que la grandeza de la vida esté dispuesta, siempre en toda su plenitud, alrededor de cada uno, pero cubierta con un velo, en las profundidades, invisible, muy lejos. Sin embargo está ahí, no hostil, no a disgusto, no sorda, viene si uno la llama con la palabra correcta, por su nombre correcto.
Es la esencia de la magia, que no crea, sino llama”
.
Franz Kafka, Diarios (1921)

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