LIBRO: Algún Día te Mostraré el Desierto.

ALGÚN DÍA TE MOSTRARÉ EL DESIERTO

Renato Cisneros

Reto Tsundoku

«Mañana la vida será la misma para millones de personas, pero para mí cambiará radicalmente. Me transformaré en padre […] Ahora, en esta antesala paralizante, veo la paternidad como un traje de gala que no sé si ya traigo puesto o recién voy a probarme, pero que no me quitaré más, aunque me quede apretado o largo».

Uno llega a los libros por las razones más variadas. A este llegué gracias a mi amiga Pau Lavie, que en la FIL GDL 2019 me dijo que iría a esta presentación y me le pegué (al final fuimos Clau, Pau y yo)d. ¡Que bendición! Descubrí a un autor que me encantó, en un momento de mi vida en que el libro y el tema tratado me cayeron como anillo al dedo. Tengo un hijo que está por estrenarse como papá (recién nos había dado la noticia la semana anterior a la FIL) y este libro basado en sus propias notas, una especia de diario que fue haciendo se enteró  que iba a ser papá y como fue viviendo el embarazo; con las dudas, miedos y esperanzas que le acompañaron en este periodo.

Foto de la presentación en la FIL: @johannsaari

Me ha gustado mucho como escribe, creo que es muy talentoso. No solo es incisivo, mordaz, sino tierno y cariñoso.

Habla, y como no, de la manera (que puede parecer muy fría) con la que los médicos hablan a los pacientes; del miedo al cambio que va a traer en sus vidas un hijo; de cómo él también deseaba un hijo y la decepción que sintió cuando se enteró que venía una niña. De lo que sucede a la pareja con la llegada de esa hija, de la crisis del padre. Cuando lo discutimos en un círculo de lectura eso agobiaba a todas ¿se había terminado el matrimonio? Mientras que la mayoría pensábamos que había sido muy inmaduro, sólo una amiga lo defendía.

Me parece un libro muy valiente. Un libro que abre la posibilidad a que veamos que sucede con los padres. Esos hombres que antes ni estaban presentes en el nacimiento de los hijos, que evitaban relacionarse con ellos mientras eran niños, los que se “escondían” en sus cuartos cuando el padre llegaba del trabajo, porque “había que dejarlo descansar”. Estos padres de las nuevas generaciones están más involucrados, con todo lo que ello implica. Y el autor nos deja ver lo que hay dentro de ellos. ¡Gracias por eso!

Dorian Florez

Quizás el libro trate también de algo de lo que no se habla mucho: la maternidad y paternidad son difíciles. No son una foto plácida de  familia sonriendo…lo que hay detrás son dudas sobre la propia capacidad, sueños que se han postergado, cosas que no quería uno hacer, pero se hacen porque hay que atender una vida indefensa que depende de uno. Y creo que le pega igual a los dos sexos…pero mientras que al hombre se le disculpa más que se queje, que desaparezca, la mujer es vilipendiada por toda la sociedad. Y expresar dudas, quejas, debía permitirse porque es lo que evita que uno pierda la cordura. Yo amo a mis hijos con toda mi alma, pero hay momentos en que quisiera torcerles el cogote, esa es la verdad.

Pueden leer las primeras páginas aquí.

Acá pueden ver la presentación en la FIL Guadalajara 2019.

Algunas citas que me dejaron pensando:

Los hijos son una bendición misteriosa. Te inyectan vida, te usurpan vida.”

“No todo lo que los padres quieren trasmitir es heredado por los hijos, y no todo lo que los hijos heredan es voluntariamente transmitido por los padres.”

“Eso que hacen los hijos con los padres: entrenarlos en aceptar lo que era inaceptable. Alguien dirá que también los hijos acaban por aceptar a sus padres, pero un padre que modela, forma, conduce -o cree que modela, forma o conduce- aceptar con más resignación o más generosidad a un hijo que se convierte en todo lo contrario a lo que él anhelaba.”

Un padre consentidor puede ser igual de tóxico que un padre autoritario, distante o rígido. El primero inmoviliza a los hijos con su preocupación constante; el segundo no los deja moverse un milímetro fuera del círculo que traza con sus reglas y prejuicios. Ambos, por muy buenos propósitos formativos que tengan, por muy encomiables y altruistas que sean sus aspiraciones para el futuro de la familia, tarde o temprano ven colisionar su utopía con la realidad, con la época, con la modernidad, con la irremediable necesidad de los hijos de arreglárselas por si solos.”

Y una que me encantó:

Hoy, 12 de octubre, se recuerda el desembarco de Colón en América.

Julieta ha sonreído por primera vez.

He descubierto un continente.

5 comentarios

  1. La paternidad ha dado un salto y se ha engrandecido. Tengo 2 hijos que son papas y le han enseñado a sus hijos no sólo lo que está en la superficie, han abierto la puerta a sus sentimientos, a sus dudas y esto los ha acercado.Mi padre tenía una capacidad de evasión ilimitada parecía que la vida solo le era tolerable si permanecía en la superficie de la misma.

    • Tía Iraís:
      ciertamente que si, las cosas han cambiado mucho para los padres en los últimos años.
      Yo de mi nonno solo puedo hablar como abuelo 😉 y con nosotras “las jaliscas” era muy cariñoso.
      Supongo que cuando ya tenía suficiente de nosotros le hacía una seña a la nonna para sacarnos, alejarnos…pero
      no lo noté cuando conviví con él. Y por el contrario, yo tengo un papá muy pero muy cariñoso y presente.
      Un beso,
      Ale.

  2. No conocía ni el libro ni el autor, gracias por el descubrimiento, creo que puede gustarme mucho leerlo, ahora que nuestros hijos son pequeños. Yo también hice un diario en los dos embarazos. Enhorabuena futura abuela!!! Muchos besos.

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