LIBRO: Roza Tumba Quema

ROZA  TUMBA  QUEMA

Claudia Hernández

Reto Tsundoku

Claudia Hernández, nació en San Salvador en 1975. Y en este libro nos cuenta algo de la historia de su país, país que no se nombra. El Salvador tuvo una guerra civil entre el gobierno  y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) durante la década de los años 70’s. El Salvador tenía una población de 4.5 millones de habitantes y el 2% de ellos desapareció (se tiene constancia de su muerte o se ignora su paradero).

Es una narración donde no conoceremos el nombre de nadie. Una mujer, cuando era niña, fue enseñada por su padre a armar, y desarmar un arma, y a tirar con ella. La niña lo que quería era jugar y no entendía por qué su padre le estaba enseñando, y la única respuesta que recibía era “va a haber cambios”. El padre y los hermanos mayores se van, la madre y los hermanos menores viven en un lugar de donde son un día desplazados por soldados. Ese día, una tía de la niña, que ya tiene 14 años, se la llevará a ella y a otros a través de la selva para intentar salvarlos. Unos se salvan, otros no. Esta niña encuentra a su padre en la selva  y la hacen guerrillera. Es muy buena para encontrar rastros, para ir a dejar recados y regresar, es observadora, y tiene temple para andar armada. Al ser mujer no sólo debe  cuidarse de los soldados, sino también de los compañeros. Además, hay guerrilleros que se han salido de la lucha y  asolan los poblados donde saben que no hay hombres (están luchando) y  violan a las mujeres. Los guerrilleros no van a perdonarles esas violaciones así que andan a salto de mata y un día quieren violarla a ella. No lo hacen, porque ella es brava y se defiende. Pero termina muriendo uno de estos chicos y eso le costará que cuando termine la guerra sus familiares  quieran vengarse de ella.

La autora.

Tiene una hija a los 16 años, con otro compañero guerrillero. “El padre de su hija le pidió al padre de ella que la regañara por lo que había hecho. Éste dijo que no era su responsabilidad. Lo había sido mientras ella sólo dormía a su lado y obedecía sus indicaciones. Cuando empezó a escuchar los piropos que él le decía, a aceptar sus invitaciones para dar una vuelta en los alrededores cuando había calma, a esconderse para estar con él y a rehuirle a su padre para no ser descubierta o dar explicaciones, su trabajo había terminado. Su niña era ya una mujer que tenía una pareja y pronto iba a dar a luz. Era asunto del nuevo padre resolver su situación. Podría haber intervenido si se tratara de un asunto que tenía que ver con la tropa. En caso de que hubiera que juzgarla por traición o por negligencia, él había estado del lado del puesto de mando, pero lo que estaba siendo discutirlo en ese momento era un asunto de pareja. Prefería mantenerse al margen de eso. Si se lo permitía, quería también decirle que él era mayor, además de un hombre de ciudad (no se lo había dicho, pero podía notarlo porque él ya había estado y trabajado en la capital, y sabía cómo eran los muchachos de allá) que sabía de esas cosas y podía haber pedido al encargado de suministros que le diera preservativos -aunque luego arreglara con dios ese tema- o contenerse un poco.”

Ella salió de la selva para  estar en un lugar seguro donde dar a luz. “Cuando volvió a los dos meses de haberla tenido y amamantado, él tenía ya otra pareja. No le contó a su hija ni eso ni que él no preguntó por su estado, ni que no quiso saber detalles, ni que le dijeron que no podía culparlo por actuar de esa manera: había recibido un castigo muy fuerte a causa de ellas. Con suerte, había mantenido su lugar en el grupo.”

¿Por qué o cómo deciden que debe seguir siendo guerrillera cuando ella no quiere, cuando lo único que desea es estar con su hija? Para que no deje la lucha, para que deje de estar pensando en la hija, mudan a la niña a una nueva locación sin decirle. Le dicen que no se preocupe, que está con compañeros que la están atendiendo bien, y que al finalizar la guerra, se la regresarán. Y lo que hacen estos hombres, sus propios compañeros de lucha, es darle a las niñas a unas monjas (¿se la vendieron a las monjas? ¿las monjas vendieron a la niña?) que la dan en adopción a un matrimonio francés, y los guerrilleros así obtienen armas para su lucha. Cuando llegan los tiempos de paz, esta mujer ve a otras que si se reúnen con sus hijos, y a ella nada más le dan largas.

Durante la lucha, las mujeres tienen mucho que perder. Son usadas por los  compañeros (de compañeros nada: no son solidarios con ellas, ni comparten las mismas obligaciones). Lo que hacen para evitar que se desmoronen y dejen la lucha es hacerlos autómatas, que obedezcan sin pensar, que no hagan vínculos, nadie conoce el verdadero nombre del otro, ni el lugar del que procede. No pueden hablar de eso. Aprenden a hablar de si mismos desde un lugar lejano, y esto se ve reflejado en la escritura, pareciera que alguien narra un trauma desde la visión de un testigo, y no el ser al que le han partido la vida.

Terminando la guerra, viene el desarme, y esta mujer ha sufrido pérdidas, que han sufrido  también soldados y  población civil. Encontrará que debe entregar las armas, y que donde vive, los vecinos le tienen miedo, pues saben que era guerrillera. Esto no impedirá que la roben (es una mujer muy trabajadora, que siempre está pensando como proveer para las hijas, como protegerlas, como ser autosuficiente), tiene sembrado maíz, tiene gallinas y en la noche escuchan como vienen y roban alimento. Ella les dice a las niñas que no hagan ruido, que pretendan que no pasa nada para que el ladrón pueda robar y dejarlas en paz. Podría tomar un arma, podría disparar y matar, la ley estaría de su parte porque están traspasando su propiedad…pero si algo le pasa, ¿quién vería por sus hijas?. Si se enfrenta a un hombre, lleva las de perder. Porque le va a lastimar que lo exhiban como ladrón.

La sociedad civil resiente a los exguerrilleros porque ahora están recibiendo ayuda del gobierno y así es como la segunda hija puede ir a estudiar la universidad; cuando le toca el turno a la tercera hija, las cosas han cambiado y no tendrá esa ayuda. Los exguerrilleros reciben una ayuda por  discapacidad, pero esta mujer no acepta la ayuda del gobierno. Comienza a haber ayudas también para mejorar viviendas, pero entonces surgen esos líderes que deciden a quienes les dan el apoyo, según los votos que puedan ganar, merezcan el apoyo o no. Hay quien los merece y no le llegan y quien no era acreedor a ellos y recibe de más. Corrupción.

Monumento a la memoria y la verdad, es un muro de 85 metros de granito negro inmortaliza los nombres de más de 25 mil niñas, niños, mujeres y hombres, víctimas inocentes del conflicto.

Me ha gustado mucho como está contado, se siente la sensación  de estar contando una historia sin querer revelar mucho, como si la historia doliera tanto que no se puede contar de manera directa, se hace de manera indirecta para tomar distancia (igual como haría la protagonista en la realidad), y por supuesto, es una historia que debe ser contada. Lo que han sufrido las mujeres en esos países donde la guerra ha dejado heridas profundas. Esta madre que busca a su primera hija, que con la ayuda de organizaciones la encuentra en París (única ciudad mencionada con su nombre), una niña que siempre se ha sentido abandonada, que no quiere tener vínculo con esta madre; esta madre que lo dará todo para proteger y cuidar a las otras hijas que viven con ella. Y la extrañeza que sienten las hijas al no entender el por qué de muchos comportamientos de la madre, lo diferente que es crecer en tiempos de paz, una paz que para los excombatientes no termina de llegar, o no creen en ella porque saben que es frágil.

Aquí pueden leer las primeras páginas.

6 comentarios

  1. El relato no necesita los nombres si describe tan bien las emociones y situaciones de un país que ha sufrido la peor de las guerras, la civil, entre hermanos. Lo beso leer.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s