LIBRO: El Otro Einstein

EL  OTRO  EINSTEIN

Marie Benedict

Reto Tsundoku

 

 

Mileva Maric

Mileva Maric nació en Serbia en 1875. Fue una de las primeras mujeres en ser aceptada en el Politécnico de Zurich para estudiar Física. Y para ello, tuvo que remontar varios obstáculos: una cojera que le ocasionó bromas y crueldad de sus compañeros en la escuela, ser mujer y tener que luchar por un lugar en el Colegio Real de Zagreb, lugar que estaba vetado a las mujeres y donde entró y destacó entre sus compañeros varones. Su padre pensó que el defecto físico que tenía la predisponía a no encontrar marido, así que la animó a utilizar su intelecto, a perseguir una carrera en la academia.

Politécnico de Zurich

A su llegada al politécnico sufrió por la manera en que la recibió su maestro (llegó a tiempo y los demás ya estaban en clase, como si se hubieran puesto de acuerdo para llegar antes, no le daba la palabra, la hacía menos por ser del este de Europa). Cuando respondió acertadamente a sus preguntas, vio molestia en sus compañeros…excepto en uno, que comenzó a buscarla para investigar que más pensaba esa cabeza brillante. Ese hombre era Albert Einstein. En la pensión donde vivía, había otras mujeres que también se estaban abriendo camino en diferentes carreras: psicología, matemáticas. Hablaban de las cosas a las que se enfrentaban y trataban de apoyarse unas a otras. Después de la cena, hacían música juntas. Al principio, Albert tuvo que luchar para que ella bajara sus defensas. Ella no lo invitaba a la casa de huéspedes donde vivía, y entonces, él se presentaba sin invitación. La invitaba a salir, llegaba para tocar el violín con sus compañeras de pensión. Pero una vez que las bajó…comenzó a enamorarse de él.

Albert y Mileva

Si bien en los planes de Mileva no estaba el matrimonio,  él sabe como conquistarla. Son una buena dupla, pues con ella, Albert se siente estimulado intelectualmente y ella puede mostrar su genio sabiendo que él no se siente intimidado. Pero comienza a abusar del enamoramiento  que ella siente por él. Albert deja de ir a clases y ella le pasa los apuntes; le quita tiempo a Mileva para sus propios estudios porque quiere pasear, viajar, o que le explique cosas o haga cálculos matemáticos. Albert está lejos de su familia, los padres no aprueban la relación: tratan de alejarlo de Mileva y amenazan que no van a mantenerlo si desobedece.

 

 

Albert sale muy mal parado en este libro. Un niño-hombre egoísta, poco disciplinado, infiel, mentiroso. Un gran manipulador. Le decía a Mileva que ellos eran diferentes, eran bohemios…y con eso la predisponía a no seguir reglas, a vivir como él quería que vivieran porque así convenía a sus intereses, porque quería acostarse con ella. Pero cuando ella queda embarazada la deja sola. No quiere casarse después de nacida la niña porque le dice que el estigma que sufrirá la niña y ellos por tener una bastarda sería terrible. Y la deja sola cuando ella enferma y muere…al parecer ni siquiera se dio el tiempo para conocerla (no hay seguridad de que sucedió con esa hija. Se sospecha que pudo haber muerto en el parto, o haber sido dada en adopción. La autora elige dejarla viva, al cuidado de los abuelos y después muere tempranamente de una enfermedad).

Mileva con sus hijos

Las cosas terminan de manera muy dolorosa (no tiene caso que les destripe el libro). Al contrario de Pierre Curie, que siempre luchó por que no excluyeran a su esposa de sus investigaciones y premios, Albert parece que si trató de esconder lo que le debía a Mileva. Se divorciaron con el acuerdo de que si él llegaba a ganar el premio Nobel, le daría a ella el dinero del premio…y en 1921 cumplió con ese  acuerdo.

Busto de Mileva en la Universidad de Novi Sad, Serbia.

Es triste constatar como las mujeres lo han tenido tan difícil en otras épocas de la historia (hay cosas en las que al parecer no nos va mejor que entonces). Aunque no se conoce el verdadero rol de Mileva en la Teoría de la Relatividad, la autora decidió darle a ella mucho del crédito por ella. Aunque reconoce que el libro no es más que una novela donde ficcionaliza lo que no pudo encontrar documentado.

Su tumba en Zurich

Me gustó conocer a Mileva a través de esta lectura, y la verdad es que antes del libro, no sabía nada de ella (y don Albert me caía rebien…ahora ya no tanto).

Aquí puedes leer las primeras páginas.

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6 comentarios

  1. Ale. Feliz Año, y espero y deseo que todo vaya bien. Por aquí todo igual, o más menos. Con cambios y más libros. Este que nos traes, me gustaría mucho ojearlo. Estoy convencida de que las historias de muchas personas se escriben con varias manos. A veces, incluso, se las suplanta. Como dices, o creo entender, la escritora de este libro no tenía todas las herramientas de investigación para poder decir hasta qué punto ella influyó en los estudios de Einstein. La verdad, es que últimamente le están saliendo varios competidores. Por lo visto hubo otro hombre, no recuerdo de que país, pero era del este, que inició los estudios que él dice haber descubierto. No presté mucha atención en su momento, pero con esta historia he pensado que lo mismo…no todo es como nos lo cuentan. Qué pena que las personas no sepamos vivir amando la creatividad de quienes nos rodean y admirando que esas ideas, sean la chispa de otras…Como quizá a los Curie…espero que esa historia sea tan cierta como la conocemos.
    Un abrazo grande

    • María:
      ¡Feliz Año! ❤

      por acá también un poco igual. Ojalá haya cambios para bien. Hasta ahorita, no mucho :/ la verdad.
      Pienso como tú: sería una maravilla que dejáramos que cada quien desarrolle sus talentos y ver en qué se puede ayudar y no estar tratando de perjudicar/robar/sustraer sus ideas y aprovecharse de ellas. No se si en ello también influya el capitalismo: las ideas pueden convertirse en dinero y por dinero se pisa a todo mundo (no todos, pero la mayoría). En algún capítulo de este libro, Mileva se encuentra con Marie…que reconoce que Pierre siempre la ha apoyado. Que se puede oponer -Pierre- a los desprecios que quieren hacerle a Marie (por ejemplo, le recomiendan quitar su nombre de papeles que manda a la Academia) a lo que él se niega. Y Mileva entiende que la han borrado porque Albert no quería que se notara que ella participaba.
      Espero que hoy en día sea menos fácil invisibilizar el trabajo de las mujeres.
      Un beso,
      Ale.

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