LIBRO: Correr, de Jean Echenoz

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Jean Echenoz

Este libro habla sobre Emil Zátopek, aunque no es una biografía propiamente dicho. El atleta es un pretexto epara tratar muchos temas.

Primero situar en el mapa a la república Checa.
Primero situar en el mapa a la república Checa.

Emil nació en 1922 en Checoslovaquia. Cuando tenía 16 años comenzó a trabajar en una fábrica de zapatillas y la empresa organizó, tratando de aumentar las ventas de sus productos, una carrera donde Emil era obligado a  participar (todos los empleados tenían que hacerlo).  Y, aunque nunca le había gustado el deporte, descubre que correr si le gusta. En 1939, los nazis llegarán a la ciudad, y estarán ahí hasta el fin de la guerra.

En 1945 entra al ejército y la rutina le gusta. Le deja suficiente tiempo para entrenarse y comienza a demostrar una gran velocidad. En 1944 gana ocho campeonatos nacionales, con lo que comienza a hacerse conocido en su país.

Emil Zátopek
Emil Zátopek

Para 1948 acude a los Juegos Olímpicos de Londres donde obtiene la medalla de oro en los 10000 metros y plata en los 5000 metros. Y 4 años después, en Helsinski, en 10 días, ganará las medallas de oro en las pruebas de 5mil metros, 10mil metros y el maratón. Ya era conocido como “la locomotora humana“.

Se convirtió, sin querer, en propaganda para su país. Cada que ganaba algo, iba ascendiendo en el escalafón militar. Pero esto hizo que su carrera atlética sufriera porque el gobierno de su país no lo dejaba salir a competir, ni daban mucha información sobre él a la prensa extranjera, y lo espiaban (tenían miedo de que pidiera asilo en otro país, o sacara información de lo que ocurría en el suyo). Si no lo veían en una competencia internacional, la prensa extranjera no sabía si estaba enfermo, se había lesionado, ya no corría, o qué. El gobierno de Emil no gustaba de decir que no lo dejaban salir del país (ya se sabe que a los gobiernos totalitarios no les gusta decir que sus ciudadanos no gozan de libertad). Además de que tuvo otros problemas: corrió en Brasil y regresando la prensa de su país lo entrevistó y le preguntó si le había gustado. Emil respondió que si, y por qué. La prensa de su país escribía que no le había gustado por tal y cual (mentiras, claro, Emil no lo había dicho). Resultado: Brasil retiraba la invitación para otra competencia.

Emil Zátopek besando a su mujer.
Emil Zátopek besando a su mujer.

Era un hombre afable, que parecía al correr que estaba a punto de desfallecer. En muchos de sus entrenamientos en casa (corría hasta 800 kilómetros al mes), siempre había personas a lo largo de la acera vitoréandolo. A lo largo de su carrera participó en 334 carreras, y tuvo 261 victorias.

En 1968 apoya a Alexander Dubcek y el partido le quita el cargo que tenía en el ministerio de Deporte, lo sacan del Partido, lo dan de baja en el ejército y se le prohíbe vivir en Praga y viajar (por lo que no vendrá a los Olímpicos de México). Lo envían como responsable de mantenimiento a las minas de Uranio de Jáchymov. Después de tenerlo ahí 6 años, al gobierno se le ocurre la idea de regresarlo a Praga y, para humillarlo, hacerlo trabajar de basurero. No contaba el gobierno con que era un héroe para los suyos y cuando la gente lo reconocía con su escoba detrás del camión de la basura, bajaban a vaciar sus cubos de la basura en el camión, lo vitoreaban, le aplaudían y sus compañeros de trabajo se negaban a dejarlo que recogiera basura. Por lo tanto, corría en medio de gritos de aliento, como cuando competía y rompía las marcas. Viendo que su estrategia no funcionó, lo cambian de trabajos pero en todos sucede lo mismo: la popularidad de Emil es un problema para el gobierno. Deciden mandarlo al campo, donde hay menos personas y dos años trabaja cavando agujeros para postes de telégrafo. Después de 2 años, lo citan y le dan un papel para que lo firme. Es su autocrítica, renuncia a su retiro de coronel…pero Emil firma para vivir en paz. Y lo hacen archivista en el sótano del centro de Información de los Deportes en Praga.

Un libro que disfruté mucho, a pesar de que correr no es lo mío (ningún deporte, a decir verdad).

Aquí  pueden ver un video de Zátopek en acción, de los archivos de el Comité Olímpico.

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20 comentarios

  1. La vida de Emil Zatopek es admirable y emocionante por sus logros deportivos y su fuerza interior. Porque tuvo que ser muy fuerte para no desfallecer con todas esas humillaciones. Gran y historia y gran libro, Ale. Un abrazo.

  2. De la trilogía que hizo Echenoz sobre biografías ficcionadas (Ravel, Tesla y Zatopek) este es el que me falta por leer y, junto al de Tesla, uno de los que más me interesa.

    Un abrazo

  3. Yo también leí 14 y desde luego me llevo este anotado porque creo que necesito meterme un poco de todo ese afán de superación de este hombre. Creo que, como siempre que me paso por tu casa, me llevo una estupenda historia 😉 Besicos!

    • Susana:
      ahhh, es que estoy tratando de motivarme con el ejercicio. Desde que la hija entró a trabajar no he ido a los pilates (aunque brinco como canguro por mi casa). Esa entrenadora personal que tengo está muy molesta 😛 jijiji.
      Un beso,
      Ale.

  4. La fotografía que has puesto – muy bonita- parece una escultura 🙂
    Asfixiante lo que cuentas. La propagnda mentirosa del comunismo. Miy interesante para perdernos por Checoslovaquia.

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