LIBRO: Rayuela

portada-rayuela-50-edicion-conmemorativaRAYUELA
Julio Cortázar

Las dos veces que he leído este libro ha sido en compañía de grandes lectoras, por lo que me considero muy afortunada.

Conocía el libro de “oídas” sin haber puesto mucha atención. Sabía que el autor era argentino, que fue un extraordinario cuentista, y que esta obra es de las que todo mundo sabe y habla, pero pocos han leído. Y lo que más difícil me ha sido constatar es que hay quien habla de ella como si fuera una historia de amor (cierto, tiene unos pasajes muy hermosos, con palabras que toda mujer quisiera escuchar…pero de ahí a querer ser la Maga…¡ni hablar! ¡claro que no!).

Publicada en 1963, el año pasado cumplió 50 años. Y este año Argentina es invitada a la FIL así que ¡había que leerlo de una vez por todas!

Vamos comenzando la lectura. ¿Qué? ¿Qué dice de los lectores hembra???
Vamos comenzando la lectura. ¿Qué? ¿Qué dice de los lectores hembra???

Antes de adentrarse en la obra es importante saber que buscaba Cortázar al escribirla. En una carta a Jean Bernabé el 3 de Julio de 1963 le dice: “Espero que las innovaciones “técnicas” de la novela no le molesten […] esos aparentes caprichos tienen por objeto exasperar al lector, y convertirlo en una especie de frère ennemi, un cómplice, un colaborador en la obra. Estoy harto de eso que un personaje de mi libro llama “el lector-hembra” ese señor (o señora) que compra libros con la misma actitud con que contrata a un sirviente o se sienta en la platea del teatro: para que lo diviertan o para que lo sirvan. Lo malo de la novela tradicional es eso, que en pocas páginas crea una atmósfera que envuelve, acaricia, seduce al lector, y éste se deja transportar durante 300 páginas y 8 horas, sentado en una nube (rosada o negra, según los casos) hasta llegar a la palabra FIN que es una especie de Orly de la literatura. He querido escribir un libro que se pueda leer de dos maneras: como le gusta al lector-hembra, y como me gusta a mí, lápiz en mano, peleándome con el autor, mandándolo al diablo o abrazándolo.”

Enchufe macho y hembra, como bien dijo mi compañera Diana, creo que se refería a esto Don Julio.
Enchufe macho y hembra, como bien dijo mi compañera Diana, creo que se refería a esto Don Julio.

Ya con esto, sabemos que Cortázar buscaba innovar la manera de hacer una novela, queriendo hacer al lector parte activa de ella, que se metiera en ella como un viajero que se adentra en un paraje a vivir una aventura. Usará técnicas nuevas. Y quiere que el lector salga de su zona de confort, que se vea obligado a leer de manera diferente. (Debo decir que el uso de ese término le hizo ser muy criticado. No sé si usó el término lector hembra porque lo femenino es lo que acoge, recibe y suaviza; o si estaba denigrando a lo femenino. Creo que no era esto último, pero es mi percepción personal subjetiva). Cortázar apelaba a un lector distinto: uno que cuestionara al autor, que se moviera a través de las letras que leía. Propone una obra donde el lector tendrá que interpretar lo que hay en los silencios de la obra.

Como Sebatián en la Historia Interminable, Cortázar buscaba un lector que se comprometiera con la obra.
Como Sebatián en la Historia Interminable, Cortázar buscaba un lector que se comprometiera con la obra.

La novela se divide en tres partes: Del lado de allá, capítulos 1 al 36; Del lado de acá capítulos 37 al 56 y De otros lados (capítulos prescindibles) que van del 57 al 155. Y, en la primera página del libro aparece un TABLERO DE DIRECCIÓN donde el autor invita al lector a acometer el libro en un orden desacostumbrado. Puede leerse, como todo libro, comenzando con el capítulo 1, 2, 3 y así sucesivamente hasta terminar. Cortázar propone que el lector lea así hasta el capítulo 56 y prescinda de lo demás.

Señalador rayuela
O, seguir ese tablero de dirección. Comenzar con el capítulo 73, el 1, el 2 y luego el 116. De esta manera no se dejará de leer nada.

¿De qué trata el libro? Horacio Oliveira conoce en París a quien será su musa: Lucía, la Maga. Horacio tiene unos amigos quienes se llaman a sí mismos “El club de la serpiente”, todos muy cultos. La maga parecía desentonar con ellos, no “dar el ancho”, pues tenían que explicarle muchas veces de quien hablaban o el contexto de sus frases.

Cuando la Maga preguntaba por cuestiones como la filosofía Zen (eran cosas que podían ocurrir en el club, donde se hablaba siempre de nostalgias, de sapiencias tan lejanas como para que se las creyera fundamentales, de anversos de medallas, del otro lado de la luna siempre), Gregorovius se esforzaba por explicarle los rudimentos de la metafísica mientras Oliveira sorbía su pernod y los miraba gozándolos. Era insensato querer explicarle algo a la Maga. Fauconnier tenía razón, para gentes como ella el misterio empezaba precisamente con la explicación. La Maga oía hablar de inmanencia y trascendencia y abría unos ojos preciosos que le cortaban la metafísica a Gregorovius. Al final llegaba a convencerse de que había comprendido el Zen, y suspiraba fatigada. Solamente Oliveira se daba cuenta de que la Maga se asomaba a cada rato a esas grandes terrazas sin tiempo que todos ellos buscaban dialécticamente.

-No aprendas datos idiotas -le aconsejaba-. Por qué te vas a poner anteojos si no los necesitás.” (del capítulo 4).

Sin embargo, la Maga era feliz. No se preocupaba por saber, sino por sentir. O por explicarse, sino por vivir. Y Horacio ¡es tan amargado! Queriendo entenderlo todo, se pierde la experiencia de estar presente en lo que importa. Lucía intuye verdades a través de su corazón, y sigue su intuición. Horacio está perdido en el oropel del mundo intelectual. En ocasiones ve con menosprecio la Maga, pero no puede dejar de reconocer que ella tiene lo que a él le falta y que tanto necesita. Y para un hombre como él, esto es desgarrador. En cambio, la Maga acepta a Horacio como es. Es una historia de amor que terminará cuando ella sufra una pérdida terrible (que no les voy a contar porque tienen que leerla en el libro ¡y no digo más!). Horacio regresará a Argentina y ahí recordará a la Maga. Los capítulos prescindibles son notas que nos dicen como fue creado el capítulo del que venimos según el tablero de juego, o al que vamos. Si alguien desea escribir, son consejos valiosos. No deben saltárselos.

¿Qué creamos o destruimos con el lenguaje?
¿Qué creamos o destruimos con el lenguaje?

¿Qué hizo Cortázar con este libro? Tratar de actualizar el lenguaje, mostrar que así como nos ayuda a comprendernos, también nos encierra en los significados y nos aísla; quiere demostrar que, aunque no haya nada nuevo bajo el sol, el lenguaje puede reinterpretar o volver a decir lo anteriormente dicho. Que hay nuevas maneras de hacer novela. De enseñar a escribir. De mover al lector.

Tiene partes originales por completo. En el capítulo 34 intercala “Lo Prohibido” de Benito Pérez Galdós con un escrito de él. La Maga está leyendo a Galdós y una línea es esa lectura, y en la que sigue el personaje de Oliveira cuenta lo que siente mientras ella lee. Es decir, este capítulo se puede leer de 3 maneras: si nos saltamos una línea podremos leer lo que lee la Maga; o lo que Oliveira va pensando mientras la escucha. O leer uno tras otro y hacernos bolas y enojarnos creyendo que estamos ante un error de edición 😉 Cortázar logra sacarnos de la zona de confort. (Leer aquí)

En otro capítulo nos habla en gíglico y demuestra como el lenguaje puede seguir transmitiendo emociones aunque no entendamos cabalmente lo que significa. (Leer aquí).

Muchas de las líneas en el libro son frases llenas de belleza. El capítulo 7 es muy lindo, y sirvió para que yo cayera rendida ante mi charro negro. (Aquí lo pueden escuchar de boca de Cortázar).

Una vez lo leí de la manera tradicional, y otra siguiendo el tablero. Las experiencias fueron muy diferentes. Siguiendo el tablero, mis emociones no se desbordaron como en la manera tradicional. En una quería matar a Oliveira y en otra solamente me caía mal. Ha sido interesante darme cuenta de esto.

Julio Cortázar, a quien le gustaba el jazz.
Julio Cortázar, a quien le gustaba el jazz.

¿Es un libro fácil? No, no lo es. Pero ¡vale la pena hacer el intento! Cortázar era un hombre con una cultura muy amplia, de lo que se da uno cuenta al leerlo. Las referencias que hace a autores, pintores, filósofos, músicos, cine son muchísimas. Es un escritor con habilidad, del que se puede aprender. Y porque se aprende de la vida. La Maga es una parte de nosotros mismos, que queda descuidada cuando pensamos que lo importante es entender el mundo desde lo intelectual. Horacio es esa parte que la sociedad nos invita a ser (con todo y que él era muy hippie pero su rebelión no lo hacía escaparse de consumir cultura, datos, autores), a saber, a estar en el lugar de moda. No se puede tener solo uno porque estamos condenados a la infelicidad y a añorar la otra parte. Es en el equilibrio de ambas que podemos llegar al cielo (¿o cómo le llaman a la parte final de la Rayuela en otros lados???).

fil-2014

Ahora si ¡lista para la FIL! En ella habrá muchas actividades alrededor de Cortázar. Aquí pueden ver cuáles.

Libro 16 para el reto Leer 25 obras escritas en Español.

Anuncios

28 comentarios

  1. Mi querida Ale,…¡¡qué bien estar aquí contigo!! Con taza de té irlandés, of course.
    Bueno,…La Rayuela, yo soy de quienes no se lo han leído…pero que desea hacerlo algún día. Dedico tanto tiempo a la literatura anglosajona que ese espacio para los libros de otras lenguas le tengo un rato olvidado.
    Espero enmendar este error pronto…porque sé que me estoy perdiendo maravillas…
    Gracias por esta entrada, porque así…con una idea más clara del contenido, una puede viajar y participar en el libro de un modo diferente.

    Me chifla eso que dices de “Tratar de actualizar el lenguaje, mostrar que así como nos ayuda a comprendernos, también nos encierra en los significados y nos aísla; quiere demostrar que, aunque no haya nada nuevo bajo el sol, el lenguaje puede reinterpretar o volver a decir lo anteriormente dicho. Que hay nuevas maneras de hacer novela. De enseñar a escribir. De mover al lector”.

    Lo de reinterpretar o volver a decir lo anteriormente dicho…me pasa muy a menudo…en el descubrimiento de las relecturas…
    Un abrazo y gracias por esta entrada tan bella…

    • María:
      ¡que alegría tenerte por aquí! Si quieres animarte a conocer a Cortázar, sus cuentos son mu buenos y no son tan bromosos como Rayuela (que para irlo cargando necesitas un brazo fuerte 😉 )
      Un beso,
      Ale.

  2. Más de una vez me he planteado leer este libro. Algún día lo haré siguiendo el mapa de Cortázar, pero ahora mismo no es el momento puesto que acabo de terminar con “Los miserables” y necesito lecturas más ligeras y fáciles.

    • Masteatro:
      ¡Híjole! es que te has metido en las grandes ligas. Ya después de un tiempo ¡si anímate! y creo que la mejor manera de leerlo es precisamente como quieres hacerlo: siguiendo el itinerario propuesto por el autor.
      Un beso,
      Ale.

  3. Un libro que siempre tengo a mano. Lo tengo en tres versiones diferentes, el año pasado me compré el que sale en esta entrada, el de la edición conmemorativa. También me he comprado no hace mucho un libro de Cortázar en el que, entre otras cosas, comenta la escritura de Rayuela. Lo leí una vez porque nos mandaron en la universidad y me aficioné a Cortázar. Luego, lo he ido leyendo a trozos. Frases que me gustan, extractos que tengo subrayados. El año pasado mi intención era volverlo a leer, pero de momento ahí está, esperando. Quizá este año 🙂

    • Cova:
      ¡así que lo tienes en tres ediciones! yo quiero comprar el de Cátedra, porque trae notas muy buenas. Me decepcionó un poco que el de Alfaguara no trae notas (el de Cátedra me echa para atrás el tamaño del libro y la letra).
      El mío puede presumir sus heridas de batalla: subrayados, preguntas en los márgenes, mis impresiones…ayyyy voy a pedir que me entierren con él para que nadie se entere de todo lo que pasó por mi cabeza mientras lo leí 😛
      Un beso,
      Ale.

  4. Lo leí hace mucho, Ale. Por momentos, no he sabido hacia dónde caminar, pero después, tuve alguna idea de qué podía esperar en el derrotero. Fue una buena experiencia, aunque no la repetiría.
    Gracias por dedicarle esta entrada a un autor tan querido por nosotros, los argentinos.
    Recibe un beso grande de mi parte.

    • Marcelo:
      a mi me fue muy útil leerlo en equipo, así que lo que no veía una lo explicaba otra 😉 y según me cuentan, el libro “Clases de Literatura” es muy útil para entender todo lo que él quiso lograr en Rayuela.
      Ahora pienso conocer sus cuentos 😉 (que algunos he leído, pero siempre salteados, ningún libro como tal).
      Es querido en toda latinoamérica 😀 y como este año la Feria Internacional del Libro está dedicada a tu país, ¡había que leerlo, si o si!
      Un beso también para tí,
      Ale.

  5. Pásalo muy bien en la FIL. Lo tengo en casa desde hace mucho pero me da demasiada pereza y respeto. Alguna vez Pablo y yo hemos hablado de leerlo cada uno de una forma y comparar. A ver si algún día nos animamos por fin. Aquí al menos en mi ciudad a la rayuela le llamamos china y el final no tiene nombre me ha hecho gracia lo del cielo. Muchos besos.

    • Goizeder:
      😀 espero que si. Cuando menos este año será mejor creo, en cuanto a seguridad se refiere, porque el año pasado había soldados en las calles y las revisiones para entrar eran muy engorrosas por el invitado que era Israel. Temían un atentado.
      Hoy en México hay mucha violencia, pero esta jamás ha llegado hasta la feria. Esperemos que así siga.
      Aquí en México tampoco se llama rayuela, yo lo conozco como bebeleche y avioncito (me imagino que ahí viene lo de cielo).
      Un beso,
      Ale.

  6. ¡Excelente reseña, Ale! Aquí tienes a un lector que aún no ha pasado por las páginas de “Rayuela”, a pesar de tener la novela en casa. Siempre me ha dado mucho respeto, por lo que hay cierto “pánico” por enfrentarme al libro de Cortázar. Pero lo que cuentas aquí me anima a ello, a pesar de no ser un texto fácil, como bien apuntas. En mi entorno tengo algunos amigos que hablan maravillas del autor, y ahora también tengo tu referencia, por lo que tendré en cuenta todas vuestras opiniones. ¡Un abrazo!

  7. Rayuela como El Quijote u otras obras maestras dan muchos respeto, pero cuando empiezas una de ellas te das cuenta que tienes entre la manos un libro que te dejará una buena huella.
    Yo después de tu entrada creo que me pondré a leer Rayuela. Y mira que no le tengo mucha afición.
    Un abrazo
    Teresa

  8. Me ha gustado mucho tu reseña, como desentrañas lo indescifrable para muchos. Es una lectura muy intelectual, jaja, aunque parezca a ratos una burla de Horacio y sus “pretensiones” intelectuales. Leí “La Rayuela” hace años, también 2 veces, y creo que debería volver a su lectura.
    Saludos

    • Agnieszka:
      ¡que gusto tenerte por mi casa virtual! 😀 Rayuela es muy intelectual ¡totalmente cierto! Cortázar era un hombre con mucho conocimiento y queda patente en lo que escribe. Sus referencias a los surrealistas, música, literatura, mitología son constantes y muchas veces tuve que recurrir a google para entender mejor un pasaje. Este año la Feria Internacional del libro de mi país recibe a Argentina y en el stand de este país tienen un libro que se llama “Claves para entender Rayuela” y creo que me lo voy a comprar 😉
      Un abrazo,
      Ale

  9. ¡Vaya! ¡Esto es una señora reseña!

    Bueno. Hasta ahora sólo lo leí de la manera tradicional, pero me dio mucha emoción la primera vez, cuando al comienzo está la tabla de dirección para una lectura alternativa. Voy a hacerla 🙂

    Por otro lado, el libro es magnífico, el capítulo 34 y otros, me parecen geniales, son un juego, y Cortázar aquí logra mostrar que las letras al igual que los números son unas poderosas herramientas para jugar, para enseñar, para entretener, así sea sufriendo un poco. Claro, al principio me chocó, pensé que era un error de imprenta, y tuve que hacer como 3 intentos, porque siempre perdía el hilo de la narración, pero es excelente.

    Que más; existen capítulos muy románticos, muy adornados, como el 7, que es precioso, pero a mi me gustan mucho más otros, como aquellos donde va Horacio con su soledad y su filosofía y va tratando de entenderse y de entender el mundo y va chocando contra paredes de definiciones y de conceptos, y rara vez logra definir sentimientos o emociones y parece ser que eso lo exaspera y termina renunciando.

    En fin, sigo leyendo.

    Rayuela fue una recomendación de una amiga y quede maravillado, es un libro que te deja agotado, pero vale la pena leerlo, porque es una experiencia nueva del lenguaje.

    Cuando termine la segunda lectura, haré otra reseña de Rayuela y te la comparto.

    Hace poco leí: Sostiene Pereira, un libro corto que se lee de un tirón, de Antonio Tabucchi, te lo recomiendo.

    Muchas gracias Ale, un abrqazo desde Bogota, Colombia.

    • Manuel:
      Como bien dices: te deja agotado, si 😀 es verdad. Ahora que estuvo aquí la FIL encontré un libro cuyo título exacto no recuerdo en este momento pero era algo así como el acompañante de Rayuela, te va explicando capítulo por capítulo las referencias a las obras, autores, músicos, etc que hay en ellos. Por ahí lo guardé junto a Rayuela para la próxima relectura 😉
      Tomo nota de la recomendación de Tabucchi 😉 ¡gracias!
      Un beso,
      Ale.

  10. Todavía no he leido a Cortázar, pero no tenía en la mente que fuera difícil leerle, o por lo menos, este libro. Así que ya llevo cuidado cuando lo pruebe. Hay que preparar el cerebrito, que por lo que dices, Cortázar se ha vuelto exigente con sus lectores, jajaja.
    Tiene su gracia de todos modos. Me recuerda casi a un I-Ching.
    El término de lector-hembra, sí me da que es un poco despectivo. A mí me ha precio que se refiere a la postura pasiva del lector que busca únicamente que lo entretengan, sin hace ningún tipo de esfuerzao intelectual. Parece que Cortázar va a por todas, 😛

    • Icíar:
      sus cuentos, hasta donde se, no son difíciles. Pero en este, muchos se rinden. El pensó ponerle por título “Mandala” así que lo del I-ching no anda tan desencaminado 😉
      Esa exactamente es la definición del lector-hembra así que le has entendido perfecto.
      Un beso,
      Ale.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s