LIBRO: Carta de Pekín

carta-de-pekin-pearl-s-buck_MLA-F-3234428445_102012CARTA  DE  PEKIN

Pearl S. Buck

 

Gerald es hijo de un canadiense y una mujer china, nacido en China mientras su padre estuvo trabajando ahí. Después, dejó China tras la muerte de su esposa y el hijo conoce en Canadá a Elizabeth, se enamoran y se casan.

Gerald, que extrañaba la tierra donde había crecido, le propone ir a vivir a China y ella acepta encantada. Se adapta muy bien a la vida en ese país, y disfrutan mucho el nacimiento de su hijo Ronnie.

Paisaje de Pekín
Paisaje de Pekín

Gerald en un principio no gustó a los papás de Elizabeth, por descender de chinos, pero Elizabeth decía que le amaba precisamente por eso. Su tranquilidad, su serenidad, su manera de ver la vida. Sin embargo, en China Gerald se sentía no del todo aceptado, pero por ser parte occidental. Se esfuerza mucho en que lo acepten como un verdadero chino. Trabaja en una universidad como rector, pero después de la invasión de Nanking, siente que no es seguro para su esposa y su hijo seguir en China. Le propone a Elizabeth que regrese a Vermont, donde tiene una granja de maples con su hijo, y les dice que él les unirá cuando pueda; o bien, ellos regresarán cuando no sea peligrosa China para los occidentales.

No contaba con que comenzaría una revolución en China que haría más y más difícil la aceptación de lo que no era considerado Chino, porque “contaminaba” la verdadera cultura china. El mismo tiene que ir a medidas extremas para que las autoridades crean que es un auténtico patriota.

Elizabeth, que amaba verdaderamente a su marido, le extraña y cada vez va recibiendo cartas con menor frecuencia. Se pregunta qué le dificulta enviarlas, por qué cada vez son más escuetas y su conclusión es que deben estarle revisando el correo (en ese sentido me recordó mucho al libro Paradero Desconocido).

Y un día llega una carta que le rompe el corazón a Elizabeth. Nos pasamos más de la mitad del libro sin saber qué dice exactamente la carta. Algo que me enterneció fue que la mujer jamás duda de que su marido la ama.

Granja de Maple en Vermont.
Granja de Maple en Vermont.

Ronnie, que tenía 12 años cuando regresa a Canadá y que tiene 17 cuando comienza el libro, lamentará tener en sus genes dos razas, se enfrentará al rechazo, y aunque su madre tratará que sienta orgullo de su ascendencia, le costará trabajo hacerlo. En un momento, le reclama haberlo tenido sin pensar en todo lo que esa mezcla de razas le hará sufrir.

 

El libro muestra lo difícil que es enfrentarse al rechazo de quien uno es, de la cultura y raza  a la que se pertenece, de los prejuicios (tanto en un lado como en el otro). Me recuerda lo mucho que sufren los mexicanos en Estados Unidos. Allá no son americanos, y cuando vuelven acá resulta que tampoco son ya mexicanos. Están en un punto intermedio y como cantaba Julio Iglesias  “ni soy de aquí, ni soy de allá”.

Con este libro llego a la cuarta autora ganadora del Nobel que he leído, para mi propio reto,  ¡arriba yo!😀

32 comments

  1. ¡Arriba tú! yo también acabo de sacar a la cuarta nobel de tu reto. Me encnata esta escritora, de los pocos libros leídos de ella todos me han gustado. Me anoto este. Ese estado intermedio de no estar en ninguna parte seguro que lo ha tratado magnificamente. (igual lo de la carta se lo copió de esta escritora el escritor de paradero desconocido, jeje :P)

    • Icíar:
      ahí vamos, pian pianito😉 Más vale trote que dure que paso que canse, dicen jajaja (y)
      Igual y si (lo de la copia).
      Leer te hace hasta investigadora de las letras😉
      Un beso,
      Ale

  2. Qué interesante, esos prejuicios culturales, que al final se dan en todas partes! No conocía este libro, la verdad, aunque tengo otros de la autora que irán delante, seguro que este también cae.

  3. Pearl S. BucK siempre consigue agitarnos con sus novelas y su forma elegante y bonita de escribir. No me acordaba ya de esta historia tan bonita y gracias a tu reseña es como si hubiera empezado a leerla de nuevo.
    Un saludo.

    • Mariuca:
      quedo anotada para seguirla leyendo. No si si este año me de tiempo porque ahorita ando con la Ilíada y Fausto y todo lo que va metiéndose entre ellos (nunca acabo por saber como me sucede eso).
      Un beso,
      Ale.

  4. Sumamente interesante, me gusta eso que trata del prejuicio cuando el objeto no se encuentra aceptado en ningun bando, seguro es una experiencia terrible, yo lo senti viviendo con el personaje de La Mano de Fatima de Ildefonso Falconez, te lo recomiendo, saludos.

  5. Es curioso como los prejuicios, con plata, son menos prejuicios, y uno en estas condiciones, como el propio Julio Iglesias, puede ser de donde quiera😉

    Veo que vamos muy bien con el tema de las Nobeles😀

  6. Qué triste y qué bonito a la vez, ver que Pearl S. Buck, hace ya tantos años denunciara los prejuicios de la gente contra el mestizaje, algo que nunca me ha entrado en la cabeza.

    Hace no mucho tiempo, estaba viendo una sitcom americana en la que todos los personajes, prácticamente, eran negros, y en un capítulo, uno de los personajes empezaba a salir con una blanca.

    A toda la familia le parecía fatal incluso el abuelo llegaba a decir “Cuando luché en los 60 no luchaba por esto” (ah ¿no?). Al final, la solución era que el chico que salía con ella estaba equivocado porque realmente echaba de menos a su novia (que se había ido a vivir a no sé dónde) y que era “una diosa de ébano”.

    Me quedé de piedra. Aún estoy alucinada, por eso me acuerdo tan bien. Desde ese momento dejé de ver esa serie tan racista.

  7. Arriba mi Ale!!! Que gusto me da volverte a leer y ver que sigues aquí. Me encantó tu post, como todos los tuyos, trataré de sacar tiempo para leer los anteriores. Un beso amiga mía.

  8. Fíjate que eso de los retos nunca les había hecho mucho caso, pero estoy viendo como los sigues con entusiasmo y es una guía, una disciplina que te obliga a leer, sin dejar de disfrutar, claro está…voy a pensarlo, registraré por ahí a ver en cuál me apunto.
    Abracitos para ti!

  9. Acabo de leer cartas de pekin y realmente me encanto. Elizabeth se muestra tan firme en el amor hacia su esposo, tan resuelta a dejarlo ir en el momento indicado…realmente me gusto mucho, empezare a leer todas las historias de esta gran premio Nobel.

  10. Pearl S. Book es una de mis eternas pendientes. Su libro Viento del este, viento del oeste lleva toda la vida (la mia) en casa y aunque siempre me llamó la atención no sé por qué no me decidí nunca a leerlo. Y mira que todo lo que leo sobre ella son cosas buenas.

    Lo dicho, tengo que replantearme los elegidos en el reto Eternos pendientes😉

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