LIBRO: The Invention of Wings

Invention-of-Wings-Sue-Monk-KiddTHE  INVENTION  OF  WINGS

Sue Monk Kidd

Esta autora me gusta mucho. De ella he leído dos novelas. La Vida secreta de las abejas  (aquí) y El secreto de la sirena (aquí), así que cuando supe que ya tenía otro libro publicado, me fui a amazon a comprármelo para mi lector electrónico.

¿Qué habría pasado si en mi cumpleaños 11 mi mamá me hubiera regalado una esclava? Sarah vive esto, antes de la guerra civil en Estados Unidos. Vive en un estado sureño y se siente horrorizada cuando su madre le regala su propia esclava. Hattie, la esclava, le es presentada con moño y toda la cosa.

Hermanas Grimké. Sarah recibió a su propia esclava como regalo de 11 años.
Hermanas Grimké. Sarah recibió a su propia esclava como regalo de 11 años.

Sarah era una niña muy inteligente, que gustaba de sacar libros de la biblioteca de su padre (y la mamá le advertía al papá que dejarla leer lo que quisiera no era una buena idea) y que quería convertirse en abogada. Pero la sociedad de su tiempo ya le tenía asignado un papel: sólo tenía que ser bonita, educada, saber organizar una fiesta entretenida, parir hijos y obedecer a su marido. Por supuesto, saber manejar su casa y esto quería decir, cuidar a sus esclavos. Había algunas mujeres muy violentas con los esclavos, más que los maridos y probablemente era porque con ellos podían desquitarse de la violencia con que ellas mismas eran tratadas. Los maridos tomaban, jugaban, eran infieles. Vaya, la vida con algunos era un infierno.

Sarah decide enseñar a leer a Hattie, sabiendo que no debía hacerlo, pero lo hizo pensando en que era una manera de devolverle un poco de libertad. Cuando descubren esto, Hattie es azotada y Sarah obligada a observar; y a esta última se le niega el acceso a más libros. No sólo eso, sino que le dicen que no puede estudiar. Que si sigue como va, avergonzará a la familia y su conducta perjudicará a los hermanos cuando quieran buscar esposa y que a las hermanas nadie las buscará para casarse con ellas.

La mamá de Hattie, costurera de la familia, estaba muy segura de que ella no debía ser esclava, y se negaba a pensar como esclava; se comportaba con mucha dignidad y le decía a su hija que buscaría la libertad de ambas. Le decía: si  me vas a recordar que no sea siendo esclava;  sino como  alguien que no fue propiedad de nadie, más que de sí misma. A través de su habilidad para la costura, fue ganándose su propio dinero (los propietarios de la propiedad “alquilaban” a sus esclavos, y de lo que cobraran, una mínima parte se le quedaba a los esclavos). La madre pensaba comprar su libertad y la de su hija. Son muy famosas algunas de las colchas de retazos que hicieron los esclavos en este tiempo, porque al no saber escribir, se expresaban a través de los dibujos.

Colcha de Harriet Powers
Colcha de Harriet Powers

Sarah sufre mucho, y un día Hattie le dice: yo soy esclava de mi cuerpo, pero libre de mente. En cambio tú eres libre de cuerpo, pero esclava de la mente.

La historia está basada en lo que la autora descubrió de las hermanas Sarah y Angelina Emily Grimke. Fueron las primeras feministas y abolicionistas y se dice que al final de 1830 eran las mujeres más famosas en los Estados Unidos.

Es un libro desgarrador porque muestra la lucha de dos mujeres en ese tiempo, desde trincheras diferentes: una que siendo libre, busca tener las mismas oportunidades que  el hombre, y ayudar a la obtención de la libertad de quienes son esclavos; y otra que siendo esclava, busca su libertad y la capacidad de autodeterminar  su vida.

Libro 3 para mi reto de Leer 20 libros en inglés.

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16 comentarios

  1. Dejar leer a una mujer nunca trae nada bueno 😛
    Y leer está claro que nos hace más libres, más comprometidos más… Muchas cosas, pero más felices yo creo que en general no. Recuerdo que una psicóloga nos dijo en una ocasión que educar en la igualdad a una niña, la hará mejor persona, más luchadora, más libre… Pero más feliz, probablemente no (siempre hablando en términos genéricos). Qué raro es este mundo… Y aun así, quien más lee, más quiere leer 😀
    Entiendo que este libro no está en castellano?
    Pues me voy, como siempre, con ganitas de leer a tu autora.

    • Susana:
      y en este caso, a una de ellas le dejó por siempre marcas en la espalda (ya no me acuerdo si también coja o eso fue de otra travesura que hizo). ¡Y que razón tiene la psícologa! ser más conscientes en general, no te hace más feliz. Primero, porque te cuestionas la vida (ya no nada más se va como corcho ahí flotando por las aguas del destino), y te cuestionas tu actuar en ella. Luego quieres cuestionar el comportamiento de los demás, olvidando que cada quien sabe su cuento.Pasas esta etapa y esperas hacer lo mejor para sacarle provecho a la vida, perjudicando lo menos posible, y siendo lo más feliz que se pueda, pero ciertamente, es más difícil entre más sabes (y acabas menos seguro de lo que sabes, mientras de más te enteras).
      Seguro lo traducen este año amiga ¡seguro!
      Un beso,
      Ale.

    • Shorby:
      y algunas se hacían a escondidas, robando (a costa de su seguridad) hilo, tela, relleno, etc. Pero una vez que se dieron cuenta de que así podían contar su historia, se volvió importante para ellas. La mamá de la protagonista lo consideraba muy importante.
      Un beso,
      Ale.

  2. Un libro para mi sin duda. Muy duro pero con una historia real de situaciones difíciles para las mujeres por distintas razones. Gracias por el descubrimiento.

    Un saludo.

  3. Ohh yo también tengo este libro pendiente desde que lo vi; no me esperaba menos de esta autora; otra historia controvertida con protagonistas femeninas y fuertes, ¡me encanta!
    Me alegro de que lo hayas disfrutado.

  4. ¡Y tan lucha! me ha gustado esa frase de: “yo soy esclava de mi cuerpo, pero libre de mente. En cambio tú eres libre de cuerpo, pero esclava de la mente”.
    Las colchas me encantan, es como el pathwork, así que igual vienen de aquí.

  5. Qué interesante…tomo nota…me parece una maravilla ese encuentro entre personas, donde la costumbre termina por romperse, para que el pensamiento siga su curso…así es, tal vez, como las cosas cambian…
    Bss!!

    • María:
      “tanto va el cántaro al agua, hasta que se rompe” dice el dicho…se necesita que haya personas valientes que lo vayan resquebrajando (o vayan desilachando la soga). Los primeros van como el salmón, con todo en contra. Pero llega uno momento en que pueden cambiar el curso del río 😉
      un beso,
      Ale.

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