LIBRO: A Fuerza de Palabras

a fuerza de palabrasA FUERZA DE PALABRAS

Vicente Leñero

 

Vicente Leñero es un escritor mexicano, nacido en la misma ciudad que quien esto escribe, y me venía perfecto para el reto Meribélgica 2013 (Autor que nació en la misma ciudad que tú).

No había leído con anterioridad nada de él, y fue un gusto conocerlo a través de su trabajo. Este pequeño libro fue publicado por primeravez en 1961 con el título “Una voz adolorida”.

El Autor
El Autor

¿Quién es el autor? Nació en la ciudad de Guadalajara, Jalisco en 1933. En 1959 se graduó como Ingeniero Civil en la Universidad Nacional Autónoma de México, aunque siempre ha sido más conocido como escritor. Ha escrito novelas, obras de teatro, guiones (hizo el de la película de “El crímen del padre Amaro”), y artículos periodísticos en periódicos y revistas. Desde el 11 de Marzo de 2010 es miembro de la Academia Mexicana de la Lengua. Ha ganado muchos premios gracias a su labor literaria: Biblioteca Breve Seix Barral (1963) por su novela Los Albañiles, Juan Ruiz de Alarcón (1969) por la obra teatral del mismo nombre, el Manuel Buendía de periodismo (1964), el Xavier Villarrutia (2001) y el Nacional de Ciencias y Artes 2001 en la categoría de Lingüística y Literatura. Es maestro además en la SOGEM de la ciudad de México, donde dirige el taller literario “Sólo los jueves”. Creo que le premio más importante que puede haber recibido son las palabras que les dedican sus alumnos, colegas y esposa.

Una de sus alumnas dijo de él en una entrevista: ““Lo que más admiro del maestro es su bondad como ser humano. Puede ser duro, pero siempre con mucho respeto. Siempre dice lo que debe, con tal de que el otro lo escuche. Si el otro no escucha, pues le habla un poco más fuerte. Tiene una ironía muy divertida. Es un escritor muy completo […]Sabe muchísimo de estructura y, no sé, más allá de sus observaciones, para mí es un ejemplo y un aliento. Me ha detenido. Me pregunta qué estás haciendo, haber, piénsalo otra vez. Es mi gran maestro” (entrevista aquí )

Su esposa habla de que han sido 53 años muy felices a su lado, y que ha visto la dedicación que le da a las personas que se acercan a pedirle consejos o que revise sus obras. (Entrevista aquí).

Catedral de Guadalajara, de noche
Catedral de Guadalajara

Pero bueno ¿de qué trata el libro? Es muy novedoso para mí pues nunca había leído un libro así. En este habla un solo personaje (Enrique), y al parecer le habla a uno que escucha, pero que jamás sabemos quién es. Esas palabras brotan sin que pueda detenerlas, y trata de explicar cómo ha sido su vida, y que está dispuesto a internarse en el manicomio. Pero primero necesita que lo escuchen y explicar por qué ha llegado hasta aquí. Y lo hace extraordinariamente bien, el discurso da vueltas tal como da vueltas en la cabeza de uno cuando queremos explicar algo: vamos a decirlo y resulta que nos damos cuenta que hay algo anterior que hay que explicar y nos desviamos un poco; o repetimos un poco lo mismo. El lenguaje coloquial, del diario logra transmitir todo lo que el personaje ha ido acumulando a través de los años. El amor que siente por las tías, el miedo, y después el gran coraje que siente hacia ellas. Es un gran párrafo toda la novela. Con oraciones muy largas. Va un ejemplo:

 “Y venía la confusión, y todos comenzaron a enloquecer por eso, porque cada quien hablaba en un idioma distinto al idioma de sus compañeros; nadie con nadie se entendía; no podían continuar la torre de Babel; enloquecieron como enloquecemos hoy al conversar con los amigos que no obstante compartir con nosotros un idioma aparentemente común, dan a una palabra pronunciada por A un sentido B ajeno o contrario o discorde al sentido de la palabra original pronunciada por A. ¿Se da cuenta? Por ejemplo, yo digo casa y usted entiende casa igual a hogar, conjunto de paredes dispuestas en determinada forma y que ofrecen amparo, calor y felicidad a sus moradores. Eso entiende usted por casa, porque usted es un hombre sano. Sin embargo, la persona que ha pronunciado la palabra casa, no yo, otra persona cualquiera, ha querido decir algo completamente distinto a lo que usted entiende por casa, por hogar, por un conjunto de elementos materiales dispuestos en determinada forma, etcétera, etcétera. Para usted, una casa será siempre la casa de usted, donde vive feliz con su mujer y sus hijos, o la casa de un amigo, o la casa de un vecino. Pero ahora pregúnteme a mí, pronuncie la palabra casa y explore dentro de mi cabeza, investigue, infórmese hasta dar con la verdadera acepción de la palabra casa. No mi acepción personal, la de mucha gente; existen miles y millones de significados distintos. Para algunos, la palabra será sinónima de lugar horrible, cárcel, manicomio, sótano sin luz, grande, mal ventilado, sucio, lleno de voces (no estoy hablando de mi experiencia personal), voces por todas partes que persiguen y atormentan a su infeliz morador para sepultarlo a gritos en vida y privarlo de la oportunidad que todo hombre tiene de salvar su alma. ¿Se da cuenta?”

Me gustó conocer al autor a través de su libro, y a la persona, a través de lo que leí acerca de él en entrevistas. Este libro me servirá además para el reto: “Leer 25 libros escritos en español” (este sería el número 17).

Anuncios

10 comentarios

  1. Parece un libro bastante intimista, de dificil que un libro asi cautive de un tirón, como lector disciplinado sabes que este tipo de libros requiere un esfuerzo, pues es un libro para pensar en lo que se lee y no para devorar….

  2. Se nota que el libro te ha cautivado, Ale…y me atrevería a decir que el autor también. A veces quieres leer a un escritor o escritora por lo que transmite cuando le ves.
    Gracias por presentarnos estas lecturas…para mí era del todo desconocida.
    Por cierto, me gusta mucho el título del libro y la imagen…muy reveladora.
    Muchos besos (me encanta tomarme un té contigo!!)

  3. Cuánto buenos escritores que nos perderemos. Imposible llegar a todos. Es bueno que lo traigas, aunque al principio haya sido elegido por un reto. Este tipo de monólogos sí me gustan, aunque necestitan como siempre digo, que estén en una determinada predisposición a escuchar, porque es lo que al fin y al cabo creo que es, una cadena de pensamientos. El párrafo que traes …. yo también tengo la sensación muy a menudo de esos lengiajes diferentes a pesar de estar utilizando la misma regla. Te encientras utilizando un vehículo de comunicación, pero nos olvidadmos que también estamos hablando con los prejuicios de ese interlocutor. AL final, no pocos malentendidos. ¡un rollo! sí.

    • Icíar:
      y además, me dió gusto haberlo leído hacía poco porque estuvo en la FIL ¡y es un tipazo! 😉
      Es lo que tienen de bueno los retos: te invitan a salir de tu zona de confort lectora.
      ¡Ahhh, los malentendidos del lenguaje! es que como bien dicen, cada cabeza es un mundo y en ese mundo, un lenguaje propio. Y si le añades que además del lenguaje está el tono, la modulación, el sarcasmo y la ironía…pues ya tenemos para hilar conflictos a cada rato. Hay días que me asombra que podamos comunicarnos, a pesar de los pesares 😉
      un beso,
      Ale.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s