LIBRO: Los Muertos También Hablan

Los muertos también hablanLOS  MUERTOS  TAMBIÉN  HABLAN

William R. Maples /Michael Browning

 

El subtítulo es: Memorias de un Antropólogo Forense. William tenía esta profesión y narra en el libro como nació esta ciencia y lo que se puede hacer en ella. El  nació en 1937 y para 1967 ya tenía un doctorado en medicina. Cuando era niño, en su ciudad natal, el sherrif de la ciudad le mostro unas fotos de la autopsia de Bonnie y Clyde (los famosos forajidos) y de ahí le nació el interés por saber todo lo que un cadáver puede contar. En 1991 fundó el C. A. Pound Human Identification Laboratory bajo el patrocinio de la Universidad de Florida. (De este lugar dice en el libro: “en el interior de este discreto edificio, oculto en medio de un espeso bambudal junto a la Radio Road de Gainesville, la muerte te sonríe desde todos los rincones, concentrada, multiplicada y comprimida con tremenda fuerza dentro de un espacio limitado. Mi laboratorio, que no es muy grande, tiene el tamaño aproximado de dos cuartos de estar, pero sobre sus mesas, en sus cajas colocadas en estanterías, en sus tarros de muestras y en sus ampollas se encuentran los esqueletos completos o fragmentarios de una silenciosa multitud de personas que esperan su turno para ser identificadas para comparecer en el juicio de sus asesinos. Es una aldea de los muertos sin carne en la que predomina la sequedad y el silencio, combatidos sólo por el deshumidificador que hay debajo de una mesa”).

La antropología forense es una ciencia que estudia los huesos de los restos humanos. Nos cuenta el autor: “Nuestra ciencia es muy joven. La medición precisa de los huesos se inició en el año 1755, cuando Jean-Jospeh Sue, un profesor de anatomía del Louvre, publicó las medidas completas de cuatro cuerpos y longitud máxima de muchos de los huesos de 14 cadáveres cuyas edades oscilaban entre las seis semanas de un feto y los 25 años de un adulto […] Nuestra ciencia es tan nueva que incluso en la década de 1930 el recién fundado FBI llevaba sus casos a la Smithsonian Intitution para que los analizasen.”

Una de sus metas: poner identidad a los restos humanos.
Una de sus metas: poner identidad a los restos humanos.

Los huesos no son inmutables…cambian cuando estamos vivos. La membrana que recubre el hueso y que se llama periostio, produce células óseas nuevas y destruye las viejas. Con la edad, el esqueleto comienza a fusionarse, remodelarse, se hace más quebradiza y menos flexible. ¿Qué aprendí? Que los huesos cuentan la historia de quien fuimos. En ellos queda asentada nuestra ascendencia, enfermedades, lesiones, en qué trabajamos y que tanto nos ejercitamos. Algo que no sabía y que me sorprendió es que aún cuando un cadáver salga del incinerador convertido en ceniza, un buen osteólogo puede verlas y decir raza, sexo y edad aproximada del fallecido.

Algunos de los casos más conocidos en los que trabajó fueron la identificación de los restos de la familia de Nicolás II en Rusia (se comprobó que eran Romanov, y que ahí estaban también restos de Anastasia). También viajó a Lima, Perú para trabajar con los restos en la catedral de Lima, que se comprobó pertenecieron a Pizarro. Estudió los restos de John Merrick, mejor conocido como el hombre elefante; y el presidente americano Zachary Taylor para ver si había muerto envenenado (y se pudo saber que murió de gastroenteritis).

Es un libro muy ameno y para quien gusta de estos temas, muy instructivo 😀

Anuncios

16 comentarios

  1. Por el trabajo de mi marido, en ocasiones me encuentro rodeada de forenses y he de decir que sus conversaciones son increíbles, es cierto que el cuerpo humano dice muchas cosas incluso después de mucho tiempo muerto, de hecho hay veces que en un cadáver se pueden ver cosas que de ninguna manera podrías ver en un cuerpo vivo… Sin matarlo jejeje
    Parece un libro muy interesante para aquellos qye les gusten estos temas.
    Y a mi me has dado una buena idea para un par de regalos 😀

  2. Esto es un mundo, un mundo que no conozco nada de nada. Ya puestas, ¿da algún consejo para mantener ese cambio de los huesos más favorable? Me has fastidiado un poco bastante con eso de que con el tiempo los huesos se fusionan …. lo que nos espera, ¡Ay qué dolor! (Como tú dirías, jajajaja)

    • Icíar:
      no da ningún consejo para mantener los huesos como los de un bebé. Ciertamente comer bien ayuda, así como tomar el sol y hacer estiramientos para manener las articulaciones flexibles, pero eso es de mi cosecha, no del libro 😀
      y yo diría exactamente eso ¡que bien me conoces! 😉
      un beso,
      Ale.

  3. Me ha parecido un libro muy interesante, sobre todo por las experiencias de su autor. Tener la oportunidad de estudiar cuerpos de personas conocidas, ser casi un pionero en el campo. Este tipo de relatos suponen casi una aventura.
    Un saludo.

  4. Jejeje, a mí me costaría leerlo y mucho. Tengo una amiga forense y es vocación absoluta, la conozco desde que estábamos en el instituto y simepre tuvo claro que se quería dedicar a esto y perseveró perseveró hasta que lo consiguió. Recuerdo que muchos nos preguntábamos como podía atraerle tanto y acabamos comprendiendo que es simple vocación. Un beso 🙂

    • Yossi:
      tienes razón con respecto a que se necesita una vocación para dedicarse a estos menesteres. Yo tuve alguna vez una clase en la que tenía que entrar a una autopsia (hace uhhhhhhh más de 10 años) y me reprobaron porque no pude hacerlo :S pero no me importó.
      Pero leer sobre ellas, si que puedo 😉
      un beso,
      Ale.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s