LIBRO: El exótico hotel Marigold

principal-portada-el-exotico-hotel-marigold-es_medEL  EXÓTICO  HOTEL  MARIGOLD

Deborah Moggach

 

“Con el paso de los años, nos vamos volviendo invisibles como

Preparación  para nuestra eventual desaparición.”

 

Este es otro libro que me va a servir para el reto Meribélgica 2012.

Si han visto la película, les cuento que no han respetado a los personajes tal como son en el libro. Pero ¿de qué trata? Pues de unas personas de la tercera edad inglesas que  deciden, por diferentes circunstancias, ir a una casa de descanso (no asilo) a la India. Unos porque sufren de la indiferencia de sus familias, otros porque quieren alejarse de aquello que les trae recuerdos de tiempos pasados más felices, otros porque aún aman la aventura. Todos están siendo tratados por la sociedad como personas sin valor, ya descartables. Así que deciden irse a un país donde saben que las personas de su edad son más apreciadas que en el suyo.

¿Qué les pasa en la India? Les recomiendo que lean el libro (o vean la película, como dice Lammermoor: es una película-medicina 😀 ). Ya se sabe que los viajes no sólo nos muestran latitudes y actitudes diferentes del globo terráqueo; nos cambian gracias a lo que vivimos y estos personajes  van aprendiendo a ver la belleza de lo que les rodea (a pesar de que en la India estarán rodeados de mucha pobreza, miseria y desesperanza). Ven que sus vidas fueron más afortunadas, que no tenían carencias y sin embargo, no eran felices. Perciben en los hindús una felicidad que ellos no supieron encontrar en casa. Aprenden que el gozo es algo que puede encontrarse en las cuestiones más sencillas de la vida. Los personajes se dan cuenta de que, gracias a su edad, a lo que han vivido, pueden seguir siendo útiles.

Hay un escrito que circula en internet y que la leyenda urbana dice que fue encontrado entre las pertenencias de una anciana que falleció en un geriátrico en Escocia. Les conmovió tanto, que sacaron copias y ahora está en la WWW.

Se los comparto, porque me parece importante tomar conciencia de que alguien mayor es una persona que no ha dejado de ser quien era en la juventud. Puede tener algunas funciones empequeñecidas (la visión, la escucha, los reflejos, etc), pero esto no disminuye su humanidad. Por el contrario, debiéramos saber ver los tesoros que traen a nuestra vida. Va el escrito:

 old_hands2

¿Qué ves, enfermera, qué ves?

¿Qué es lo que piensas cuando me miras:
una vieja malhumorada, no muy lista,
de hábitos inciertos y ojos distantes?

¿Que vierte la comida y no responde
cuando le dices en voz alta: “¡Inténtalo!”?

¿Qué parece no darse cuenta de lo que tú haces,
y siempre pierde una media o un zapato?

¿Que, resistiéndose o no, te deja hacer lo que quieres,
ocupar el largo día con comidas y baños?

¿Es eso lo que piensas, es eso lo que ves?
Abre los ojos, enfermera, mírame.

Te diré quién soy mientras me quedo aquí quieta.
Mientras me muevo cuando me lo mandas,
como según tu voluntad…

Soy una niña de diez años, con un padre y una madre,
hermanos y hermanas que se quieren;
una chica de dieciséis con alas en los pies,
soñando que pronto conocerá a su amor;
una novia de veinte, el corazón me da un vuelco
al recordar los votos que prometí cumplir;
a los veinticinco tengo mis propios hijos
que me necesitan para vivir en un hogar seguro y feliz;
una mujer de treinta, mis hijos crecen deprisa,
unidos por vínculos duraderos;
a los cuarenta, mis hijos han crecido y se han ido,
pero mi hombre está conmigo para que no me aflija;
a los cincuenta, otros bebés juegan sobre mis rodillas,
los míos y yo volvemos a ver niños.

Llegan días de dolor; mi marido está muerto,
miro al futuro, me estremezco de miedo.

Todos mis hijos están criando a los suyos,
y pienso en los años y en el amor que he conocido.

Ahora soy una vieja y la naturaleza es cruel;
se complace en hacer que la vejez parezca locura.

El cuerpo se marchita, la gracia y el vigor se van;
hay una piedra allí donde había un corazón.

Pero dentro de este pellejo aún vive una joven,
y, de nuevo, mi corazón amargado se hincha.

Recuerdo los gozos, recuerdo el dolor,
y amo y vivo la vida una vez más,
pienso en los años, pocos y efímeros,
y acepto la cruda realidad de que nada es eterno.

Así pues, abre los ojos, enfermera,
ábrelos y ve no una vieja malhumorada;
fíjate bien y mira quién soy.

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20 comentarios

  1. La pelïcula es genial, como dices, una pelïcula medicina. No sabía que había libro, asï que no te creas, pero igual que no me divertí con Maldito Karma, un libro de estos me puede resultar de lo más divertido, y con un trasfondo que me gusta 😀
    La poesía muy bonita y cierta. Muchs veces cuando veo a la gente mayor pienso eso mismo, son así ahora, pero llevan toda una vida por contar, probablemente mucha màs interesante que la mía.

    • Icíar:
      es un libro bonito, distinto de la película, pero vale la pena. Te deja el mismo gusto a felicidad de la primera 😉
      Uno de mis hijos estuvo yendo a visitar ancianos a un asilo y regresaba con el corazón encogido…son tan pocos los que están acompañados por sus familias, a los que se les tiene paciencia…en fin, un mal de nuestro siglo (porque en los anteriores se les apapachaba mucho)
      un beso,
      Ale.

  2. No vi la película porque estuvo demasiado poco en cartel! Pero no conocía la existencia del libro y, siempre, prefiero leer primero el libro que ver la película.
    Por otra parte, la poesía es muy cierta. Todos somos más que lo vemos en el “presente”, tenemos una sumatoria de vida que vamos incrementando día a día.
    Besos.

    • Luciana:
      recuerdo que la abuelita de mi charro negro (que ya tenía 80 años) le decía: “yo me siento como de 15…y voy y vengo todo el día y luego me veo en el espejo y digo “¡Jesús! ¿pero esta soy yo?l…ni cuenta me di a qué hora envejecí”
      Llevamos la marca en el cuerpo de lo que hemos vivido…y hay unas que serían interesante descifrar 😉
      un beso,
      Ale.

  3. Justo lo ha reseñado Mónica también!
    Nada, que me lo apunto, por supuesto!
    Me ha gustado mucho el poema, de verdad. Todo lo que dice es verdad, pero ya no solo sobre una persona mayor: miramos a la gente y nunca vemos lo que realmente son.

  4. Pues ayer mismo leí otra reseña sobre este libro y me dejó con ganas. Así que ahora con la tuya, las ganas siguen subiendo. Y el poema que nos dejas me ha gustado mucho. Mucha verdad encierra. Nos limitamos a mirar por encima, pero no queremos ver qué mas hay dentro de las personas.
    Besotes!!!

  5. De momento, solo sé que acabaré viendo la película un día de estos. El libro no lo puedo asegurar…
    Lo cierto es que en un mundo donde se cultiva la belleza y la juventud como el nuestro, parece que las personas mayores hayan quedado atrás y no se cuente con sus experiencias, sin las que no serían nada ni ellos ni nosotros. Ojalá pudiéramos convencer de que a las personas hay que mirarlas individualmente, sin prejuicios.
    Besos.

    • LittleEmilly:
      ahhh, pues la película te divertirá y saldrás de ella muy feliz 😀
      Ojalá lográramos lo que propones: ver a cada una de las personas que aparecen en nuestras vidas así: sin prejuicios.
      Un beso,
      Ale.

    • Offuscatio:
      si, ciertamente no es una obra maestra, ni requiere que estés atentísimo, pero hace pasar un buen rato (y en mi caso, me carcajee acompañada de una hermana que la escuchas reirse y te hace reir más) 😀
      un beso,
      Ale.

  6. Se me han puesto los pelos de punta, qué bonito el escrito, es cierto que a veces olvidamos que debajo de toda persona mayor ha habido un niño, un joven, una madre o padre, alguien que ha amado y ha sido amado. La película me apetece mucho verla, con la novela no sé si me animaré, aunque yo también necesito algo para la India para el reto de Meribélgica, a ver si me pongo las pilas y consigo terminarlo antes de que acabe el año. Bsos

    • Carol:
      de momento, nuestra sociedad no hace mucho por darle un lugar a las personas mayores. Todavía recuerdo el verano donde murieron tantos …me preguntaba ¿y sus familias? ¿cómo es que no sabían de ellos y no se habían preocupado?. Aquí aún se les da un lugar especial dentro de las familias (no todas, pero la mayoría). Ayyy a mí aún me falta leer un libro para un meridiano. Creo que acabaré el reto por los pelos 😉 jajaja
      un beso,
      Ale.

  7. Buenos días Ale!
    Yo empecé a ver la pelicula hace unas semanas, estaba encantada, metida de lleno, disfrutando de la India y, por supuesto, de Judi Dench y, de repente, se me estropeo la peli!! Me entró un mal humor increíble…
    Espero hacerme con otra y poder terminar de verla.
    Por cierto, el escrito…. maravilloso! Se me ha hecho un nudo en la garganta mientras lo leía. No entiendo a la gente que no trata bien a nuestros mayores, son la sabiduría de nuestro pueblo. En Grecia y Roma, los mayores eran tratados como los verdaderos sabios de la comunidad, ellos formaban el Senado, el Consejo de ancianos… Y, sin embargo, hoy día se les considera una carga. Me entristece tanto…

    Un abrazo Ale, ¡qué bien que coincidamos en tantos gustos!

    • Ma. José:
      ahhhh como ¿te quedaste a medias? eso también me pondría a mí de mal humor. No es mucho lo que veo tele, y cuando me siento a ver un programa no quiero ni que me hablen (cosa difícil siendo tantos en casa jajaja). Por eso mejor leo: me interrumpen menos.
      Es una tristeza si…pero uno puede poner un granito de arena y cambiar las cosas desde la trinchera en la que uno está ¿no crees?
      un beso,
      Ale.

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