¿Te acuerdas vida mía?

Foto anterior tomada de aquí

Hace unos años el charro negro y yo fuimos a un campamento de una semana al desierto de Nuevo México (esta foto es de la otra mitad del mundo jeje 😀 ) . Esta su servilleta jamás en la vida había acampado, y por supuesto, no teníamos nada de lo necesario. El consejo que nos dieron fue: compren todo lo que se necesita en EUA para que no lo vayan cargando desde México. Así las cosas, allá compramos la casa de campaña (y debo decir que jamás me fijé cómo era, o de qué color…muchas cosas pasan sin  ser registradas  por mi conciencia. No se que carro manejan mis amigos, ni qué modelo, ni siquiera el color del carro).

Una vez en el campamento, nos instalamos junto a   dos amigas que llevaban  unas casas de campaña que parecían chorizos y su color era amarillo yema de huevo. ¡Imperdibles! (iban solas así que eran casas para una persona y eran rarísimas).  Eran mi referencia para llegar a mi casa de campaña.

En el lugar había  como 300 o más casas de campaña. En la noche, pues no salíamos de ella a menos que quisiéramos usar el baño, que estaba lejísimos (había baños con agua corriente). Una noche que yo quería ir al baño, mi charro negro, muy galante, se levantó, y me acompañó al baño. Pero un día que había sido especialmente pesado, que habíamos hecho mucho ejercicio, me dieron ganas de ir al baño pero no quise despertarlo para que me acompañara. Estaba profundamente dormido. Así que yo, muy valiente, me levanté, tomé la linterna y me fui al baño. ¡Oh error! :S

Llegué al baño sin problemas, pero cuando quise regresar me di cuenta de que no sabía para donde caminar. Me pregunté  ¿de qué color es mi casa de campaña? ¿qué forma tiene?”

Al principio, caminaba para un lado,  y nada. En la noche, no encontraba  las  casas amarillas (no se veía nada) y por lo tanto, tampoco  la mía. Me desorienté y decidí volver al baño, para comenzar de nuevo. Volví a tratar de orientarme y  nuevamente me vi perdida en ese mar. Se me ocurrió gritar el nombre de mi charro negro para que me rescatara, pero …¡primero muerta que pasar esa vergüenza!

Así me dije, “regresaré hasta donde comienzan las casas de campaña, y cerraré los ojos y dejaré que mi corazón me conduzca”. Era peligroso, porque las casas de campaña tenían mecates para tener mejor aseguradas las casas y con los ojos cerrados podía caerme. Apague mi linterna, y comencé a caminar. Despacito, para que si mi pie se atoraba, no me cayera. Así, caminé para donde me latía.

Llegué a un lugar y me detuve. Abrí los ojos y no vi absolutamente nada remotamente reconocible. Ahí perdí la fe y quise llorar. Estaba ya con las manos sobre mi rostro, cuando escuché que se abrió un cierre y escuché a mi charro negro preguntarme “¿pero qué estás haciendo parada ahí afuera?” Nunca en la vida me había dado tanto gusto verlo 😀

Resulta que mi corazón si me llevó en la dirección correcta y estaba parada justo afuera de mi casa de campaña. Tu estabas dormido pero dices que en ese momento despertaste y sentiste  la necesidad de asomarte.

Y así ha sido desde que te conozco. Tu presencia en mi vida me da seguridad, es mi bastión, mi apoyo, el mejor amigo que tengo. Me has acompañado en cada una de mis locuras. Saber que existes hace que pueda ir por el mundo, segura de que en ti tengo el ancla que siempre me mostrará el camino de regreso. ¡Feliz cumpleaños vida mía!

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24 comentarios

  1. Hola Ale:
    Te mando muchos saludos y si es bien cierto que cuando andamos sin ton ni son el Sr. nos mando a todos un ancla y a tu ancla le mando muchas felicidades en su día.
    Walter

  2. Tenemos nos amigos que tienen un jaguar. Una vez hablando del coche, yo le comenté, ¿De verdad que tienes un jaguar?¿Y yo he subido en él? Sí, sí has subido, jeje. Creo que en general a las de nuestro género no nos atraen tanto esos “bichos”.
    Gracioso lo de llamarlos casas de campaña, aquí las llamamos: tiendas de campaña.
    Y por todo lo demás, ¡Esto es una felicitación preciosa!¡Digna del amado charro negro de Ale! ¡Felicidades para tu charro!

    • Icíar:
      yo ni se si me he subido a uno de esos jajaja…mis hijos si lo sabrían porque a ellos este tema de los carros les apasiona.
      Igual y se llaman tiendas de campaña, con eso de que a mi ni me gusta la acampada jajaja
      ¡Gracias por las felicitaciones para mi cónyuge!
      un beso,
      Ale.

  3. Preciosa historia Ale! A mi me suele pasar lo mismo, me he perdido hasta en mi propia casa jajajaj Pero el siempre aparece…

    Mis felicitaciones para “tu Charro Negro”, y un besico, como siempre, para ti.

  4. Muchas felicidades para tu charro negro y felicidades también para ti por tanto amor, complicidad, confianza y felicidad. Me ha encantado lo que has escrito, qué bonito, qué romántico!! Muchos besos.

  5. Recordar es volver a vivir, y aquellos días realmente fueron inolvidables por todas las cosas que nos sucedieron, como pareja nos unimos mucho y aprendimos cosas que en lo personal no conocía y que hasta la fecha me han ayudado en mi vida diaria, gracias por invitarme a ese campamento, recuerdo que no quería ir, pero tu me insististe y me anime…siempre estas conmigo y sabes lo que me hace falta en algunos momentos, gracias por ser mi esposa….

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