P. L. Travers

Nació en Australia en 1899 y su nombre era Helen Lyndon Goff. A pesar de que fue novelista, actriz y periodista el hecho por el que más se le reconoce es por su serie de libros para niños sobre Mary Poppins, esa niñera que llegaba volando desde los cielos 😉

 

Vivía con  sus papás y dos hermanas. Su padre, que trabajaba en un banco y era alcohólico, murió cuando ella tenía 7 años; y se dice que su madre era depresiva y con frecuencia salía corriendo de la casa, amenazando matarse y ella se quedaba al cuidado de sus dos hermanas y para distraerlas del drama, se ponía a contarles historias. Una tía abuela que poseía una plantación de azúcar en Bowral, Australia los recibe después de que su padre fallece y se dice que algo de Mary Poppins salió de esta tía abuela un poco severa (¿cuántos grandes autores comenzaron usando su imaginación para escaparse de la vida real tan terrible que vivían? ¿o cuánto gran lector comenzó a leer por la misma razón?) . Ya adolescente, Travers escribía poemas que se publicaban en los  periódicos. A los 17 años, se va a Sydney porque quería  ser  actriz y entonces toma el nombre de Pamela Lyndon Travers.

 

Como actriz tuvo un éxito moderado y para que el dinero pudiera estirarse hasta fin de  mes, escribía una columna en un periódico. Ella  sentía que el centro literiario de habla inglesa estaba en Londres, se muda para allá en 1924 (tenía 25 años).

Era una mujer muy ingeniosa y desde que llegó, vendió historias sobre su viaje a la prensa australiana y mandaba artículos sobre las artes. Comenzó a buscar editor en Londres y mandó unos poemas suyos a el Irish Statesman, cuyo editor era el poeta George William Russell, que fimaba como AE y que la animó a seguir mandando sus poemas.  Rusell fue una influencia grande en su vida, y serían amigos hasta la muerte de este escritor en 1935. Gracias a él conoció al poeta irlandés William Butler Yeats, a George Bernard Shaw, T.S. Elliot  y otros autores que tomaban mucho de la mitología irlandesa para inspirarse. Yeats fue fundador de la escuela de misterios Golden Dawn y la introdujo al estudio de la Teosofía.

En 1934, tuvo una enfermedad que la obligó a guardar cama. AE le sugirió que escribiera  sobre una bruja, y un día que tuvo de visita a dos niños, les contó la historia de la nana que usaba un paraguas con mango de cabeza de loro, que llevaba todas sus pertenencias en una bolsa y que tenía poderes mágicos. De ahí surge Mary Poppins…ella siempre dijo que no la imaginó, sino que Poppins llegó a ella, tal y como llegó a la casa de los Banks.

 

Ese año se edita el primer libro de la serie y lo firma como  P.L. Travers, técnica  común en ese tiempo, sobre todo cuando las mujeres  autoras querían que su obra fuera apreciada por sus propios méritos, y no hubiera prejuicios por haber sido escritas por mujeres (de hecho, alguien le sugirió a J.K. Rowling que hiciera esto cuando editaron sus libros de Harry Potter). Al año siguiente, escribe “Mary Poppins regresa” y comienza a estudiar con el místico Gurdieff.

En 1939 adoptó un niño, que había nacido siendo gemelo.  Eligió al bebé que más le gustaba y se lo llevó de Irlanda a Inglaterra. Su relación con él fue algo tensa, y lo mandó a un internado para poder concentrarse en su carrera. El niño creció creyendo que su papá había muerto en algún accidente. Cuando tenía 17 años, se encontró a su hermano gemelo en un pub (y luego dicen que la ficción a veces inventa cosas que no pueden ser posibles en la vida diaria).  Se alejó de su madre, y se dio a la bebida. Eventualmente Camillus se casaría y tendría a su vez 3 hijos. (Camillus ha fallecido y encontré esta foto de él)

Si bien seguiría escribiendo libros sobre Mary Poppins en un periodo de 50 años, no es lo único que escribió. Viajó a Moscú e hizo un libro donde habla del viaje llamado Moscow Exsursion; después de que estallara la segunda guerra mundial viaja a América y prublica el libro I Go by Sea, I Go by Land en 1941 que es el diario de una niña de 11 años que es evacuada de Inglaterra durante la guerra. Ahí en EUA sigue estudiando mitos y el verano de 1944 vive dentro de una reservación de indios navajos.

Aunque Travers tenía más de 60 años cuando la película de Disney se estrenó, siguió trabajando mucho. Nunca estuvo contenta con la película, pero gracias a ella vivió rica (de esto les amplío cuando les cuente del libro). En 1966 comenzó a trabajar como escritora en residencia en una universidad en Massachusetts. Siguió interesada en el misticismo y lo oculto y escribía para la revista mitológica Parábola. Dio unas conferencias en Scipps College y lo hicieron libro: In Search of the Hero: the continuing relevance of Myth and Fairy Tale;  en 1971 publica el libro para niños Friend Monkey basada en el Ramayana, en 1975 publica una biografía de Gurdieff llamada About the Sleeping Beauty y en 1989 publica What the Bee Knows: Reflections on Myth, Symbol and Story (ya tenía 90 años). Seguía muy activa y planeaba un libro llamado Goodbye Mary Poppins pero sus editores y cartas de niños le hicieron cambiar de idea.

 Estatua en Maryborough, Australia.

En 1994, dos años antes de su muerte, vendió los derechos para hacer de Mary Poppis una obra de teatro a Cameron Mackintosh (que ha hecho éxitos como Cats, Los Miserables, El Fantasma de la Ópera y Miss Saigon).

Travers se parecía mucho a su personaje en el sentido de que nunca quiso dar explicaciones, se molestaba igual que su personaje (la Mary del libro es bastante avinagrada). Creía que al tener que explicar algo, la persona se perdía la oportunidad de poder encontrar su propio significado. Algunos piensan que el hecho de no dar explicaciones era para hacerse la misteriosa, y crearse una aureola mítica; otros que simplemente así era de rara. Sumamente privada mientras vivió, arregló todo para que a su muerte, su correspondencia y sus diarios fueran leídos y dejó  ordenadísimoa  sus papeles. Quizás quería ser conocida hasta después de muerta.

Murió en Londres, a los 96 años de edad.

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36 comentarios

  1. Qué maravillosa lectura, Ale!! Desconocía por completo la historia de la autora de Mary Poppins…
    A veces los libros y sus autores no van lejos el uno del otro…y de las infancias más complejas, a veces,…hacen aparecer a seres de lo más interesantes…
    Me he quedado con la boca abierta con todo lo que nos cuentas…pero no sabía que era australiana, que viajó tanto por el mundo, que adoptó a un niño…y que fue ella y no otra persona, quien escribió un libro que aún no he leído, pero que seguramente, sea maravilloso…
    Un besin gigante!!

    • María:
      una mujer muy misteriosa, tal como la creación suya de Poppins…le gustaba desaparecer como a esta nana; y no le gustaba esa pregunta que hacen frecuentemente a los escritores: “en este pasaje ¿qué quiso decir?”.
      La vida la fue moldeando y ella se fue creando su propio mito 😉
      un beso,
      Ale

  2. Tengo que reconocer que desconocía totalmente quién era la autora de Mary Poppins. La verdad es que no sabía nada de los libros. Más bien sólo conocía la película. Así que me ha encantado esta entrada, que he aprendido muchas cosas. Desde luego la vida de esta escritora es casi de película. Ahora me has picado la curiosidad y vas a hacer que busque el libro.
    Besotes!!!

  3. Una más que se suma a la lista de “desconocedores” de la autora de Mary Poppins. Sólo conocía la película de Disney, y aunque amo a esa Mary edulcorada me da mucha curiosidad conocer a esa que describes como “avinagrada”. Habrá que hacerse con el libro. Gracias Ale!

  4. ¡Preciosa entrada! Desconocía completamente lo que se escondía tras la entrañable Mary Poppins, así que he leído tu publicación al detalle, enriqueciéndome con cada dato. ¡Muchas gracias por la información!

  5. Este cuento sí me gustaba. Y la historia que has contado de ella, también, así de una forma tan amena, como otro cuento. No sabía nada de nada. Gracias

  6. Pues yo soy otro al que has iluminado. De Travers conocía el nombre y naad más. Su biografía es sorprendente. Hay personas que son supervivientes natos y que a pesar de unas circunstancias infantiles tan adversas tienen capacidad de perseverar y superarse.

    Es curioso que películas tan conocidas de Disney absorben a veces al autor de tal forma que nadie se pregunta “¿Quien escribió la novela en que se basó esta película?”. A mi me pasó hace poco con Dodie Smith, la autora de “101 Dálmatas”.

    Saludos.

    • Oscar:
      pues mira que no sabía quien era la autora de los Dálmatas ¡gracias por el dato! y ciertamente en las primeras películas de Disney, Walt buscaba libros infantiles ya exitosos para asegurar el éxito de su película…no se si las últimas películas estén basadas en libros infantiles (por ejemplo, el Rey León, Nemo, Cars) o fueron guiones hechos específicamente para ser llevados al cine.
      Lo que si, mis hijos, que ya no leyeron los libros sino que vieron las películas, creían que primero habían sido las películas…y luego los libros.
      Y tienes razón, Pamela era una sobreviviente, que pudo hacer de su oscuridad luz para otros 😉
      Un abrazo,
      Ale.

  7. Ale Gracias por acercarnos la vida de esta mujer, una historia completamente desconocida para mí. Es verdad que la versión de la película es descafeinada, y no me extraña que quisiera tener el “control” de su reputación y su legado. Activa, prolífica, esquiva…interesante, siempre nos haces aprender!!
    Un abrazo 😉
    El Guisante Verde Project

  8. Ha sido una entrada de lo más interesante, porque nada conocía sobre la autora de Mary Poppins, que sólo vi la película, todo un clásico.
    La verdad que tuvo una vida de película, deberían hacerla.
    Besos.

  9. Una entrada estupenda, Ale. Nos has descubierto muchas cosas de esta autora de la que yo tampoco sabía nada. Y me has dejado con unas ganas de leer el libro…
    Un beso.

  10. Llego tarde pero a tiempo de quedarme batante asombrada con esta vida tan novelesca, de hecho, jamás había oído ni una sola palbra de este autora.

    Seguro que si le preguntaras a mucha gente de quién es M.Poppins te diría “De Walt Disney”.

    No me sorprende que su infancia no fuera feliz y que conociera el abandonado y el desarraigo, aunque estoy un poco decepcionada con que no supiera hacerse cargo de su hijo y que le enviara a un internado, aunque sé que era la costumbre de las clase alta (y no tan alta) británica.

    Y lo del hijo que se encuentra a un gemelo, sí, es más increíble que un paragüas que vuela.

    • Loque:
      la vida real supera con mucho a la ficción…siempre. Si yo te contara historias de la vida real que han ocurrido en mi familia, amigos de las que me constan personalmente (pero no lo voy a hacer, porque comenzarían a llenarme la bandeja del correo con quejas jojojo).

      A mi lo que me parecía horrendo de la Mary de Travers es el loro en el paragüas (ahí en el mango…¿por qué un loro??? ¿que significa? se dice que alguien que la cuidó de pequeña tenía un paragüas así)
      un beso,
      Ale.

  11. Hola! Me encanto leer tu escrito sobre Travers. Gracias! Lo que si te queria preguntar si sabes que paso o como terminaron las hermanas de la autora? Gracias!!

  12. La verdad es que ya conocia algunos datos pero no tenía ni idea de que había adoptado un hijo.Gracias por la información ;ahora podré hacer mi expresión oral sobre esta increible mujer
    un beso

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