LIBRO: Las Chicas de Ames

LAS  CHICAS  DE  AMES

Jeffrey Zaslow

Planeta Internacional

“Una encuesta de la empresa Roper pidió a las personas que dijeran que es lo que mejor las define y el 39% contestó que sus amistades”

Me parece que este es un buen libro para cerrar el mes del amor y la amistad 😀

Jeffrey Zaslow es un periodista que le ayudó a Randy Pausch a escribir su libro “La última lección”, así que ya tiene bajo la manga un libro exitoso. El siguió escribiendo su columna (que trata sobre momentos de transición en la vida: la viudez, jubilación, maternidad, etc) para el diario Wall Sreet Journal y un día escribió sobre la amistad femenina. Dice que se le inundó su correo con e-mails de mujeres de todo estados Unidos que le contaban lo importante que habían sido sus amigas en su vida, y recibió testimonios de mujeres que han sido amigas 60 años, 50 años…pero hubo un correo que le llamó especialmente la atención: el de una mujer que había nacido en Ames y que le contaba como ella y sus 11 amigas habían sido desde la secundaria muy cercanas (algunas se conocían desde recién nacidas) y como su amistad les había dado muchas cosas positivas a través de la vida.

“¿Cómo comenzó todo? ¿Cuándo comenzó a forjarse el vínculo? La respuesta, como ellas mismas lo dicen, tiene un matiz que podíamos llamar cósmico: es casi como si  recordaran a las demás antes de recordarse a sí mismas […] la mayoría se acuerda de que alguien las presentó oficialmente. No hubo momento mágico, ni amor a primera vista, sensaciones que algunas de ellas si tienen de cuando conocieron a sus maridos. Con frecuencia, se reducen a recuerdos borrosos de juegos en el barrio, la clase o el parque infantil […] lo siguiente es que recuerdan que les gustaba estar en compañía de las otras y entonces, casi siempre sin tratar demasiado se fue cruzando la línea que separa conocidos y amigos”.

Así, estas 11 mujeres (que le dan el título al libro)  crecieron en una ciudad pequeña, teniendo todas antecedentes diferentes. Algunas eran católicas, una judía, unas hijas de médicos, vendedores, granjeros. Cuando iban a la universidad (y el grupo se separaría por primera vez pues irían a universidades diferentes) el padre de Jenny, vendedor de seguros (y muy consciente de las estadísticas, por su trabajo), le dijo a su hija que tendría que contemplar la posibilidad de que no siempre estuvieran juntas. Y le dijo “Lo más probable es que no sigan siendo amigas a medida que pasen los años. Y también te digo que es poco probable que la vida de todas ustedes sea un camino de rosas. Calculo que, dentro de 15 años, una de ustedes se separará del grupo; dos se divorciarán; una seguirá soltera; es posible que una muera. Tienes que estar preparada para lo que pueda ocurrir. Porque eso es la vida”.

Les costó más trabajo mantener su amistad cuando su edad fluctuaba entre los 20’s y los 30’s porque comenzaban una carrera, o un matrimonio y familia. En los 40’s (edad actual de las mujeres) se han dado cuenta de que tienen más tiempo para sus amigas.

Zazlow ha hecho con su libro un homenaje a la amistad de estas mujeres, a quienes hoy el correo electrónico les permite estar más cercanas a pesar de vivir en ciudades muy distantes. Ya no tienen que esperar semanas a que llegue una carta o que los niños estén dormidos para poder llamar por teléfono a preguntar cómo están. Todas ellas  dicen que lo que comparten entre ellas, no se parece a lo que tienen con otras amistades que han formado a lo largo de los años en las ciudades donde viven ahora. Se conocen en las buenas, en las malas, en los berrinches de la infancia, cuando lo que son ahora solo era tendencia en aquel entonces.

Un testimonio bonito de lo valiosa que es la amistad para nosotras las mujeres. ¿Quieren conocerlas? Dar click aquí.

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20 comentarios

  1. ¿Primer? ¡Cielos, qué responsabilidad!

    Sí que es muy bonito, y una gran verdad lo del correo, las dos personas no tienen por qué estar disponibles al mismo tiempo, y es una gran ventaja, y que cada uno, con sus ritmos de vida, trabajo, etc… si pone ganas y voluntad, puede contestar.

    • Loque:
      es un libro lindo, para desconectar de otro tipo de lecturas. Y como bien dices, el correo ha venido a ser una herramienta muy útil para amigos que no viven cerca (ni para echarse una llamadita).
      un beso,
      Ale.

  2. mmm suena interesante… e-book???

    btw ya termine el de la jaula de oro y me encantó! dos dias no pude soltarlo (y eso que estaba en mi chamba) increible! me transportó a un mundo que desconocía completamente… mil gracias por la recomendacion!

  3. Qué lindo! Qué sería de nosotras, las mujeres, sin la presencia y compañía de las amigas!
    Me encantaría leerlo, pero desde ya doy por descontado que va a ser otro de los tantos libros que, acá, en Argentina, no voy a conseguir.
    Beso
    Marcela

    • Marcela:
      lo cierto es que las amigas (y el tiempo que pasa uno con ellas) sirve para que uno sane, se entienda, y salga uno adelante cuando atraviesas los baches de la vida.
      Espero que si lo consigas por allá.
      Un beso,
      Ale.

    • Luciana:
      ciertamente que así es. Antes, cuando dependía uno del correo existía el riesgo de que la carta se perdiera, no llegara a tiempo y/o ya no fuera un apoyo cuando lo hacía.
      Un beso,
      Ale.

  4. No sé, éste no me llega a convencer. Me cuesta creer que estas cosas pasen. Sólo por eso ya merece la pena el libro, para averiguarlo. Pero no para mí ahora. No obstante, lo tengo en cuenta.
    Un abrazo

  5. Fíjate Ale que tengo el libro desde antes del verano en casa….y todavía no me ha dado tiempo! tu reseña ha hecho que me entren más ganas así que adelantará puestos y a ver si para antes del verano que viene me pongo ; )
    besotes

    • Sonia:
      es increíble como compramos un libro que nos llama inmediatamente y al llegar a casa pasa a estar sin pena ni gloria en el estante ¿verdad? 😉 espero que logres tu propósito jajaja, yo ya no me hago ninguno respecto al orden de lectura.
      Un beso,
      Ale.

  6. Woooo qué buena pinta! Le había echado el ojo cuando salió a la venta pero no tenía claro de qué iba. Me alegra que sea tan real y esa amistad tan grande da una envidia sana.

  7. Me encanta dejar un tiempo para las amigas…dentro de la vida de una y a pesar de que a veces es difícil verse,…
    Saber que hay momentos para estar con ellas es importante. En mi caso, no todas se conocen…unas son de la universidad, otras de algún trabajo, otras de la niñez, adolescencia…y las que me nos quedarán por conocer, verdad??
    Me gusta mucho disfrutar de esos “tú y yo” a solas que nos regalamos de cuando en cuando.
    Este libro me ha recordado un poco a “El club de lectura” de Elizabeth Noble. Imagino que será diferente, pero…me ha recordado un poco a ese libro. Ya me dirás si se parecen en algo.
    Un abrazo

    • María:
      ahhh el tiempo ¡que difícil reunirse a veces con los seres queridos! yo disfruto mucho cuando puedo ver a mis amigas, en un café, en un desayuno, en una visita en casa. Los horarios, obligaciones, trabajos de todas son tan diferentes que darnos el lujo de vernos siempre es motivo de alegría. Yo también tengo mis amigas de diferentes círculos 😉
      Ya te diré si se parece al libro cuando lo lea porque ¡aún no lo tengo! 😉
      un beso,
      Ale.

  8. Pues yo sí puedo decir que estas cosas son reales. Supongo que tengo muchísima suerte; Nosotras nos llamamos a nosotras mismas “amigas de calcetines cortos” esto quiere decir que somos amigas desde la primaria. Crecimos en el mismo barrio, formábamos un grupo muy ámplio de amigas y amigos y a pesar de que los estudios y luego los trabajos han puesto distancia entre nosostros, este mismo domingo nos juntábamos 17 en mi casa. Es curioso que ninguna de nosotras está separada o divorciada. Un par de veces al año nos juntamos todas las chicas para pasar un día juntas. Y ahí hemos estado cuando el cáncer de mama u otras enfermedades nos han visitado, y tan sólo los accidentes y esa terrible enfermedad ha ido mermando nuestro grupo…

    Si, soy una mujer con suerte.

    Un besico Ale!

    • Susana:
      sin duda ¡eres muy afortunada! haber podido pasar un domingo en compañía de 17 amigos es algo que pocos pueden presumir 😉 que bien que se siguen juntando y que a pesar de todo lo que viene con la vida diaria, saben hacer tiempo para convivir.
      Más que una mujer con suerte, me parece que eres una mujer muy inteligente.
      Un beso,
      Ale.

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