LIBRO: Los Reyes Católicos II

LOS  REYES  CATÓLICOS  II

España  para sus  Soberanos

Jean Plaidy

Editorial Vergara

 

Tanto Castilla como Aragón estaban llenos de rufianes que se habían adueñado de los caminos, haciendo que los viajes fueran inseguros. Enrique, el rey fallecido, había beneficiado a muchos nobles y cuando Isabel llegó al trono se prometió meter en cintura a todos los que delinquieran y quitó los beneficios desmedidos de algunos nobles. Su sueño era ver una España unificada.

Juana, sobrina de Isabel, era fuente de amenaza, pues había quien quería ponerla en el trono y la reina se vió obligada a armar un ejército para defenderse. Isabel, embarazada de nuevo, salía a los pueblos a juntar personas para su causa. Ese bebé lo perdió, pero gracias a los constantes viajes, armó un ejército.

En Segovia, nace su hijo Juan. Un año después, nació Juana. Los reyes buscaban ir afianzando su posición…terminan haciendo entrar en un convento a Juana la Beltraneja y ya sin problemas sucesorios se concentran en su siguiente empresa: la reconquista del territorio ocupada por los moros.

Fernando era un hombre ambicioso, que ya tenía un hijo fuera del matrmonio. Tanto lo quería, que lo hizo Arzobispo de Zaragoza a la edad de 10 años.

La reina era una mujer profundamente creyente, que amaba  la justicia y tuvo de confesor al monje dominico  Tomás  de Torquemada y en una ocasión le pidió a Isabel que se arrodillara ante él y le jurara que si alguna vez estaba en posición de convertir al cristianismo su reino, lo hiciera.  Ya reina, Torquemada le recordó su promesa, pero Isabel dudaba, pues sabía del dolor que ocasionaría, y quería sentir que permitirlo era  la voluntad de Dios. Fernando abogaba por permitirla porque sabía que el dinero requisado a los judíos iría a parar al tesoro real y entre él y  Torquemada la convencieron de  que ella era el instrumento de Dios para convertir a todo su reino.  Con la inquisición y el dinero que entraría en sus arcas, podrían financiar la reconquista del territorio moro. Así  dió comienzo el crepitar de las hogeras.

Tuvo otra niña, María. Fernando conquista Málaga después de un asedio, y es muy cruel con los vencidos (yo tenía una idea muy romántica de este rey y este libro ha hecho que me caiga gordo. Ambicioso, infiel, cruel…).

Tienen otra niña, Catalina. Conquistan Granada y cuando Boabdil (rey moro de Granada) llora la derrota, su madre le dice (frase de telenovela) “Ahora lloras como mujer lo que no supiste defender como hombre” . La hija mayor del rey, Isabel, se casa  con el rey Alfonso de Portugal y  aunque es un matrimonio arreglado terminan enamorados. Su  felicidad dura poco, pues Isabel enviuda al poco tiempo y es enviada a España a reponerse de su luto. Manuel, primo de Alonso, quien será ahora el nuevo rey de Portugal, se ha enamorado de la viuda y quiere casarse con ella.

Después de al reconquista de Granada, Torquemada les dice a los reyes que es hora de aumentar la presión sobre los judíos (¿mas? ¿Qué no ya los estaban quemando en la inquisición? 😦 Pues eso era poco para Torquemada). Les pide a los reyes que hagan un decreto donde expulsen a los judíos que no acepten el cristianismo voluntariamente. Los judíos enviaron una delegación a hablar con los reyes y les ofrecieron la suma de treinta mil ducados para poder permanecer en España y conservar sus posesiones. Para los reyes era atractiva la oferta porque en ese momento sus finanzas andaban muy mal. Torquemada se enteró y llegó a la presencia de los reyes y les dijo que Judas Iscariote había vendido a Jesús en 30 monedas de plata. Les enseñó un crucifijo y les dijo  “Santa Madre de Dios  […] nos han sido concedidas grandes victorias. Baja ahora tus ojos para ver nuestra indignidad. Te ruego no vaciles en arrebatarnos nuestra grandeza […] estáis traficando a Cristo por vuestras piezas de plata. Aquí lo teneís ¡Trafíquenlo!” Y les aventó el crucifijo. Con esto, consiguió que se aprobara el edicto de Granada, mediante  el cual se expulsaba de España a todo judío que no quisiera convertirse.

Se presenta en la corte de los reyes Cristóbal Colón, buscando dinero para su sueño de ir a descubrir nuevas rutas. Pero los reyes no tenían dinero, por la guerra que libraban contra los moros. Isabel  finalmente empeña sus joyas para darle barcos y el dinero necesario para que los equipe y parta.

Imagen del mapa: aquí.

Anuncios

20 comentarios

  1. Hola!!

    Vaya lección de historia. He querido comenzar a visitar al circuito de blogs que tenía antes de mi escapa de este mundillo, y veo que la cosa sigue activa. Bueno, espero seguir activa yo!!

    En fin, lo dicho, he vuelto y espero mantenerme más tiempo que antes, de momento, para animarme me he hecho con un nuevo blog, a ver qué tal se me da esta vez.

    http://www.micasatienegoteras.blogspot.com

    Chao!!

  2. Por si me quieres situar en el mapa, por ahí entre Zaragoza y Jaca, estoy yo, pero vamos …, que en los tiempos de Los RRCC no había nacido jajajjaja. Por cierto el pueblo en el que nación Fernando el Católico está muy cerca del mío. Así que si alguna vez te animas a venir para hacer la ruta de los Reyes, pues nada que me avises.

    Espero esa tercera entrega.

    Un besico !

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s