LIBRO: El Fin es mi Principio

EL  FIN  ES  MI  PRINCIPIO

Tiziano Terzani

Este libro lo compré el año pasado en la FIL. Fue de esas compras hechas porque me gustó lo que leí del libro en la contraportada. Si me pregunto ¿qué me hizo comprarlo exactamente?, diría que fueron las palabras “Un largo diálogo sobre la vida y la muerte, que es, al mismo tiempo, la crónica de toda una existencia y, sobretodo, un alegre testamento espiritual que un hombre extraordinario nos ha dejado a todos como herencia”.

 

En estos tiempos me da por pensar en la vida y la muerte. Después de todo, durante 4 semanas nos preparamos en familia para un acontecimiento que tiene lugar eln navidad: el nacimiento de Jesús. ¿Qué consecuencias tiene esto en mi vida? ¿Qué hago con mi vida? Recuerdo la frase de John Lennon “La vida es eso que pasa mientras estamos ocupados  haciendo planes” o algo así…

Tiziano Terzani no era un hombre viejo (tenía 66 años) pero estaba  muriendo de cáncer. Le pide a su hijo Folco que venga a verlo, para platicar con él acerca de su vida. ¿Quién ha sido él? ¿Cómo ha vivido? ¿Qué le ha parecido valioso de su vida, de su trabajo? He conocido personas que fallecieron por esta enfermedad, y al saber que van a morir (digo, lo sabemos todos, pero los que no estamos en una situación terminal rara vez pensamos que la vida se nos puede ir en cualquier momento) se ven forzados a mirar la vida desde otra perspectiva. Fue un hombre que llevó una vida interesante, intensa, llena de aventuras y sorpresas. Nació en Italia en 1938 y fue corresponsal de guerra en Asia para diferentes periódicos y revistas. A su hijo le habla de cómo era su vida en Italia, en el pequeño poblado rural donde creció siendo humilde, pero muy afortunado pues se sintió siempre muy querido por su familia. Después, le cuenta como fue testigo de la guerra fría, China en tiempos de Mao, la guerra de Vietnam, Japón, Tailandia, India. En medio de sus vivencias va reflexionando de lo que ha aprendido sobre él mismo, sobre la humanidad. Dice “Las sociedades modernas no se pueden valorar sólo sobre la base de la eficiencia de su estructura económica, sino sobretodo, por el tipo de hombre que producen y la vida que le hacen llevar […] si consigues mejorarte a ti mismo, hacer algo de ti mismo y darte cuenta de la inutilidad de todo lo demás quizás sientes las bases de algo grande, que a mi entender es esencial: la evolución del hombre hacia un plano superior”. Vivir de cerca la tragedia de la guerra, darse cuenta de cómo la búsqueda del poderío económico acababa con las tradiciones y maneras de vivir de las culturas orientales, volcando siempre el apuro hacia el afuera, conseguir, tener…olvidando el ir hacia adentro, descubrir, ser, lo hizo volverse crítico con la política.  El vió como Asia era liberada de la colonización  para ser absorbida por un sistema económico capitalista, que los hundía en la pobreza y les quitaba sus tradiciones. Un periodista comprometido también con contar la verdad de lo que veía, pero buscando esa verdad desde la historia del país donde estaba. Buscaba entender la cultura, la manera de pensar de los pobladores, sus valores sino ¿cómo dar noticias desde ahí? Es necesario ese marco de referencia. Buscaré sus demás libros, creo que no se consiguen fácilmente en español, pero están en italiano seguro (Mariana, ya tienes que leer para practicar 😀 ).

Enfrenta su próxima muerte con serenidad, casi diría contento. Sabe que una vida bien vivida es aquella en donde se hizo conciencia, donde hubo altos en el camino para contactarse con uno mismo, y desde ahí con el otro. Su prosa es fácil de leer y sus anécdotas muy interesantes.

Y esto les va a encantar a los que les gusta la lectura. Su hijo le pregunta qué libros le han inspirado y él menciona a Harry Frank, Kargren, Sven Hedin, Ossendovski, entre otros. Dice de ellos: “los libros han sido mis grandes amigos, porque no hay nada mejor que viajar con alguien que ya ha recorrido el mismo camino que estás siguiendo tú, que te cuenta cómo era para poder comparar, para percibir un olor que ya ha desaparecido o, al contrario, que todavía perdura […] Luego mi gran amigo ha sido Ossendovski. Describe ¡y con que pasión! El olor de cierta hierba que se encuentra en la magnífica llanura de los mongoles en torno a Urga y que enseguida identifiqué, porque los mongoles la secan y elaboran con ella incienso para sus templos. Fui a buscar esa hierba y puse a secar una ramita entre las páginas del libro donde Ossendovski habla de ella. […] es como si viviese conmigo. En ese momento Ossendovski revivía. Y tengo la esperanza de que, dentro de cincuenta, cien años, alguien encuentre por casualidad un libro mío en los remainders o en una vieja biblioteca y, sin saber quién he sido, porque siempre es así, empiece a leer y me reconozca, reconozca una sensación, algo que ese alguien ha vivido en ese mismo país. Y en ese momento yo reviviré un pequeño momento de eternidad.”

 

Anuncios

31 comentarios

  1. Estoy segura de que este libro me llegaría profundamente al corazón.

    Hace un año, bueno el próximo día 8, falleció mi madre. Estuvimos seis meses cuidándola y compartiendo esos momentos con ella. ¡Fueron maravillosos! Se que puede parecer extraño que lo diga, pero así fue, a pesar de la dureza por saber que se nos iba. Ella también lo sabía desde el primer día y su entereza fue un ejemplo para nosotros.

    Durante ese tiempo, hablamos, sufrimos, lloramos, nos reímos (mucho) y sobre todo disfrutamos de su compañía.

    La llevo siempre en mi memoria, pero en especial estos días, intento no estar triste, porque a ella no le gustaría, pero a veces…

    Perdona este rollo, Ale, pero tu reseña me lo ha “inspirado”.

    Un montón de besos.

    • Ana:
      ¡estos primeros aniversarios son muy difíciles! ¿verdad? las enfermedades son terribles pero tienen el regalo de permitirte decir adiós, cosa que un accidente o una muerte repentina no dan. Entiendo que me digas que fue duro, pero al mismo tiempo tuvieron tiempo para convivir y decirse cosas que quizá de otra manera habrían quedado en el tintero.
      Se que ella entendería que te pusieras triste porque no está…bien se vale llorar un rato, sacar la tristeza y luego volver a levantar la cabeza para sonreir de nuevo y enfrentar la vida. No debe ser fácil, pero parece que lo estás haciendo muy bien.
      Un abrazo fuerte para tí,
      Ale.

  2. Ale, me has cautivado de verdad. ¡Menuda bomba! es de esos que se ponen en los primeros puestos (espero que mi mala memoria no lo olvide …)
    Encima, la fotografía que has elegido … ¡qué mala idea que tiene! porque … ¡lo quiero ya!
    Ahora me voy al cine, más tarde me pondré al día con los demás “tesoros” (posts) que me faltan por leer.

    Un abrazo 😀

  3. Leí este libro el año pasado y fue una gran experiencia.
    Es increíble la vitalidad que trasmiten sus páginas, la forma en que Tiziano llevó una vida de acuerdo a sus principios e instintos,
    su forma tan particular de ver y descubrir el mundo… Es uno de esos libros que consigue que uno mismo se pregunte cosas, y eso siempre es algo excepcional en un mundo que se nos come con su ritmo. 100% recomendable!

  4. Me ha gustado mucho tu reseña, tiene que ser un libro muy interesante, aunque normalmente me echan un poco para atrás libros con personajes reales que están pasando una enfermedad terminal. Es un poco cobarde por mi parte, pero lo paso fatal con esos temas. Un besazo y feliz 2011

    • Carol:
      es muy bueno, y no creas que es muy lacrimógeno porque el esté viviendo con una enfermedad terminal. Bien podría no estar haciéndolo…sino tan solo contándole quién es a su hijo y por qué.
      ¡Feliz 2011 para tí también! nos seguimos leyendo
      un beso,
      Ale.

  5. Hola Ale una interesante reflexión para este año nuevo que comienza.
    Hemos perdido a un amigo que bien podía haber sido el protagonista de tu libro por esa mirada serena, comprometida, responsable hasta el final, personas como él nos hacen desear ser mejores.
    Asia tiene mucho que ofrecernos, y esa idea de mirar hacia adentro que a veces es ajena en nuestras culturas nos hace cada vez más falta. Con personas como tú la vida no es algo que pasa mientras hacemos planes, gracias por hacerla más plena.

    Un abrazo lleno de buenos deseos para ti y tu familia 😉

    • Maribel:
      que tristeza la partida de tu amigo, recibe de mi parte un abrazo (aunque sea cibernético).
      Nuestra cultura nos va alejando cada vez más de nosotros mismos; la mercadotecnia nos hace vivir hacia “el afuera” y buscar todos nuestros satisfactores en una tienda (cosa por demás imposible). Hay que hacer un alto y reencontrarse con uno de vez en cuando 🙂 los viajes ayudan (¡si lo sabrán ustedes! 😉 )
      Gracias a tí por venir y tus palabras.
      Un beso,
      Ale.

  6. Es una temática con la que la mayoría nos podemos sentir identificados.
    Pero no sé si estoy del humor apropiado para leer algo así.
    Tal vez en otro momento.
    Saludos!

  7. Excelente reseña, Ale, me encantaría leer este libro; la retrospectiva de una vida plena y reflexiva no puede aportar más que satisfacción al lector. Me gustó mucho la cita sobre los libros.
    ¡¡Un abrazo y Feliz Año!!

  8. Ale, muchísimas gracias por tus buenos deseos! Yo también espero que este año que recién comienza sea pleno de felicidad para ti y tu charro negro 😉 jejeje, así como para toda tu familia, y que Dios te siga permitiendo llenar este espacio con todas esas ideas, opiniones y anécdotas que nos deleitan y nos hacen pasar muy buenos ratos.

    Un abrazote desde Monterrey!!

  9. Esta lectura me recordo a Guillen de Lampart quien fuera un escoces que en los inicios de la nueva españa se encontraba indignado por la manera en que los europeos trataban a los
    naturales y como destruian sus costumbres y su cultura.
    Asi mismo la lucha contra el cancer que dia a dia de alguna manera se ha ido ganando a base de prueba y error.
    Es en estos momentos donde aprendemos a profundidad
    la grandeza del creador en los ejemplos de vida de algun familiar o amigo.
    Vaya desde aqui un gran saludo.
    Walter

    • Walter:
      pues a ese personaje que mencionas no lo conozco…¡todos los días se aprende algo nuevo!
      Cuando alguien está a las puertas de la muerte, o ha perdido a alguien recientemente, suele preguntarse qué ha sido de su vida. Reaccionamos al darnos cuenta de que no somos eternos…es bueno hacer siempre un alto, y ver hacia donde vamos. Rectificar el rumbo si es necesario, o afianzar las velas para seguir navegando en la misma dirección. Este libro es un ejemplo de un hombre que está repasando su vida, queriendo a través de ello que su hijo le conozca mejor…muy tierno en verdad.
      Un saludo para todos en tu casa,
      Ale.

  10. Para aquellos a los que os de cierto respeto acercaros al libro por su temática, deciros que pocas veces he disfrutado de una lectura tan vital y que me haya dado tanta energía positiva!
    En absoluto es un libro que hable sobre la muerte, sino sobre la vida, sobre como vivirla, como saborearla y no dejase arrastrar por lo obvio o lo que siempre nos han enseñado… la clave es que simplemente está explicado des de la perspectiva de alguien que sabe que termina un viaje y quiere dejarnos algunas ideas interesantes al respecto….y menudo viaje!!
    Un abrazo a todos y felices lecturas!!

  11. Ale, sin duda, este libró caerá. Qué bien lo cuentas!! De verdad, que entran ganas de ir corriendo a mirar el libro, mientras tengo aún tus palabras en mi mente, para dar con esas frases, trozos de texto, que nos regalas.
    También yo pienso mucho en la vida y la muerte, a pesar de que de momento (toco madera) no hay en mí ni en mi alrededor cercano personas con enfermedades terminales.
    Me ha gustado mucho lo que nos cuentas,…también yo pienso mucho en esa frase de John Lennon…la vida son otros planes…y eso que cuenta sobre los libros, que son sus grandes amigos,…en fin…alzo mi taza de té por esos pensamientos!!
    Un abrazo muy grande!!

    • María:
      la frase de Lennon hace que piense en que mientras yo tengo mil y un trabajos, citas y ocupaciones por hacer, la vida se me escurre entre los dedos sin que me de cuenta ¡y quiero darme cuenta! quiero disfrutar de mis seres queridos, de mis hijos mientras aún los tengo conmigo en casa, de sus berrinches y sus caras con ojos mirando al cielo porque no estarán a mi alrededor por siempre (aunque no dejo de agradecer esto al mismo tiempo jajaja). Quiero disfrutar lo que hago, no sufrir las prisas de la vida. Y para esto es necesario saber ESTAR EN UNO aún en medio del bullicio.
      Este autor me recuerda las cosas que valen la pena (y para él eran las personas, no sus reportajes, lo que me encantó y acabó enamorándome un poco de él).
      Yo levanto mi taza también desde aquí, y brindo por eso contigo 🙂
      un beso,
      Ale.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s