LIBRO: Bad Blood The Tuskegee Syphilis Experiment

BAD  BLOOD:  THE  TUSKEGE  SYPHILIS  EXPERIMENT

James H. Jones

Los libros que tengo aquí junto a mí leídos y sin reseñar, hacen una columna que ya amenaza con caerse encima de mi. Son  (dejen los cuento) 10…y creo que tengo otros 2 o 3 en la recámara (esos no los he podido traer hacia acá…junto a la compu, para que no se me olvide platicarles de él 😉 ).

 

A pesar de eso, hoy quiero platicarles de este libro que leí hace unos años. Ayer me vi con unas amigas bibliófilas y estábamos hablando del libro que más nos hubiera impactado. Yo mencioné este…

Me lo recomendó mi hermana la Doctora que todo lo sabe 😉 . Y cuando me platicó de qué se trataba no creía lo que me decía. Supuse que habría sucedido cuando había esclavos en EUA…pero no. Sucedió el siglo pasado y es una vergüenza médica.

Este libro es una investigación, que estuvo nominada para el premio Pulitzer. Es un libro que contiene copias de los  comunicados médicos, registros de los pacientes…está excelentemente documentado. En el condado de Macon, en Alabama, EUA, a los granjeros negros pobres de la zona se les dijo que serían tratados por la “mala sangre” que tenían.  Era el año de 1932 y los investigadores consiguieron 399 hombres afroamericanos infectados con sífilis. Ellos recibirían, por su participación, exámenes médicos gratuitos, comidas gratuitas cuando tuvieran que ir a revisión, y un seguro médico que cubriría los gastos funerarios. Nunca se les dijo que tenían sífilis, sólo “sangre mala” término local que usaban para varias enfermedades como sífilis, o anemia, o fatiga (como pueden ver con ello entraba desde lo más leve como la fatiga a una enfermedad que conduce a la muerte).

El estudio que duró 40 años, sólo llevo a los médicos a registrar cómo era la evolución de la enfermedad si permanecía sin tratamiento. En los 40’s ya se tenía a la penicilina como tratamiento contra la sífilis y jamás se les administró. Además  impidieron que los pacientes participaran en otros programas para tratar la sífilis que había en el área. Los amenazaban con que les quitarían el seguro para el entierro.

Terminó en 1972 no porque los médicos quisieran pararlo, sino porque la información de lo que estaban haciendo se filtró a la prensa y hubo un escándalo. Había ya muertos por causa de esta enfermedad, esposas contagiadas, y niños que habían nacido con sífilis congénita.

En aquellos años, los médicos hacían lo que querían cuando hacían investigaciones (ya les platicaré de otro libro que estoy leyendo sobre el tema…); y ni siquiera informaban a veces a sus pacientes de su diagnóstico que para no “asustarlo”. Comunicaban lo que consideraban el otro merecía saber y a otra cosa mariposa. Esta investigación los obligó a tomar medidas y en 1974 se creó una comisión para estudiar y escribir las regulaciones bajo las cuales debían trabajar quienes quisieran aplicar experimentos en seres humanos.

En mayo de 1997, el presidente Bill Clinton dio una disculpa formal y dijo “No podemos deshacer lo ya hecho. Pero podemos acabar con el silencio. Podemos dejar de voltear nuestras cabezas hacia otro lado. Podemos verlos a ustedes a los ojos y finalmente decir a nombre del pueblo americano,  que lo hecho por el Gobierno de los estados unidos es vergonzozo y que lo siento…a nuestros ciudadanos afroamericanos, siento que el gobierno federal orquestrara este estudio tan claramente racista” Al acto asistieron 5 de los 8 sobrevivientes del estudio.

En 1992, el Dr. David Feldshuh escribió una obra de teatro basada en este tema y se llamó Miss Ever’s Boys (“Los Chicos de la Srita. Evers” aunque no se si así se llamó en español). Se hizo una película basada en la obra que ganó 4 Emmys.

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26 comentarios

  1. Me he quedado sin palabras, como se puede ser tan salvaje, menos mal que es un pais civilizado en el que se defiende a ultranza los derechos internacionales. En fin no se si lo leere porque seguro se me pone mala sangre y no hablo de sifilis. Ahhhhhhhhhhhh y yo tambien tengo un monton de libros por reseñar y no se de donde sacar el teimpo

  2. Y ¿El libro se lee como si fuera una novela o más bien como una información periodística o científica?. Porque si se lee bien, como si fuera una novela, me parece que me lo voy a apuntar ya que dices que te impactó, pero si es demasiado técnico, quizá me vea la película primero.
    Un beso.

  3. Qué bestias!! madre mía!!
    No sabía nada del tema, la verdad, pero pobres hombres. Digo yo que alguno moriría de viejo, pero aún así que sólo quedaran 8 de 400… qué pasada!
    Y luego pensamos que los médicos nazis eran bestias (que también, pero se supone que los civilizados eran los demás…) y resulta que el resto del mundo está a la par.

    • Eso: bestias de doctores e investigadores.
      Muchos dijeron cuando se supo que la investigación esta y la hecha por los nazis era igual, y que los que estaban al tanto actuaron y dieron las mismas razones que los que ayudaban a los nazis a hacer experimentos: “sólo estaba siguiendo órdenes”

      Tiempo después EUA pidió disculpas a Guatemala porque también infectó ahí a sabiendas a personas son sífilis.

      Un beso,
      Ale.

  4. No conocía esta historia tan dura y cruel. Muchas gracias por descubrirnos esta realidad y por darnos a conocer también el libro y la película. Qué barbaridad las burradas que se hacen. Me ha recordado muchísimo a lo que se ha hecho público este mismo mes de que Estados Unidos infectó de sífilis y gonorrea a más de 1.500 presos de Guatemala entre 1946 y 1948, también para hacer experimentos. Nunca había salido a la luz y ahora lo han reconocido y han pedido disculpas, pero ya, nada más, cuando el mal ya está hecho. Muchos besos.

    Cuéntate la vida http://cuentatelavida.blogspot.com

    • Goizeder:
      si…eso le estaba platicando a Isi…y esto es lo que sale a la luz pública, ve a saber cuánto hay sin saberse 😦

      Son historias duras, pero es bueno que existan libros que las cuenten para que quede registro y algún día eviten que se vuelvan a cometer.

      un beso,
      Ale.

  5. Me ha parecido muy interesante el libro, es increíble la de barbaridades que se han podido hacer en nombre de la ciencia, aunque en EEUU por desgracia se han hecho muchos experimentos con la gente sin que éstos lo supieran. Gracias por traernos libros poco conocidos pero muy interesantes. Muchos besos!

  6. Me dejas con la carne de gallina!! Es espluznante!!! Y mejor no pensar en lo que no sabemos que se hace, se hizo…!!! Desde luego, siempre pagan los mismos…Los más pobres!! Y quienes no han podido aprenden…A veces se teje una tela fina entre unos y otros y no es para favorecernos…
    Desde luego el libro es impactante y como siempre…qué bien lo cuentas!!
    Un abrazo!!

    • María:
      los más pobres son los desprotegidos y esto es terrible. Las leyes deben ser duras para quien abusa de otros usando la ascendencia que por alguna razón, puedan tener sobre ellos.
      Un beso,
      Ale.

  7. Parece que cada día nos enteramos de más fechorías cometidas por médicos americanos con el consentimiento de su gobierno. Hace pocos días saltó la noticia de que habían hecho lo mismo con campesinos guatemantecos … Creo que pedir perdón no es suficiente. Muy interesante que se nos den a conocer a través de libros bien documentados todas estas cosas. Y gracias a tí por descubrirnos estos libros.

    Un abrazo !

    • Susana:
      coincido contigo: no es suficiente pedir perdón, debe haber una repación del daño. Por eso en EUA se demanda por todo, porque se busca dar donde más les duele: en el bolsillo.

      Ni eso es suficiente para quien ha vivido su vida con una enfermedad que no tenía por qué sufrir.

      Un beso,
      Ale.

  8. Hola, terrible lo del libro y me recordó que hace poco se descubrió que hicieron algo similar en otros países para ellos “tercermundistas”.
    Por más que se pidan disculpas, el daño está hecho.
    Saludos.

  9. Ale, ¿de dónde sacas fuerzas para leer estas barbaridades?…
    Lo que me asombra no es la lista que nos dices que está pendiente, sino que llegues a todo, estudio, lectura, casa, niños…

    Ya sabes que yo me paso de lado, para entender esos comportamientos, que no parecen de humanos, yo me voy de vez en cuando a Marina, o Rojas Marcos, o más reciente a Dámaso Alonso…, para ver por qué la inteligencia fracasa, existen personas que pueden vivir sin remordimientos, sin ética, sin inhibiciones sociales…

    Perdón por el rollo, la historia me ha recordado mucho a la película “El jardinero fiel”, sobre ensayos ilegales de la industria farmaceútica en territorio africano…
    Un abrazo 😉

    • Maribel:
      el estudio ya lo he dejado por la paz 🙂 no tenía ya tiempo, y ando con muchos otros entenderes que me imposibilitaban atender aquello. Así que hasta dentro de dos años que me desocupe, regresaré a cultivarme de manera más académica 😉
      Creo que no es que fracase la inteligencia sino el corazón. La inteligencia como tal es fría, y nos puede conducir a ver a los demás como objetos, y a despojarlos de su dignidad humana. En este caso, fue lo que sucedió: los sujetos del estudio fueron vistos como medios para un fin, y jamás como personas.
      Ciertamente es muy similar a la película que mencionas. Entender que el otro merece respeto, es algo que no se da fácil porque somos por naturaleza egoístas y ser educados en el amor es un proceso que tenemos que aprender.
      Un beso grande (y gracias por los tips…ya checaré algunos de esos autores que no conozco)
      Ale.

  10. Veo que Maribel se me ha adelantado. Leyendo esta entrada, además de volver a decirme que los humanos somos capaces de lo mejor y lo peor, me venía a la mente dos libros: El cerebro de Kennedy, de Mankell y El Jardinero Fiel, de John Le Carré (la película no la ví aún aunqeu dicen que es muy buena. Denuncian los ensayos ilegales de la industria farmacéutica; aunque en este caso, la enfermedad es el sida.

    Besinos 😉

  11. No tenía ni idea de esta barbaridad. Me parecen horribles la de cosas que se han llegado a hacer en nombre de la medicina. Y siempre con los más desfavorecidos…
    Una lectura muy interesante. Igual me animo a ver la película.
    Un abrazo.

    • Luisa:
      ¡anímate! me comentan que es muy buena, aunque me dicen que en la vida real, la enfermera que hace el papel de Miss Evers nunca sintió el remordimiento que muestra en la película.
      Un beso,
      Ale.

  12. Una entrada magnífica, no tenía idea. Me recuerda un poco, aunque no es parecido, al escñandalo que sale en la película de Eric Brokovich.
    Voy a apuntarme la película.
    Este mundo bloguero … ¡es una mina!!

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