LIBRO: The Cruelest Mile

THE  CRUELEST  MILE

Gay y Laney Salisbury

Reto 2010: 15 caracteres

¿Qué les puedo contar? ¡que las historias de la vida real me encantan! Esta toma lugar en la ciudad de Nome. Dice el autor “había peores lugares en el mundo para construir un pueblo, pero Nome se había levantado casi de la noche a la mañana después de que dos suecos y un noruego encontraran un pedazo de oro del tamaño de una roca pequeña cerca de la playa” Está situada al sur de la península Seward, limitando con  el mar de Bering en Alaska, EUA.

En la década de 1920, Nome era la ciudad situada más al noroeste de Norteamérica y estaba más cercana a Siberia que a ninguna otra ciudad de Alaska. Cuando terminaba el invierno, llegaba un barco con comida, carbón, medicamentos y cualquier otro encargo, y volvía a zarpar con mineros y artesanías antes de que el hielo volviera a congelar el mar de Bering cuando llegaba el inverno de nuevo (que duraba como 8 meses al año).  En 1924 el doctor Welch notó que su dotación de la antitoxina de difteria había expirado y pidió  más al comisionado de salud de Juneau. El pedido  no llegó.

En 1925, el doctor recibió a un paciente, un niño. ¿Sus síntomas? Garganta irritada, ganglios inflamados, fiebre y fatiga. Sin embargo,  poco a poco la garganta y las membranas de la nariz se cubrían de unas lesiones grisáceas que el doctor temió fuera esa enfermedad a la que durante siglos, se le conoció como “la estranguladora” 😦 . Su nombre médico es difteria. La boca y la garganta se llenan de úlceras que se expanden formando una membrana hecha de células muertas, coágulos y la membrana coloniza porciones más grandes de boca y garganta avanzando por la laringe, sofocando a la víctima.  Sin la antitoxina, sus pacientes morirían. Y si se llegaba a infectar la población indígena de Alaska, los resultados serían terribles, pues sus sistemas inmunes estaban desprotegidos para estas enfermedades que traían los hombres blancos.

¿Cómo hacer llegar la antitoxina? No podía llegar en avión pues las condiciones meteorológicas impedían los vuelos, no había tren, el invierno había congelado ya el mar. La antitoxina salió de Seattle en tren y recorrió  2000 millas hasta Nenana y de ahí, fue transportada por más de 600 millas con relevos de trineos de perros en menos de 5 días.

El libro me sedujo y no lo pude soltar durante tres días 😀 trae paso a paso como fue esta hazaña, con capítulos intercalados de cómo es la vida en Alaska, el relato de cómo fueron siguiendo por radio la historia en los Estados Unidos, la valentía de los hombres que salieron en temperaturas de 50 grados bajo cero, qué necesita un perro para ser el líder del trineo, cómo se viaja en esas temperaturas.

El relevo que más distancia recorrió fue Leonard Seppala de 47 años y su perro Togo. Viajaron 135 millas, bajo un clima abominable (je, me he acordado de el hombre de las nieves y me ha servido para poner este adjetivo tan bonito 😉 ) y en un tiempo record. El decía “Estoy orgulloso de mis trofeos ganados en competencias, pero los cambiaría todos por la satisfacción de saber que  mis perros y yo tratamos honestamente de dar lo mejor en cada servicio humanitario para  bien de nuestro prójimo, sin importar la raza, credo, color en los días pioneros de Alaska. Muchas veces estuve a punto de renunciar, pero me avergonzaba al ver el gran corazón luchador de los huskys siberianos”

Leonard Seppala y su perro Togo
Leonard Seppala y su perro Togo

El último relevo fue el equipo de Gunnar Kassen que eligió un perro de Seppala como líder llamado Balto. Seppala le había pedido que usara otro perro, pues no lo consideraba apto para ser el líder, pero Kassen creía que era fuerte y confiable. Vientos de 60 a 70 millas en la última parte del camino voltearon el trineo varias veces pues le tocó enfrentar una fea tormenta. Alrededor de las 5:30 am el 2 de Febrero de 1925, Kassen junto con el lider Balto, llegaron a Nome salvando así a los habitantes de la ciudad de la epidemia de difteria (Aunque ya habían muerto varios por esta enfermedad, entre ellos, ese primer niño).

En Nueva York, en el parque Central se develó una estatua de Balto el 16 de Diciembre de 1925. La inscripción en la base de la estatua dice “Dedicado al espíritu indomable de los perros de trineo  que en relevos llevaron la antitoxina durante 600 millas de aguas traicioneras, tormentas árticas desde Nanana hasta llegar para beneficio de los enfermos en Nome en el invierno de 1925, RESISTENCIA, FIDELIDAD E INTELIGENCIA”

A la larga, los vuelos comerciales, los vehículos para nieve motorizados vinieron a dejar al trineo de perros en el pasado y para conmemorar esta hazaña, cada año se hace una carrera  que se llama Iditaroid. También hay una película para niños llamada Balto, que me dicen que está basada –no fielmente- en los hechos sucedidos en Nome en 1925.

Chelita gracias por traerme este libro en tu último viaje. Que sepas que me ha robado horas de sueño, pero he disfrutado cada una de sus páginas feliz como lombriz 😀

Fotos de aquí, aquí y aquí.

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16 comentarios

  1. Les cuento que me voy de vacaciones y regreso la semana que viene por lo que no podré responder a sus comentarios hasta mi regreso. Según yo, he dejado preparada otra entrada que se publicará sola.
    ¿Acaso ya aprendí a hacerlo? ¿Será posible que mis dotes cibernéticas dan para eso? ¡es un misterio que sabré a mi regreso! jajaja
    ¡se cuidan! 😀

  2. Qué apasionante, esas historias reales , especialmente en condiciones tan adversas y que tengan que ver con los perros, mis animales favoritos, son apasionantes. He sentido la emoción del viaje en tu descripción, qué maravilla, muy buen post,niña. Un abrazo.

  3. Estupenda reseña! Es genial. Me ha encantado. Disfruta de las vacaciones y ya nos leeremos a la vuelta porque cuando muchos lleguéis yo me iré jejej..

    Un beso!!

  4. Preciosa reseña de un libro muy interesante. Por algún lugar de mi casa tiene que haber un vídeo de la película Balto, aunque debo reconocer que yo no la he leído. Era de dibujos infantiles.
    Un beso.
    Felices vacaciones.

    • Ascen:
      Si, Balto es de dibujos infantiles 😀 yo tampoco la he visto todavía. Por alguna razón no la vieron mis hijos cuando eran pequeños (supongo que no era de las que salían en cine cuando ellos eran pequeños).
      un beso,
      Ale.

  5. Increíble.
    Cuando mi hijo era muy niño tenía un libro de cuentos sobre la aventura de BALTO. Su mamá y yo teníamos que leérselo todas las noches.
    Han pasado 25 años de eso y aquí me encuentro de nuevo con el mapa de Alaska y la ruta hacia Nome.

  6. Hija, estoy con la famosa lágrima “tipo Remi”.

    ¡Qué bonito! ¡Y con lo que me gustan a mí las historias de gente que se pierde en la nieve!

    pd ¡Buenas vacaciones!
    pd2 Muy bueno lo de “abominable”

  7. Si supieras que tenemos un amigo de Alaska… es pescador y los cuentos que hace son fabulosos, un día se apareció aquí en esta calurosa Habana, con una nevera llena de cangrejos gigantes traídos de allá…¡imagínate!
    Esta reseña que has hecho le debe encantar a El Baúl de Josete, voy a decírselo de alguna manera.
    ¿Está editado el libro en español?
    Me gustó mucho
    AD

    • Ade:
      ¡ya me imagino lo buenos que son los cuentos! 🙂 ¡cuéntame alguno en tu blog anda!
      Le pregunté a la chica del gugel si el libro está en español y parece que no Ade.
      un beso grande,
      Ale.

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