La familia pequeña vive mejor

Cecy: me alegra saber que ayer sobreviviste a tu encuentro cercano con la gallina 😉  ¡como me he reído con lo que me platicaron mis hijos! 😀

Quien haya vivido en México debe recordar este estribillo de un comercial que hablaba de las bondades de planificar la familia. A la mía se lo decían mucho, precisamente porque no lo era  😀 y mi mamá debe haber odiado que se lo recordaran. En cuestión de 5 años, tuvo 5 hijas. Todas por cesárea. Mis dos papás son ginecólogos (¿a que están sonriendo???). 😉

La mayor soy yo. Y después, está Gaby. Ambas compartíamos habitación y nos peleábamos como perros y gatos en un costal. Todo lo que soy (desordenada, atarantada, despistada) ella no lo es.  Así que la mitad del cuarto que a mí me correspondía era siempre caótica y parecía que había pasado un tornado y la de ella parecía un aparador de una tienda departamental: todo en su lugar, y además, con detalles de buen gusto. Una miedosa, la otra valiente. Hizo todo primero que yo: aprender a manejar, salir del país, irse de excursión, cruzar a nado una laguna. El mundo le queda pequeño. Junto con  Mariana ha ido a conocer medio mundo y las dos, intrépidas que son, estuvieron a punto de morir atrapadas por unos cables de alta tensión allá en Turquía mientras viajaban en globo.

Y después de ella nacieron Mar, que vive en Chiapas; Cecy, la doctora, y Mariana, que vive en Suiza. Cecy compartía el cuarto con  Mar. El cuarto de ellas si que era un despapaye porque esas dos son desordenadas como esta que escribe. Así que ahí no había quien pudiera poner orden ni aciertos 😉 jajaja…aunque se enojen cuando me lean bien saben que es verdad 😀

Al ser tantas, había muchas cosas que se iban pasando de una a otras. Por ejemplo,   la ropa. Y otra eran los libros escolares. De mí hasta Mar, llegaban como nuevos. Pero Cecy los destrozaba…quedaban en secciones, como si mi mamá los hubiera comprado a plazos y se los hubieran dado en  pedazos  😉 jajaja…mi mamá hacía unos berrinches fenomenales porque tenía que volver a comprar algunos para Mariana.

Gaby en cambio, era tan ordenada que mi mamá le daba a guardar todo (que la engrapadora, las tijeras, el diúrex, los lápices para colorear, la cinta métrica y todas esas cosas que uno va necesitando y luego no encuentra a menos que sea ordenado y sepa dónde las guardó). Era una almacenista. 🙂 Casi quería que le llenáramos una forma porque nos preguntaba ¿qué es lo que vas a hacer con x? ¿Cuanto crees tardarte? ¿Me lo vas a devolver a qué hora??? ¡Como la marcaría esto que ahora es administradora –académica y profesionalmente-!!

Cecy tiene una voluntad de acero. Lo que se propone lo logra. ¿Entrar a medicina aunque está saturado? Con la mano en la cintura. ¿Hacer el exámen nacional? Pasado dos veces y en los primeros lugares. ¿Por qué dos veces? Porque primero quiso hacer una especialidad y luego le dió por otra. Siempre que viene ahí del mar nos reímos muchísimo de todas sus aventuras (porque es despistada y le pasa cada cosa….les contaría pero me dice “no me amenaces con tu blog” 🙂  y no tengo permiso para contar nada)

Era terrible estudiante. No porque fuera mala. Sacaba puros 10’s. Pero todos recordamos en casa un día que se encerró en un clóset y no quería salir para ir a la escuela porque decía que reprobaría un exámen. Mi mamá desde el otro lado de la puerta le decía “Ce-ci-lia no importa que repruebes…ya salte de ahí que vamos a llegar todos tarde”. Me acuerdo que vi esa escena y me dije “¿cómo nunca se me ocurrió hacer lo mismo?… me ponen como chancla cada que traigo las calificaciones y eso que no repruebo”. Ese día en particular, después de hacer el pancho mañanero, a medio día le preguntó mi mamá cómo le había ido en el exámen y sonrío y dijo en voz bajita “me exentaron” 😀

Hoy somos las que vivimos más cerquita. Gaby vive en la misma ciudad que yo así que es mi cómplice para irnos de shopping, a tomar un café, visitar a alguien, echar la platicada a media mañana. Cecy recién acaba de irse a vivir allá, donde la vida es más sabrosa, pero viene casi cada fin de semana a la casa materna, donde es recibida como la  hija pródiga. Los sábados comemos en casa de mis papás y es un jolgorio, porque nos reimos, chismeamos, peleamos y hablamos al mismo tiempo. Ale mi hija cuando estaba más pequeña decía “¡espera! ¿de quién hablan? ¿qué dijeron?….¡no entiendo!” y yo le decía “ 😉 lo siento, esto es como en el juego de la lotería, se va y se corre y no nos regresamos…si no las pescas al vuelo, ¡pelas!” y con los años, ha adquirido la experiencia para sentarse en una sobremesa de estas y ya captar lo que vamos hablando las tres al mismo tiempo.

Las hermanas son maravillosas porque, al haber crecido contigo y compartir parte de tu historia, conocen tus códigos, palabras claves, y anécdotas…así que hay veces que sólo tenemos que decir una palabra y estallamos en carcajadas. Yo las amo y no sabría que hacer sin ellas. Si así se pone cuando estamos 3, ya se imaginarán la felicidad cuando estamos las cinco reunidas.

La familia pequeña vive mejor ¡quizás si! Pero ¡no se divierte tanto como la mía! ¡eso seguro!

¡Muchas felicidades a Gaby y Cecy en su cumpleaños! ¡las quiero mucho!

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55 comentarios

  1. Ay, Ale, siempre consigues ponerme una sonrisa en los labios y pensar “Bueno, hoy no exterminaré a la raza humana”.

    Lo de los códigos familiares que no hay quién entienda, lo he vivido yo en mis carnes, pido disculpas públicamente por hacerlo.

    Me ha encantado lo de “no me amenaces con tu blog”, pero sí que has contado cosas de ella y menudas cosas, todas buenísimas.

    ¿Y tus hermanas las del globo en Turquía? ¡Qué pasada!

    • 😉 oye, que bueno que tus ansias vengadoras se aminoran cuando vienes por aquí…yo sigo quieriendo de cualquier manera vengarme de los que organizan festivales para las madres en el sol, y también para los que los organizan en la sombra con canciones que te hacen llorar aunque no quieras. Este año mi hijo Andrés cantó “tan bonito que era estar ahí en tu vientre” y unas estrofas después la canción decía “ahora que me caso y me voy” ¡oyeeeeee! me sacaron del estado de beatitud en el que me encontraba y se me salieron unos lagrimones que no veas.

      Bueno, si este post desaparece con celeridad, será porque la doctora no autorizó la entrada. Y créeme, mi familia me da para escribir 3 entradas diarias, pero me sacarían del clan si lo hiciera. Y es que cuando les digo “está buenísimo, ¡voy a ponerlo en mi blog!” me dicen “ni se te ocurra”, “¿y quien te está dando permiso?” y el anteriormente citado “¡no me amenaces!” 🙂 pero si algún día me dejan, abriré un blog que se llame “las aventuras de la familia piripitache” o “crónicas del desquehacer”

      Casi se mueren en Turquía, pero no entienden. Se ponen a hacer las cosas más peligrosas que existen en este globo terráqueo 🙂 a Dios gracias, aquí siguen.

      Un beso,
      Ale.

  2. Jejejje Pues muchas felicidades y que cumplan muchos más. ¿Eres la de las coletas? Pero qué monada, no??
    por cierto, ya que estamos, he leído hoy una reseña del nuevo libro de Ana Gavalda y decía que a las personas que tienen hermanos/as con las que han disfrutado de mucha complicidad, les iba a encantar. (Esto para compensar la NO recomendación jajajaja).
    No creo que este post les moleste… pero mantén tu amenaza, por si acaso 😉

  3. ¡Qué bonito alegato en pro de la familia numerosa!. Yo con dos hijos voy servida, pero en casa de mis padres también eramos cinco y comparto contigo casi todo lo que cuentas. No hubiera cambiado mi infancia por ninguna otra.
    Cuando te haces mayor, a veces, la vida te distancia físicamente, pero cuando vuelves a reunirte son momentos geniales.
    En mi casa (y en cualquier otra) hay veces que apenas cabemos (hermanos, cuñados, padre, sobrinos…) y ademas tambien tenemos la genial costumbre de hablar todos a la vez. Los cuñados y sobrinos enseguida han aprendido a participar de girigay familiar, aunque al principio nos miraban como si fueramos seres de otro planeta, pero ahora disfrutan igualmente.
    Muchas felicidades para tus hermanas. Si han cumplido por estas fechas, seguro que son buena gente, como todas las que nacemos bajo el signo de Tauro. 🙂 🙂 🙂

    • Ascen:
      ¡que bonitas son esas reuniones donde apenas cabes, comes de todo, y la plática fluye en espiral! 😉 mi marido al principio se mareaba…hoy ya es uno de los nuestros. Aunque la verdadera “prueba” es cuando está con mi familia de veracruz porque esos si cuando se juntan son una multitud.
      Son buenas personas si. Tercas como solo un tauro puede serlo…pero he puesto perseverantes para que no se sientan afligidas el día de sus cumples jajaja 😀
      así que pronto será también tu cumple ¿o ya pasó?
      Un beso,
      Ale.

  4. Me ha gustado esta entrada tuya! yo además vengo de una familia pequeñita pequeñita y siempre he querido una grandota, por lo menos un hermano o hermana pero bueno…es verdad que todos los juguetes me los llevé yo 😉
    por cierto, monísima en la foto!

    • Sonia:
      ¡gracias! tener todos los juguetes sólo para tí es una buena prestación 😀 ¿no? y toda la atención de los papás. Y que nunca se equivocaran con tu nombre 😉 Mi mamá se enojaba y me decía “mar..ga…ce..¡alejandra que te estoy hablando a tí!” y yo la miraba y le decía “pues no sabía…” 😀

  5. Me ha encantado tu relato familiar, cuantos recuerdos me ha traído. En mi casa eramos 6 hermanos y vivíamos en el campo, toda una experiencia que yo les cuento a mis hijos de vez en cuando.
    Yo tengo tres hijas y un hijo y mi casa ha sido siempre un jaleo con todos ellos. Ahora vienen a casa con sus familias y es una alegría verlos contarse sus cosas y yo solamente observo.
    Un placer haberte leído
    Un abrazo
    Teresa

  6. Preciosa entrada, Ale.
    Felicidades a tus hermanas ¿son gemelas?
    Nosotros somos seis hermanos y a veces lo pasabamos muy bien y a veces nos llevabamos a matar. Aún me acuerdo cuando viajabamos en diligencia, metidos debajo de la mesa camilla.
    La complicidad entre hermanas o entre las mujeres de la familia existe, doy fe de ello, este fin de semana disfruté de ello.
    Como mi hermana y yo eramos las únicas chicas nos tocaba compartir cuarto y lo que nos peleabamos. Pero ahora incluso nos hace ilusión alguna vez que por el motivo que fuera volvimos a hacerlo.

    P.D: esperemos que la entrada no “se autodestruya”

    • Lammermoor:
      ¡gracias! 🙂 no, mis hermanas se llevan 2 años. ¡Los viajes en auto! eso da para muchas entradas más 😉 mis papás decían que comprarían un carro de cristal de tanto que nos peléabamos por quien iría en la ventana jajaja…
      ¡Que bien que disfrutaste a tus hermanas!
      😉 la entrada no se auto-destruyó, pero la doctora me mandó decir, muy enigmáticamente “pues yo habría suprimido varias cositas….”
      Un beso,
      Ale.

    • Ismael:
      ¡eso es lo bonito! las diferencias…si en familia podemos soportarlas ¿por qué no podemos soportarlas en el mundo? Es en la familia donde aprendemos a compartir, a ayudar al otro, a querelo como es 😉
      un beso,
      Ale.
      pd
      me recordaste la canción que dice “nosotros, que nos quisimos tanto…que del amor hicimos un sol maravillosoooooo”

  7. Lo que me acabo de divertir con esta entrada, Ale, genial por donde la veas. Podrías escribir toda una saga con tantas experiencias.
    Gracias por compartir esos recuerdos y felicidades a tus hermanas.
    Beso.

  8. Nosotros somos seis, tres chicas y tres chicos. y ahora con los sobrinos y cuñadas, diecisiete. La familia es lo mejor del mundo. Y todavía hay gente que lo duda.

    • Pilu:
      está muy equilibrada la cosa en tu casa. Acá, cuando nació mi hijo mi mamá dijo “¡al fin! un hombre en la casa…” y mi papá volteó a ver a mi charro negro y le dijo “bueno, ¿y tú y yo que hemos sido todos estos años?” 🙂
      un abrazo,
      Ale.

  9. ¡Felicidades, hermanas de Ale!

    ¡Cuántas mujeres…! ¿A tu padre lo teníais discriminado? Me ha gustado mucho tu entrada y es que la familia numerosa debe ser muy divertida. Hay un dicho dice que dice algo así como: ” Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena”.

    Tus hermanas estarán contentas de esta felicitación tan original.

    p.d.: Creía que no se recomendaban más de 3 cesaréas, a lo sumo 4, y distanciadas en el tiempo para que el útero haya cicatrizado. Pero se ve que en el caso de tu madre fue pecata minuta.

    • Inma:
      ¡gracias de parte de toda la familia! nahhhh, mi papá estaba de lo más malcriado, con tanta mujer a su alrededor. Una de mis hermanas estaba contenta si…la otra no te se decir. Creo que tirando al no (pero no me dijo quitara la entrada). Efectivamente, las cesáreas no se recomiendan muy seguidas, el útero debe tener tiempo de cicatrizar. Lo de mi mamá es la excepción a la regla. Y la pesadilla de todo ginecólogo, creo 😀
      un beso,
      Ale.

  10. Ale,

    ¡Me encantaron tus memorias! Me hiciste reír bastante y recordar también cómo me la pasé de bien con mi familia igual de numerosa a la tuya pero con un hombre en medio (de sandwich… habrá que preguntarle a él qué tan bien se la pasó…)

    Igual que tú, pienso que la familia grande la pasa mejor y más divertido…¡Viva la familia! 🙂

    • Paulina:
      ese sandwich es mi tocayo ¿verdad? ¡me acuerdo, si! ay amiga, a ti te tocó ser de las peques, porque eras la número 4. Tú también tienes entonces mucho que contar (ya los veo teniendo taquicardias jajaja)
      Un beso grande,
      Ale.

  11. Ale!, cómo han pasado los años y no cambian nadita, la cara de Marcela y Mariana no niega desde chiquita que ni ella se aguantaba, como siempre lo dije esa niña es un torbellino…bueno y Ale tu hija es tu misma cara….me hiciste sentir vieja y recordar muuuuuuchas cosas lindas…..

    • Irma:
      ahí estaba yo, sientiéndome jóven hasta que una de mis hermanas me dijo “ya viste que en la foto del mar ¿estamos más pequeñas que tus hijos??? ¡como pasan los años!” y entonces si sentí que me cayeron encima jajaja 😉
      Mariana en esa foto está como diciendo “pérenme que ahorita vengo” como que ya tiene la patita enfilada para salir en busca de algo. Así ha sido toda la vida: inquieta. Ale si, se parece mucho a mí. Pero mejor todavía (¿qué te puedo decir, si soy su madre???)
      Que bueno que recordaste cosas lindas porque ¡es volver a vivir! (dice el dicho)
      🙂 gracias por pasar,
      un beso,
      Ale.

  12. Ale,

    Pues la verdad yo encantada como siempre de tenerlas a todas y de haber sido tan afortunada de nacer en la famila que naci, con mis hermanitas.
    Yo pienso que la familia tuvo el tamaño perfecto (que me queda si soy la menor!) y se que quiza ustedes hubiesen tenido mas si hubiesen sido menos, pero que aburrido hubiese sido sin su hermana menor.
    Gracias por ser amiga y hermana
    B

    • B. (¡que misteriosa banana!):
      me da risa leer que piensas que tuvo el tamaño perfecto…una más y te tumban del burro pero no….tu consideras que 5 era lo que debía haber 😀 jajaja.
      No creo que hubiéramos tenido más si no hubieran estado ustedes. Por el contrario, habríamos tenido mucho menos. Porque lo verdaderamente importante, siempre estuvo ahí 😉 ¿o no?
      Yo te quiero mucho y ansío un correo que venga totalmente en español 😀 jajaja
      un beso: tu hermana mayor

  13. Pues con retardo, FELICIDADES de mi parte también. ¡En cinco años cinco hijas y por cesárea!, ¿no es peligrosísimo? yo tenía entendido eso.
    Un besote fuerte Ale.

  14. Pues ya se ve que no debe ser tan peligroso como dicen, Eva.

    Me ha encantado la entrada, Ale. Con menos que eso algunos han escrito libros preciosos.
    Yo tengo cinco hermanas y otro hermano, y doy gracias a Dios por todos ellos, pero es verdad que tener cinco hermanas te prepara mucho para enfrentar la vida.

    Y ya se ve que al hablar de la familia te has puesto a hablar en mexicano y casi hay que hacer un curso de traducción.
    Enhorabuena y un abrazo,

    • Thomas:
      Es peligroso, no se le vaya a alguien ocurrir tomar a mi mamá de ejemplo ;). Vaya, digamos que no es lo recomendado.
      🙂 Gracias Thomas, así que ustedes son ¡7! en total. Estoy de acuerdo contigo: la familia te prepara para enfrentar la vida.

      Ni cuenta me di que escribía en mexicano 😉 a ver…”hacer panchos” = hacer escándalos; “pelas” = pierdes.
      Un abrazo,
      Ale.

  15. Hola Ale!! Qué divertido leerte, jeje, me recordaste un poco mi propia familia, que también somos muchos, aunque repartidos en sexo =D Por cierto, eres del DF??

    Te mando un saludote, y seguro me pasaré por aquí seguido 😉

    San

    • Beatrix:
      ¡Hola! ahhh, yo me quedé con ganas de un hermano. Tu eres de las afotunadas que tuvo ambos: hermanos y hermanas 😉
      Soy tapatía 100%.
      Un saludos para tí también y esta es tu casa siempre que desees venir,
      Ale.

  16. uys pues no se como considerar mi familia, lo dejamos en mediana, nosotras somos tres chicas, vivimos todas en el mismo pueblo y muy cerca y la verdad es que nos vemos a menudo y disfrutamos. Mi hermana sandwich, la que va detras de mi tiene dos gemelos que adoran a mi hijo pequeño, asi que me lo alquila como dice ella por horas y eso me deja a mi tiempo para estudiar… en fin que es maravilloso llevarse bien con la familia y disfrutar de las reuniones aunque todo no sean risas que nosotros el otro dia nos llevamos un susto con uno de los gemelos que me tuvo toda la noche sin dormir y cuidando de su otro hermano. Menos mal que todo se quedo en un gran susto que al dia siguiente nos hizo sonreir.
    besotes me gusto mucho tu entrada y como no las foto

    • Carmina:
      ¡Que gusto me da que tu sobrino sólo les haya sacado un susto! y ¡que bonito que te apoye tu hermana para que puedas estar estudiando! cuidando a tu hijo pequeño. Esas son de las ventajas de tener una familia cerca…se está para lo bueno, y lo no tan bueno. Ahh las fotos ¡nos las encontramos hace poco! y la dra. se puso a escanearlas 😉 jijiji…¡nadie sabe para quien trabaja! juarjuarjuar
      Un beso,
      Ale.

  17. Ale:
    Me encanta cuando haces reseñas familiares… ¡hay tanto amor por declarar! Esto de los blogs le da a uno la posibilidad de compartirlo y hacerlo público, y eso es tan importante como la vida misma. Esa familia se la deben a tus padres, gente inteligente y capaz, gente que puso en primer plano a su familia, gente que vale.
    Siempre vas a ser feliz, porque siempre tendrás un hombro en que apoyarte, y la familia que has construido no es más que el reflejo de la que tuviste, mejorada hoy con tu presencia genuina de mujer inteligente, “mexicana bonita”, como dice la canción del cubano Juan Almeida.
    No abandones estas entradas, sigue amenazando con ellas.
    AD.

    • Ade:
      ¡uy que bonitas palabras! ya hasta me quiero escribir otra entrada ¡con eso te digo todo! 😉 ¡muchas gracias Ade! la verdad es que mis papás nos dieron todo lo que creían que nos haría felices. Y no lo hicieron mal, ahí estamos las cinco, muy diferentes entre nosotras, cada una haciendo lo que le gusta por diferentes caminos.
      Un beso grande,
      Ale.

  18. hola ale!!!
    me encanto… coincido contigo, claro!!! son la onda las hermanas, jaja. yo estoy feliz porque en estos dias tambien estuvimos reunidas las tres en mi casa… como antes.
    me encantaron las fotos, y dijera mi papa.. recordar es vivir.
    tengo excelentes recuerdos de todas ustedes, y si son la onda, jeje.. las quiero mucho a las cinco… besos.

    • ¡Hola Liz!
      😀 que gusto que ya estuvieron las tres juntas, tus papás deben haber disfrutado mucho. Si, somos la onda 😉 jajaja, ustedes también (dejáramos de ser parientes 😉 )
      Un beso,
      Ale.

  19. ALE:

    !Muchas gracias por las felicitaciones!!!!!!

    Es bonito venir de una familia grande, tener muchas hermanas, con muchos intereses distintos. Gracias por lo que me han enseñado, ayudado, aguantado.

    Ahora que están lejos se les extraña más. Bien dicen que “nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido”.

    Un abrazo,

    Cecy

    • Cecy:
      ¡que alegría tenerte por aquí! así que SI ME LEES 😀 jajaja.
      Gracias a tí por las mismas cosas. Ahhh, que bueno que la distancia hace que nos aprecies. Aquí ya te apreciábamos desde que todavía no te ibas y cuando no vienes te extrañamos mucho, mucho, mucho. Espero que vengas este fin porque ya sabes que hay pachanga 😉
      un beso,
      Ale.

  20. ¡¡Qué bella tu familia, Ale!!! las risas que os tuvistéis que pasar!!! La vida parece que era más sencilla entonces…pero la cantidad de dificultades que tenían que pasar!! yo fui hija única mucho tiempo…hasta que por fin, vino mi hermano. Tuve la suerte de ver a mi madre con sus hermanos disfrutar cómo tú dices…de esa complicidad.
    Un abrazo Ale…una entrañable entrada!!!

    • María:
      ¡gracias! risas muchas, peleas casi tantas como las risas cuando éramos pequeñas. Ya sabes, marcas el territorio en el carro (bueno, no puedes saberlo si sólo eran dos en tu casa) pero nosotros marcábamos el espacio en el carro y comenzábamos: Hazte para allá, no quiero, múevete tú, yo tampoco, que me aprieta mamá…mamaaaaaaá, mírala, que se está sentando en mi espacio…me está respirando cerquitaaaaa.
      Cuando ya tenía 3 hijos iba a ver a mi mamá y le decía “no se como no nos torciste el pescuezo…yo tengo tres y a ratos me parece que fueran 15” y mi mamá nomás sonreía y todavía a la fecha si yo me quejo de algo dice “ayyy, pero ¡son tan buenos!”
      Un beso,
      Ale

  21. Hoy te conozco un poco mejor.

    Ha sido una entrada que me ha enganchado como un buen libro (jejejej). Yo tengo un hermano mayor y una hermana más pequeña y me has hecho mirar hacia el pasado, como cuando se mira por el retrovisor del coche, y allí estaban ellos, como enmarcados en una fotografía.

    Ahora miro al frente y veo a mi única hija, y ya sé lo que ella no tendrá.

    Un abrazo !

    • Susana:
      Así que tú eres la sandwich 😉 ahhh, cuando mi mamá veía el retrovisor del carro siempre veía golpes, zapatos que volaban y niñas que saltaban en el asiento. En aquel entonces, no se estilaba que fuera uno sentado con el cinturón de seguridad 😉
      😀 Gracias por también dejarme conocerte a tí un poco mejor.
      Un beso para tu hija y otro para tí,
      Ale.

  22. La familia pequeña vive mejor ¡quizás si! Pero ¡no se divierte tanto como la mía!

    Me encantó el concepto Ale, felicidades por tu familia y gracias por compartirla con el mundo. Ejemplos como el tuyo necesita el mundo para aprender a convivir.

    • 😉 gracias Alejandro, la verdad es que soy muy afortunada con la familia que tengo. Creo que en México tenemos la suerte de que aún gozamos de estar como muéganos con los nuestros 😀
      Un abrazo,
      Ale.

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