LIBRO: Lo Que De Verdad Importa

LO  QUE  DE  VERDAD   IMPORTA

Jan Goldstein

Editorial Maeva

Debo decir que si bien el comienzo de este libro fue lento, al final estaba yo llorando a lágrima viva. Tenía ayer una cena y llegué a ella con los ojos como memelas…

La trama es la siguiente: Jennifer es una jóven de 21 años que cuando era pequeña, sufrió el divorcio de los padres. Vió sufrir mucho a su madre por culpa del padre y a una semana de salir de la prepa, atropellan a su mamá y muere. El padre, muy ocupado pues es productor en Hollywood no le pone mucha atención, se vuelve a casar y tiene otra hija.

Jennifer intenta suicidarse, pero es rescatada y cuando abre sus ojos en el hospital la acompaña su abuela materna: Gabby. Ella se la lleva a Nueva York.

Ahí, trata de darle un poco de luz a esta nieta suya que ve tan atormentada. Gabby se culpa por no haber estado más presente en la vida de la nieta, sobretodo a raiz del fallecimiento de su madre. Y al principio, la convivencia entre las dos es muy difícil.

La mayor enfermedad de este tiempo es la depresión. Ese no encontrarle sentido a la vida, sentir frío en el alma. Irónicamente creo que lo que hemos avanzado como civilización, hemos retrocedido en el encuentro con uno mismo, en ir hacia adentro para descubrir nuestra propia luz. Buscamos respuestas a las preguntas eternas fuera de nosotros mismos, y  esta desconexión produce mucho sufrimiento.

Gabby vivía en Polonia en su juventud y fue testigo de la matanza a manos de los nazis de su madre, padre y hermana menor. Ella misma estuvo escondida en un granero durante 2 años y medio. Y le cuenta a su nieta como quiso morir muchas veces, como quería que la encontraran para matarla porque no podía más con la pena y el remordimiento de seguir viva. Sin embargo, la señora que la tenía escondida le dijo “Debes elegir la vida…¡debes vivir por aquellos que no tuvieron elección!…hay veces que parece que nos han quitado todas las cosas buenas de la vida; ahora es una de esas veces, pero te prometo pequeña, que si abres los ojos y el corazón, entontrarás que todos los días hay todavía cosas buenas esperándote a ti”

La mente, que es algo maravilloso, se enfoca en donde yo dirijo mi atención. Gabby decidió enfocar la suya, en tantas horas  que tenía estando escondida, en recordar las cosas buenas de su vida y de todos los días hacer una lista de aquello que debía agradecer. A veces, era el rayo de sol que entraba por una rendija, la mariposa que había volado cerca de ella, los niños que aún jugaban en la calle, recordar el olor de su madre horneando para ella. Y así, se volvió una experta en el arte de agradecer. Igualmente las monjas tibetanas en su encierro (el otro libro que les comenté), enfocaban su atención en aquello que les daba esperanza para hacer más llevadera su situación. Uno, por mal que estén las cosas, siempre puede elegir qué es lo que ve en la vida: lo que si tengo, o lo que me hace falta.

Gabby le dice a su nieta: “Óyeme bien cariño, y recuérdalo siempre: todos los días tienen algo de bueno. E incluso en el dolor doy las gracias por todos y cada uno…las épocas difíciles forman parte del desafío que nos supone vivir…aunque haya oscuridad, también tienes bondad, belleza, luz y recuerdos espléndidos a los que aferrarte”. Le da a su nieta un diario y le dice que tiene páginas en blanco que están como ella, llenas de posibilidades. Que escriba en él las cosas buenas que le esperan cada día.

Poco a poco, Jennifer va aprendiendo que si tiene que agradecer,  aunque sólo sea el hecho de que se levantó de la cama. Comienza a sentirse menos confundida, más capaz de dirigir su destino.

Gabby estaba muy enferma; y quería transmitirle a Jennifer todo el cariño y amor que sentía por ella, hacerle saber que quienes amamos jamás nos abandonan del todo y que es posible encontrarlos en el silencio de nuestro corazón. Al tener que cuidar a su abuela, Jennifer encuentra un sentido a su vida, y y cuando ella fallece puede dejarla ir. Creo que eso es lo más sanador que hay: entregarse a otro, amarle, sabiendo que no nos pertenece. Esto abre el corazón a la vida, que entonces se despliega con toda su fuerza desde dentro de uno mismo, llenándonos de felicidad.

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14 comentarios

  1. Parece un libro enternecedor. Es necesario cree que se puede salir del bache sólo con proponernoslo, aunque a veces es demasiado dicífil y muy duro el esfuerzo.
    Besos.

  2. YO también tengo el día así como de bajón y no sé qué decirte: que tienes razón en todo lo que has dicho, pero que a veces es difícil ver lo bueno. Porque siempre hay algo bueno, no?? Incluso hoy??
    En fin, me siento hasta mal de decirte que mi día ha sido malo, sabiendo lo que has pasado tú, así que casi que lo dejo aquí.
    Un beso Ale

  3. Pero es que a veces estos libros que aparentemente deprimen, al final, lo que hacen es levantarnos el ánimo, pensamos que no estamos tan mal. Eso me pasó con Ensayo sobre la ceguera, de Saramago, que cuando terminé, pensé que nunca iba a estar en una situación así.
    Si después de todo es optimista, vale la pena.
    AD.

    • Loque:
      ¡pues primera! 😉 nada, anímate mujer que no te ha ganado nadie 😉 y eso cuenta para algo ¿no? 😉

      Marina:
      aquí queda el registro para cuando te animes 😉

      Ascen:
      es un libro bonito ¡anímate!

      Isi:
      que pena ¿cómo que de bajón? lo lamento mucho…¿ya estás mejor? ¿te puedo ayudar en algo?

      Ade:
      Lo has resumido perfectamente: es optimista, vale la pena 😀 ¿cómo no se me ocurrió eso a mí? si hubiera puesto sólo eso, Hilario estaría orgulloso de mí…jajaja

      Un beso a todas,
      Ale.

  4. Estoy con la abuela. Todos los días, todos tienen algo bueno, aunque como dice Isi a veces cueste verlo.
    Deberíamos valorar más las pequeñas cosas que suelen ser las más importantes.

    • yo igual, mientras hay vida, hay cosas buenas por las cuales vivir. Decía Little bee (un personaje del libro “The Other Hand): las cicatrices son bellas porque muestran que sobreviviste. Así es lo malo: puede dejar cicatrices ¡pero seguimos vivos! 😀
      un beso grande,
      Ale.

  5. El tema del Holocausto es tan recurrente en la literatura que no dejo de encontrar obras que profundicen en él o que lo tomen como telón de fondo para recrear situaciones tan humanas e intensas como esta.
    Linda reseña, Ale, tomo nota del libro (por cierto que en editorial Maeva leí El edificio Yacobián, una novela excelente).
    Beso.

    • Andrómeda:
      Tomo nota del libro que me mencionas ;). Y tienes razón, el tema del holocausto es usado por varias obras como fondo para abordar otras historias…interesante para hacer una entrada sobre ello ¿verdad?

      Un beso,
      Ale.

  6. Me ha encantado tu entrada Ale!! Coincido plenamente en tus pensamientos…y eso de “dejar ir”, es importante.
    En cuanto abran las librerías, encargaré un ejemplar. Luchas como esta necesitamos, para saber ser resilientes e ir avanzando como tu dices, buscando la luz, en nuestras vidas.
    Muchas gracias!!

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