LIBRO: Three Cups of Tea

3CTCoverSmallTHREE  CUPS  OF  TEA

Greg Mortenson y David Oliver Relin

Editorial Penguin

Aquí (Afganistán y Pakistán) tomamos

3 tazas de te al hacer negocios:

Con la primera, eres un extraño;

Con la segunda, te vuelves un amigo,

Y con la tercera, te vuelves parte de la familia. Y por la familia

Estamos preparados a hacer lo que sea- incluso morir.

Haji Ali, Jefe de la villa de Korphe

Este es un libro maravilloso, que muestra lo que un solo hombre puede hacer para cambiar el mundo. Este hombre se llama Greg Mortensen. Como dice el libro: “es la misión de un hombre promoviendo la paz…una escuela a la vez”  Esta es su historia:

Sus padres, Irvin (Demsey, le dicen) y Jerene se casan y se van a vivir a Tanganika. Greg vive sus primeros cuatro años de vida ahí, y después se trasladan a Tanzania. Su padre quería dinero para fundar el primer hospital-escuela de la zona y establecer una escuela para los niños del lugar. Greg escala a los 11 años el Kilimanjaro con su padre, en la escuela estudia con niños de veintitantas nacionalidades, y ahí tiene su madre a cuatro  hijas más: Kari, Sonja, Joy y Christa.

Cuando Greg cumple 14 años, le toca ver que se inaugura el Centro Médico Cristiano Kilimanjaro, un hospital con 640 camas. El presidente de Tanzania, Julios Nyerere lo inaugura y el padre de Greg dice durante la inauguración: “Tengo una predicción: en 10 años la cabeza de cada departamento será un tanzanés. Es su país, es su hospital” y también se establece la Escuela Internacional Moshi (que significa humo en swahili). Hoy en día el hospital aún existe, es el mejor hospital-escuela de Tanzania y al cabo de esa década, todas las cabezas de departamento eran africanos.

Después de terminar el hospital, la familia de Greg regresa a EUA, y Greg estudia para ser enfermero y químico. Su padre fallece de cáncer a la edad de 48 años. Greg siempre se sintió muy unido a su hermana Christa, le llevaba 12 años y fue su padrino de bautizo. Cuando la hermana tenía 3 años enfermó de una meningitis viral y nunca se recuperó por completo y después de esta enfermedad comenzó a sufrir severas crisis epilépticas. Después de graduarse, Greg se toma un año sabático para dedicárselo a su hermana, le ayuda a encontrar un empleo y le enseña las rutas de los camiones yendo con ella hasta que ella es capaz de hacerlo sola. Cuando sabe que está saliendo en citas con chicos, se encarga de que ella reciba información sobre anticonceptivos.

Después, se va a trabajar como enfermero de traumatología a Dakota, donde puede escalar con frecuencia las rocas de alrededor de la ciudad. Escalar se vuelve su pasión. Christa venía a visitarlo cada año y el la llevaba al parque Yosemite para enseñarle las rutas por donde había él escalado.

Para el cumpleaños no. 23 de Christa, su mamá y ella estaban planeando ir a Deyersville, Iowa a ver el campo de beisbol donde se filmó la película “A field of Dreams”  (Campo de sueños, creo era el nombre en español), y horas antes de salir, Christa muere durante una crisis epiléptica. Greg decide escalar el K-2, que es la segunda montaña más alta del mundo con 8,611 metros (el  Everest, que es el más alto, tiene 8,850)  y se encuentra en Pakistán. El 2 de Septiembre de 1993, Greg se embarca en esta aventura, queriendo dejar un collar de su hermana Christa en la cima como un homenaje a ella. Pero la expedición no llega a la cima, Greg se pierde en el camino y lo rescatan llevándolo a la villa de Korphe, donde lo cuidan hasta que se restablece por completo y puede regresar a su país. Durante su convalescencia, ve que los  niños estudian a la intemperie con palitos que usan como lápices, escriben  en la tierra, el maestro viene cuando puede –la aldea no puede pagar el dólar diario que costaría tener uno ahí- y que los niños están ansiosos por aprender. Entonces les hace una promesa: regresará para construirles una escuela.

Cuando prometió esto no tenía trabajo fijo, vivía en su carro, estaba inscrito a un club de alpinismo (donde aprovechaba el baño para bañarse) y todas sus posesiones cabían en la cajuela de su carro…Uno pensaría que llegando a los EUA se olvidaría de su promesa. Pero no lo hizo y el libro narra su odisea construir esa escuela. El solito comenzó  una campaña humanitaria que lleva 14 años y en estos  ha levantado 55 escuelas. Greg ahora está al frente de una organización que promueve la escolarización (con especial énfasis en la educación de niñas), en esta región tan agreste del planeta que fue el terreno donde nacieron los talibanes.

¿Por qué tanto interés en las escuelas? Porque Greg cree (y yo también ejem ejem, aquí me cuelo) que sólo a través de la educación se puede erradicar la violencia en el mundo. Se hace  énfasis en la educación de las niñas porque han visto que cuando un niño está en la escuela, se educa un hombre. Pero cuando se educa a una niña, se educa a una familia; antes de que el varón pueda irse para entrar en la jihad (guerra santa contra los infieles… seríamos la mayoria de nosotros), debe recibir la bendición de su madre. Saben que mientras más educación tenga la madre, más se negará a bendecir al hijo para que se vaya a la guerra.

Dice Greg “¿Qué me motiva a hacer esto? La respuesta es simple: cuando miro los ojos de los niños en Pakistán y Afganistán, veo los ojos de mis propios hijos llenos de asombro, y espero que cada uno de nosotros hagamos nuestra parte para dejarles un legado de paz en vez de un ciclo perpetuo de violencia, guerra, explotación, terrorismo, racismo y la intolerancia que aún debemos erradicar.”

Voy a presumir mis recién estrenadas habilidades ehhh ojo (redoble de tambores): Esta es la página de Greg, donde pueden ver fotos de las escuelas y los niños que se han beneficiado con su trabajo.

Y aquí les dejo un video con una conferencia con este Señorón:

Este libro puede conseguirse en español:

Título: Tres tazas de té

Autores: Greg Mortenson y David Oliver Relin

Editorial: Ilustrae

ISBN 978-84-936148-2-9

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15 comentarios

  1. Extraordinaria historia, es el tipo de gente que le hace a una seguir teniendo fé en la humanidad. Una historia conmovedora. Y , vayaaaaaaa, ya ponemos enlaces y todoooo. Que bien. Felicidades, tu blog ya estaba perfecto son enlaces, y ahora con ellos…………

  2. Hola Ale!
    Pues me ha gustado mucho la historia, y estoy de acuerdo en que la educación es fundamental para que las personas no sean tan obtusas de resolver todo con violencia.
    Por otra parte, me alegro de que tu primer deseo bloguero se haya cumplido!

  3. Ale, me has dejado sin palabras -y mira que es dificil. Me parece una entrada interesantísima -con enlaces y videos incluidos ¡muy bien!. Tengo que buscar el libro y leerlo, por supuesto.

  4. María:

    ¡De nada! ¡gracias a tí por venir y comentar! Si lo lees, ya me contarás que te pareció…

    Estodevivir:

    Fíjate que si es una extraordinaria historia. Es increíble que no tenía ni donde caerse muerto y aún así comenzó a juntar dinero para hacer la primera escuela (ya te digo que vivía en su carro).

    Y si ¡ya pongo enlaces! que bueno que lo has notado jijiji (debe haber sido por el redoble de los tambores ¿verdad??? jajaja) me creo muchooooo ¡gracias, gracias, gracias!

    Isi:

    ¡Hola! …después del libro, te quedas con “en el mundo aún hay gente buena”.

    Estoy de acuerdo contigo en que la educación nos vuelve menos “silvestres” a la hora de arreglar nuestras diferencias.

    Fíjate que en la historia de este hombre influye mucho -sin duda-, la educación que recibió en casa. Sus papás fueron personas que dieron mucho a los demás (ya ves que de hecho el papá construyó una escuela en tanzania), y el aprendió a ayudar a otros ahí: con mamá y papá.

    😉 ya se me hizo mi primer deseo…ahora sólo me quedan dos más. Yo hago por lo pronto lo que me toca a mí 😉

    Lammermoor:

    🙂 espero que lo encuentres y te guste tanto como a mí.

    Un abrazo para todas,
    Ale.

  5. Hace poco vi un documental sobre las madres del islam (del más extremista, aclaremos) que bendicen a sus hijos para que se conviertan en terroristas, con una sonrisa en la cara. Escalofriante.

    Gracias por contrarrestar esto con la historia de este hombre que, yo también estoy de acuerdo, cree que la educación puede ayudar a erradicar estas cosas.

    ¡¡Qué interesante, Ale!!

    pd. Bueno… lo de los enlaces, un gran logro.

  6. otro mas para la saca… madre mia y la lista crece y crece… pero es interesante lo que cuentas… yo todavia estoy pez en eso de poner videos y enlaces, pero como tiempo para investigar tengo poco pues no me quejo

  7. Ale: lo terminé ayer y me ha impactado. Como dicen en el libro, si hubiera 10 Greg Mortenson más en el mundo, éste sería de otra manera.
    A pesar de las dificultades, él se separa de su familia durante meses para dar todo lo que tiene a los niños que lo necesitan. Y no es fácil.
    En fin, impresiona la voluntad de este señor.
    Lo único malo que le vi al libro es que algunas partes son muy “noticieras”, en lugar de ser más noveladas. Pero vamos, que eso es lo de menos.

    • Isi:
      ¡has dado en el clavo! si tiene partes muy “noticieras” 😀 jajaja…exactamente así. Ahhh pero ¡que ejemplo nos pone! ¿verdad? A mi no sólo me impresiona la voluntad de él, sino también el trabajo que hizo su padre en Tazmania…era una familia muy involucrada en ayudar a otros a educarse. Y eso es maravilloso. La educación da la oportunidad de poder cambiar tu destino.
      😉 un beso,
      Ale.

  8. Ale, antes de que se me olvide. Cuenta la historia de un médico que murió en uno de los aviones del 11-S y su mujer, lejos de resentimientos y venganza, decide donar los libros de medicina de su marido para los colegios y universidades, segura de que la educación es la manera de erradicar el terrorismo.
    ¡¡menudo gesto!! ¿te verías capaz? yo creo que no tengo esa amplitud de miras que tuvo esa viuda.

    Te lo escribo porque seguramente es una de las cosas que se me olvidarán del libro, y así queda aquí recogido.

    • Isi:
      Yo haría lo mismo ¿para que te sirven a tí los libros en casa??? digo, si no estudiaste medicina. Cuando estudié derecho, los libros que había comprado los doné a la biblioteca de la facultad. No terminé la carrera, y estaría tanto tiempo sin estudiar, que pensé que le servirían más a los que tenían dificultades para comprar los libros y servirían más estando en la biblioteca que en mi casa. Para esa mujer, donar los libros de su marido es hacer que su vida (del marido) siga teniendo un significado. Y como dice: que con la educación que otro reciba se erradique la violencia. Yo pienso que la educación puede erradicar todos los “ismos” habidos y por haber. Encontramos que es mucho más lo que nos une, que lo que nos separa, como decía Juan XXIII.
      Besitos,
      Ale.

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