Morris Gleitzman
Este es el tercer y útlimo libro de la serie que comenzó con los libros de Una Vez y Entonces. Aunque debo decir que el autor ha cuidado que esta parte pueda leerse de manera independiente.
En este libro, encontramos a Felix con 80 años viviendo en Australia con su nieta Zelda. Y juntos, vivirán un hecho que sucedió en Victoria, Australia en 2009: incendios que mataron a más de 93 personas y destruyeron 700 casas.
El libro tiene como es el estilo de este autor capítulos cortos, lo que vuelve muy ágil su lectura. La nieta admira mucho a su abuelo, y sabe todo lo que tuvo que vivir durante la guerra. Y sabe que ella lleva el nombre de una amiga suya muy valiente. Y quiere ser igual que ella. Tiene que serlo, pues está viviendo con su abuelo, en una escuela nueva donde hay otras niñas que la acosan. La historia de Félix ha servido de inspiración para que los papás de Zelda sean médicos, y estén en el extranjero trabajando como tales en una organización de ayuda, mientras la hija se queda a vivir con el abuelo.
Sin duda es un homenaje al amor que hay entre abuelos y nietos. Tocas temas como: lo difícil que es entrar en una nueva escuela y hacer amigos, la facilidad con que uno puede ser víctima de los más fuertes, o que el valor es enfrentar las cosas, aunque nos den miedo. Corto, educativo y con una buena historia. Me gustó…y son de los libros que me gusta que lean mis hijos









