Susan Vreeland
Ediciones B
¡gracias Irma!
Orazio Gentileschi fue un pintor del renacimiento, que fue conocido por su obra pictórica y fue amigo de Caravaggio. Tuvo una única hija a quien nombró Artemisia y a quien él enseñó el arte de pintar. El amigo de su padre, también pintor Agostino Tassi era su maestro de perspectiva y cuando Artemisia tiene 17 años la viola. En ese entonces, Artemisia vivía en Roma y aunque ella no quería que el asunto se hiciera público, su padre denuncia a Tassi por la violación de su hija y el robo de unas pinturas de su propiedad y así comienza un juicio en contra de Tassi, pero quien es juzgada es Artemisia.
El juicio es terrible para ella y la marcará profundamente, cambiando la relación que tenía con su padre y que durante toda su vida será ambivalente. Un día en el juicio, ponen una tela alrededor de sus dedos y la tela es apretada cada vez más porque el jurado tiene la creencia de que si Artemisia está diciendo la verdad, a pesar de que jalen la tela ella no podrá sufrir ningún daño –una tortura llamada sibille-. Artemisia, además del dolor que sufre, teme no volver a poder tomar un pincel correctamente con sus dedos, o que puedan arrancarle alguno.
Ella había pintado un cuadro al que llamó “Susana y los viejos” en el que representaba un episodio bíblico del libro de Daniel (que les cuento de que se trata por si no lo conocen: Susana era la esposa fiel de un judío rico llamado Joaquim y vivían en Babilonia. Fue acusada falsamente de adulterio por dos ancianos, a quienes ella había rechazado. Fue sentenciada a muerte por el tribunal antes de ser juzgada y mientras era llevada a su ejecución, Daniel, movido por Dios, regaña a su pueblo por haber condenado a Susana sin juicio. El comprueba que los ancianos mentían y los hizo ejecutar). En este cuadro muestra a una Susana realmente asustada y asqueada ante esos viejos que la miran con malicia, seguramente pintando aquello que había visto en Tassi y el miedo de ella misma. Después del juicio, totalmente deshonrada (en aquella época, la virtud de una mujer era esencial para un buen matrimonio) su padre la casa con un pintor de Florencia para que salga de Roma.
Ahí, pinta a una Judith dando muerte a Holofernes (otro episodio bíblico) y con sus pinturas, logra que la acepten en la Academia del Arte (es la primera mujer en lograr esto: ser reconocida y aceptada en un mundo considerado hasta entonces totalmente masculino). Esto le trae problemas en su matrimonio, ya que su esposo, también pintor, no era miembro aún de la Academia. Al parecer, los celos profesionales van alejando al esposo y Artemisia tiene que elegir entre su arte, que siente es la razón de su vida, y ser esposa y madre. Tuvo mecenas y pudo vivir de su obra. Uno de sus amigos, con quien mantenía correspondencia, fue Galileo Galilei.
El libro narra la lucha de esta mujer por derender su derecho a hacer aquello para lo que tenía talento y daba sentido a su vida, y el jaloneo de la sociedad que quería callar ese talento y regresarla a la condición normal de la mujer para aquella época.
Al parecer, mucha de su obra se pierde después de su muerte. En este link pueden apreciar algunas de sus pinturas que aún se conservan.






