EL DIARIO COMPLETAMENTE VERÍDICO DE UN INDIO A TIEMPO PARCIAL
Sherman Alexie
Editorial Siruela
Hace un año mi segundo hijo pasó de tener calificaciones de 9 y 10 en septiembre a tener 4 materias reprobadas en diciembre. Siendo muy inteligente (¿qué otra cosa puedo pensar si soy su madre? Téngame un poco de paciencia…) no estaba muy preocupada. No era tanto un problema de aptitud como de actitud. Y ¿qué adolescente no comienza a rebelarse a los 13 años? Suponía que era su manera de hacernos saber a su padre y a mí que ya no era más nuestro niño bueno
El charro negro y yo le preguntamos lo que siempre preguntamos cada que hay entrega de calificaciones: “¿Este es tu mejor esfuerzo?” Si la respuesta es un sí, nos deshacemos en felicitaciones. Pero si es no, preguntamos “¿y por qué no? ¿te hace falta algo, te pasa algo, qué es lo que sucede?”
Esa ocasión no fue diferente y el muchacho quedó de ponerse las pilas y enfrentar la vida de estudiante con más seriedad. Promesas vanas, todo el año anduvo arrastrando la cobija.
A mediados del año pasado, cuando los hijos de varias amigas estaban por terminar su carrera universitaria me pidieron que les diera un curso para ponerse metas profesionales. Así que estuve armando un curso donde tuvieran que plantearse qué querían lograr a corto y mediano plazo, ver si realmente esas metas eran algo que ellos querían (y encontrar el para qué querían lograr esas metas) , y qué necesitarían para llegar ahí.
Ese me sirvió para, en Octubre, comenzar a dárselo a mi propio hijo. Muy a su pesar, hemos tenido largas charlas y ha tenido que hacer lecturas para entender que la educación es un privilegio que no debe desperdiciarse.
Esta es una de las lecturas elegidas por mí para él.
SPOILER Arnold Spirit Junior es un joven de 14 años que ha batallado desde que nació. Y esto no es figurativo: nació a los 6 meses de gestación, con hidrocefalia, tuvo que someterse a una operación muy riesgosa siendo bebé y sobrevivió a ella. Quedó con secuelas: tiene crisis epilépticas, usa lentes porque es miope y cuando está muy nervioso no deja de tartamudear lo que lo hace el blanco perfecto de burlas no solo en su escuela sino en toda la reservación india en donde vive. Porque Arnold es descendiente de indios americanos, vive en una reservación donde los libros que usan para estudiar son los mismos que usaban sus padres; ve como el alcohol es un vicio que derrota a los adultos que conoce; y que se ven (como grupo social) siempre sometidos a muchos prejuicios por parte de la población blanca que rodea a la reservación.
Arnold tiene algo que juega a su favor: es muy inteligente; y su mejor amigo es el más alto, fuerte e irascible joven de la reservación. Rowdy lo admira por inteligente, lo defiende porque sabe que Arnold es débil y le cuenta todas sus cosas. Rowdy es violento porque en su casa, su papá se emborracha y le pega.
Un día, por frustración, tira un libro cuando se da cuenta de que ese mismo volumen fue utilizado por su madre cuando iba a la escuela y con tan mala suerte que le rompe la nariz al maestro y lo expulsan un día de la escuela. Ese día que no va a ella, el maestro lo visita en casa y le dice que es muy inteligente, que sería una pena que se quedara en la reservación….que él se siente culpable porque durante años, ha quitado el ansia de progreso de otros niños y ahora son adultos que nunca encontraron su camino. Que él tiene potencial, que persiga sus sueños y no se deje atrapar por la indolencia que abunda en la reservación.
Así, Arnold Spirit se propone ir a una escuela fuera de la reservación a estudiar. Irá a una escuela de blancos. Está lejos, y hay días en que llega pero al padre se le olvida recogerlo; o que no hay dinero para la gasolina y no lo pueden llevar y tiene que caminar varias millas de ida y de regreso; o el carro se descompone a medio camino. Arnold nunca sabía si podía ir o no a la escuela. No tenía dinero para los refrigerios. Ni para salir a divertirse con sus compañeros. Y ganarse un lugar dentro del grupo le costó mucho más que en casa.
En la reservación no tuvo las cosas más fáciles. Le decían “traidor”, “amante de los blancos”, “mascotita de los blancos”. Se sentían traicionados, decían que Arnold los veía como inferiores. Y Rowdy le dejó de hablar. Pero Arnold perseveró porque tenía claro que no quería terminar como su papá. Los quiere y ellos a el pero no por eso deja de ver sus fallas. Su padre y madre le amaban y se lo demostraban a su manera, y esa era una de los factores que contribuían a su perseverancia, le decían que podía lograr lo que se propusiera. FIN DEL SPOILER
Si bien el cuento no es totalmente autobiográfico, su autor dice que muchas cosas vividas por Arnold él las vivió cuando crecía, y gracias a este libro ganó en 2007 el prestigioso premio National Book Award.
¿Por qué lo elegí para mi hijo? Porque habla de un adolescente que entendió que para tener un mejor futuro tenía que contar con una mejor educación; que a veces para poder estudiar hay personas que tienen que hacer muchos sacrificios (caminar grandes distancias, sacar los libros de las bibliotecas –y cuando no hay, esperar a que los regresen para que les toque su turno-, superar prejuicios en su contra, luchar contra enfermedades). Y a veces elegir un camino para encontrar mejores futuros implica dejar atrás amigos. Y ellos pueden sentirse heridos, traicionados, abandonados. Pero si en realidad son amigos, si quieren tu bienestar, finalmente te apoyarán y ayudarán a realizar tu sueño.




















