Todos los días se aprende algo nuevo, dice el dicho. Y yo he aprendido mucho con este libro. En el año de 1937 en España se vivía una guerra civil, y desde 1936 el gobierno mexicano había creado un Comité de Ayuda a los Niños del Pueblo Español. Sin embargo, la guerra estaba obligando a que la población civil tomara medidas extraodrinarias: estaban siendo bombardeados, había ciudades sitiadas con lo que estaban sufriendo desnutrición y enfermedades y los que llevaban la peor parte eran los niños así que se formó un grupo que se conoció como “Los Niños de Morelia”. México se comprometió a acoger a 163 niñas y 291 niños que vendrían aquí, recibirían escuela y después de la guerra serían regresados a su país de orígen (España). Las edades estaban entre los 3 y los 16 años, y provenían de Barcelona, Madrid, Extremadura, Valencia y la región andaluza.
Esta medida tan generosa terminó siendo terrible para los niños. Llegaron a Morelia a unas instalaciones poco menos que dignas, en donde los encargados de cuidar a estos niños robaban el dinero y no daban mantenimiento a los edificios, no compraban comida, y no se les dio una atención amorosa, pensando que venían de un país en guerra y que estaban dejando a su familia detrás.
Lázaro Cárdenas tenía muy buenas intenciones, pero no debió confiar tanto en sus colaboradores y debió haberse asegurado que estuvieran bien.
Muchos de ellos, terminando la guerra, no pudieron regresar a sus hogares, pues sus familiares estaban del lado de los vencidos. Algunos llegaron en 1939 porque Cárdenas les recibió y les dijo que en México podrían encontrar un hogar en una tierra libre.
Pero estos niños que se quedaron aquí crecieron sin patria. No tenían papeles como españoles, y México les dio la nacionalidad hasta 30 años después de su llegada. España los reconoció como españoles hasta después de la muerte de Franco.
El título viene de esto: fueron recibidos aquí como extranjeros, y como extranjeros se sentían después con los españoles. Si bien algunos se siguen juntando, hay otros que nunca quisieron saber de esos tiempos tan amargos y no buscaron nunca nada que les hiciera recordar sus malos momentos en Morelia.
Hay un cineasta, Juan Pablo Villaseñor que hizo un documental titulado “Los Niños de Morelia” que ganó un premio en la segunda versión del Festival Internacional del Cine de Morelia. No lo he visto, pero voy a buscarlo.
Aquí, el saludo del presidente Calderón a los niños de Morelia en 2007.
3- Haz saber a esas personas que han sido nominadas (en cuanto publique esta entrada les aviso).
4- Escribe cuatro respuestas para cada pregunta (allá voy).
4 cosas en mi bolso:
La mayor parte del tiempo, ando sin bolsa. No uso reloj, no tengo celular, ni bolsa. Me gusta andar libre por la vida. Cuando traigo bolsa ¿qué llevo en ella?
a) un libro
b) una libreta donde apuntar (lo que no apunto, se va al infinito y más allá)
c) una pluma (cuando tengo suerte y mis hijos no la han sacado)
d) la cartera
4 cosas favoritas de mi habitación:
a) mi cama, lugar donde retozo, gozo y descanso al lado de mi charro negro ¡ajúa!
b) una foto mía y de mis hermanas que tengo en mi buró.
c) Mi aromaterapia.
d) Mi nook (lector electrónico), además de los 5 o 7 libros que siempre están descansando en él (¿para qué si no los estoy leyendo todos???? Eso me digo cuando los guardo, y más tardo en guardarlos que en volver a hacer una torre ahí…¡no aprendo, no aprendo! )
4 cosas que siempre he querido hacer:
a) el camino de Santiago a pie con mi charro negro.
b) Tocar el violín (nomás que tenga tiempo me voy a comprar uno y tomaré clases)
c) Ir a cada una de las ferias del libro del mundo.
d) Hablar en público sin sufrir connatos de infarto cada que tengo que hacerlo.
4 cosas que me gustan ahorita:
a) ¡mis hijos! Cada uno de ellos está en una etapa muy interesante y los estoy disfrutando intensamente. Ya no son bebés que dependan de mí y eso es ¡liberador! Por decir lo menos Además de que me divierto con ellos como enana.
b) Mi casa. Necesito un librero para recoger el tiradero de libros que tengo ahorita por toda ella, pero fuera de ese detalllito gozo estar en ella, que me visiten y no salir ni para asomar la nariz. Es mi palacio.
c) Mis amigos. Ellos me entienden, me chiquean, me dicen cuándo la riego, dónde ando mal, y son la mejor red de apoyo que una persona pudiera querer tener. Además, compartimos valores y estamos tratando de enseñar a nuestros hijos a vivir de acuerdo a nuestra fe.
d) Que ya voy a terminar de estudiar. La verdad es que estoy “up to the mother” y las materias que estoy llevando ni me gustan y ya lo que quiero es terminar para tirarme en la cama a sacarme la borra del ombligo y no tener tareas pendientes. Era un gozo ahora es un agobio, la verdad.
4 cosas que no sabías de mí.
Hablo mucho de mí aquí así que no se si quedará algo que descubrir. ¿Mi peso? ¿mi talla? ¿acaso mi edad????? Jajaja ¡no se me ocurre que puedan no saber de mí!
1- soy muy tímida en la vida real, donde hay que interactuar con las demás personas. Me cuesta mucho trabajo salir de mi concha, pero una vez que salgo si estoy a gusto puedo entablar relaciones de amistad fraterna con facilidad.
2- Soy olvidadiza/distraída/atarantada. ¿El colmo? Una vez fui por Ale a la escuela y por venir platicando con una amiga ¡nunca me di cuenta de que ella no se subió al carro! Tenía como 6 años y ya iba yo llegando a la casa cuando le pregunté algo y ella no respondió y al voltear a ver por qué no hacía ruido ¡vi que su asiento venía vacío! Casi me da un infarto. Tuve que regresarme a la escuela mientras escenas de terror pasaban por mi mente (“¿se la robarían?, ¿estará en la calle esperándome? ¡espero que no haya querido cruzar la avenida y ya me la atropellaron!”). La niña, que es más lista que su madre, se regresó a la escuela a decirle a la maestra que su mamá la había dejado. De más está decir que me hice una fama con las maestas que siempre me precedió “ahhh, usted es la señora que olvida a sus hijos”
3- Tengo un piernón loco. (Algún dia a las pruebas me remitiré)
4- Me encanta el baile, pero al charro negro no le gusta menear el bote, así que no se me hace seguido, pero cuando puedo bailar lo disfruto muchísimo.
¡Gracias Goizeder porque me he divertido mucho respondiendo a este juego!
Nota: que he tenido que editar porque me salté una pregunta:
4 canciones que no me puedo quitar de la cabeza:
1.- “Amorcito Corazón” el charro negro llega a desayunar cantando y solito se contesta el chiflido…y ahí salgo yo a darle su beso . Me tiene condicionada como Pavlov a su perro
2.- esta nunca me acuerdo como se llama…la conozco como “pájaro multicolor” pero su nombre es “El Milagro de tus Ojos” (me la sopla el charro negro…que nunca doy pie con bola con el mariachi al lado. El siempre me la dedica ¿cómo no amar al hombre?)
3.- siempre la pido como “la de la mano fría” pero se llama “Quiero abrazarte tanto” de Víctor Manuel.
4.- Esta canción de María José (Amor Amor) me recuerda mis años ochenteros y me pone de muy buen humor. Ahí voy yo manejando cuando llevo a mis hijos a la escuela y voy bailando con la cabeza y los tengo haciendo la coreografía (bueno, eso quisiera yo….me ven con ojos dirigidos al cielo pidiéndome que les ponga el radio…pero me tiene bien despierta y de buenas jajaja…)
Este es un libro que le compré a Ale mi hija, pero me lo llevé ahora que me corté el pelo para leerlo en lo que estaba en el salón. Es un libro escrito para adolescentes, de fácil lectura y agradable diseño, son 227 páginas pero la letra es bastante grande y esto ayuda a que no se asusten los jóvenes cuando ven el libro .
En la sección infantil de la Gandhi, tienen muy buenos libros para niños y jóvenes de diversas editoriales y este le interesó a Ale un día que fuimos. El libro está muy bueno, pues les advierte a este grupo cómo es que alguien puede caer víctima de la anorexia. Melany es la segunda hija de un matrimonio y su hermana mayor tiene una alergia a los aditivos de la comida, que la hacen hiperactiva y gritona y Melany en cambio es la niña buena. Un día su papá le dice que será una belleza una vez que haya desechado la gordura infantil y ella comienza una dieta (su mamá siempre está a dieta) y en el libro vemos como todos le dicen en un principio que se ve muy bien, y se nota que ha perdido peso.
El libro retrata de manera real la anorexia: la obsesión de Melany por la comida, miedo porque la comida la haga subir de peso, la compulsión de “acomodar” su comida en su plato y comer pedacitos pequeños de comida, el hecho de que comienzan a ver su cuerpo como no es (ellas enflacan y se siguen “viendo” gorditas). También retrata excelentemente lo que les sucede en su cerebro cuando ya la desnutrición afecta su proceso de pensamiento, como comienzan a tener problemas de memoria, su rapidez mental comienza a decaer, les cuesta trabajo aprender. Es un buen libro porque pueden aprender lo que sucede con un trastorno de estos mal cuidados, que puede llevarlas a dañar su cuerpo de manera permanente e incluso morir.
Conforme Melany es tratada por este trastorno, se maneja en la historia como la anorexia tan solo es un síntoma y no la enfermedad en si. En el caso de Melany, quería ser perfecta. La conclusión a la que llegó Ale es que uno no puede ser perfecto, y así está bien, que puede uno gritar, enojarse, hacer berrinche y que se vale. Ya con eso, valió la pena el haber comprado el libro.
Hace cinco años el charro negro y yo viajamos a sudamérica. Recorrimos Chile, Argentina, Brasil y Uruguay. Allá a donde fuimos nos trataron siempre muy bien al sabernos mexicanos y nos preguntaban ¿de dónde son exactamente? Mi corazón se llenaba de orgullo cuando yo podía platicar que era de Guadalajara, Jalisco ; el estado que ha dado al mundo el mariachi, el tequila, Alejandro Fernández y el grupo Maná (allá me dí cuenta de cómo quieren a este grupo). Me preguntaban ¿y el Buki? (Marco Antonio Solís). Yo decía “Si, es mexicano, pero no de Jalisco” . Acababa de presentarse en Viña del Mar con un éxito apabullante.
Mucho de lo que es atractivo para el extranjero de México (lo siento pero es verdad) proviene de mi tierra. La charrería, la alfarería, el trabajo en plata, el mariachi, los bailes típicos jalisciences (jarabes y sones). Y de lo que produce: El tequila.
Este libro fue escrito por un enamorado del tequila y trae todo lo que alguien que quiera conocer mejor esta bebida pudiera querer saber: dónde está el pueblo de Tequila, la historia de su población y del tequila a través del tiempo. Además, tiene también cómo se elabora el tequila, cómo se van gestando el él los aromas y sabores (según el tipo de fabricación).
Por ejemplo, puedo contarles que hay 5 clases de tequila en el mercado: blanco, jóven, reposado, añejo y extra añejo. Que en la época prehispánica la planta del agave se usaba como papel, como ofrenda, las pencas eran utilizadas como tejas en los techos, sus puntas se usaban como clavos, punzones, agujas, alfileres y con ella se perforaban lóbulos de las orejas y lengua como adorno.
Hoy en día, todas las plantas de agave que serán usadas para elaborar tequila deben estar registradas en un inventario controlado por el Consejo Regulador del Tequila. Esta planta es un tubérculo, y pertenece a la familia de las amarilidáceas. Es la piña o corazón la que se utiliza para hacer el tequila. Se llama así a la bebida alcohólica que se elabora con agaves que provienen del estado de Jalisco y algunos municipios de Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Tamaulipas.
La bebida se obtiene habiendo destilado y preparado adecuadamente el material en la fábrica de un productor autorizado y que debe estar ubicada en el territorio en la Declaración de Zona de Denominación de Orígen.
Si bien yo no tomo alcohol, ha sido muy interesante descubrir más de esta bebida, ver las fotografías de los lugares aledaños a Tequila (como los Guachimontones), los hornos de algunas fábricas de tequila (Mundo Cuervo, o del tequila El Campanario) en un papel que es una delicia tocar. Trae también recetas de coctelería para preparalo y un capítulo dedicado a refranes, dichos y dicharachos que disfruté mucho.
Si quisieran conocer más del autor y su libro, aquí. El y yo fuimos compañeros en la secundaria y me ha dado mucho gusto toparme con él y leer su libro
¡Y VIVA MÉXICO! Como tenemos 3 días de asueto me voy a descansar. ¡Hasta la vuelta!
SEGÚN CUENTAN NUESTROS ANTIGUOS…RELATOS DE LOS PUEBLOS
INDIOS DURANTE LA OTRA CAMPAÑA
Subcomandante Insurgente Marcos
Reto 2010: Comodín
Este libro me lo regaló una de mis hermanas (¡gracias!) . En él, se dice que los dioses hicieron a los hombres y mujeres que marcarían el camino a otros y por eso los indígenas mayas han aprendido a mirar hacia abajo porque están buscando quien deja al caminar una huella profunda en el suelo para seguirle. Marcos cuenta que a pesar de su peso y estatura no deja huellas en la selva, mientras que la comandanta Ramona, que era pequeña, dejaba siempre una marca profunda que él podía seguir para no perderse en la selva.
El viejo Antonio aconseja “Aprende a mirar abajo. Y atrás de que vayas de alguien, y si deja marca síguelo, no lo pierdas, porque arriba no lo vas a encontrar”
Así, mi hermana lucha para hacer de este un México en donde no se borre del mapa a la población indígena, lucha para que sus derechos sean preservados, para que la sociedad mexicana aprenda a verlos, escucharlos, tomarlos en cuenta; que la riqueza cultural que tienen sea conocida. Quisiera un México más justo, donde recordemos que venimos de esta tierra del maíz que nos da para existir y que estamos maltratando sin cesar.
Mi fraterna –como le gusta a ella llamarnos a sus hermanas- deja una huella honda cuando pasa. Inclino la cabeza, y la reconozco
Les comparto un extracto maravilloso donde el Viejo Antonio cuenta cómo nació la palabra yo:
“Uno empezó a hablar y a decir yo cuando empezó a nombrar su dolor, su rabia, su indignación. Y cuando uno empezó a decir “yo sufro, yo peno, yo tengo estos problemas” es como aprendió a reconocerse a sí mismo como un ser humano. Antes del yo no había nada, y antes del yo que nació entonces no había explotación ni miseria. Cuando uno dice yo, dice un individuo, no dice un colectivo.
Entonces, dice el viejo Antonio que cuando decimos yo, nombramos nuestra historia y ahí, a partir de eso, empezamos a aprender las otras palabras. Aprendemos a reconocer por la mirada y por el oído al otro que es diferente, y lo nombramos él, ella. Pero seguimos siendo nada más nosotros, como un individuo, solos, separados del resto. Y es hasta cuando abrimos no el oído, no la palabra, sino cuando abrimos el corazón, que empezamos a reconocer en el él, o en la ella, esos mismos dolores y esas mismas penas.
Y dice el Viejo Antonio que es cuando el yo encuentra a él o a ella, y descubre que es lo mismo el dolor que tiene, empieza a construir una palabra que es la más difícil de construir en la historia de la humanidad, que es la palabra nosotros. Dice el Viejo Antonio que en el momento cuando el yo, y el él, y el ella y el tú –cuando hay más confianza-, el usted –cuando es signo de respeto- se convierten en nosotros; es entonces cuando hay la oportunidad de que el dolor y la pena, que hizo nombrar el yo, que hizo nombrar a él, a ella, al tú, al usted, tiene la posibilidad de transformar el yo en alegría[…] es necesario aprender a mirar al otro, de la única forma que hemos aprendido a hacerlo nosotros, como pueblos indios, a mirar a otros, y es con el corazón. ”
Y en primicia, aquí le dejo un video donde el subcomandante se quita el pasamontañas:
Este libro cuenta la historia (real) del noviazgo y posterior matrimonio de María Tudor y Charles Brandon.
El rey Enrique VII de Inglaterra tuvo 7 hijos de los cuales solo 4 llegaron a la adolescencia. El mayor, Arturo, se casa con Catalina de Aragón y fallece unos meses después. Enrique es coronado como Enrique VIII. Margarita es casada con el rey Jacobo IV de Escocia y María es casada con el Rey Luis XII de Francia .
Enrique y María fueron muy unidos en su infancia, vivían en la misma casa y eran compañeros de juego y travesuras. Enrique quería mucho a su hermana, y de pequeños le prometió que haría todo lo que estuviera en su poder por mantenerla a su lado y reinar juntos en Inglaterra (que bonito se llevaban de pequeños ).
Por supuesto, cuando Enrique es nombrado Rey, tiene que usar a sus hermanas para hacer alianzas con países que representaban una amenaza para Inglaterra y no puede manterner su promesa a Mary. Margaret es enviada a casarse con Jacobo IV, rey de Escocia. De este matrimonio nacería Jacobo V, que a su vez, sería padre de María Tudor, la reina escocesa decapitada por Isabel I de Inglaterra.
Enrique tenía a su otra hermana para tratar de formar una alianza y elige al rey francés Luis XII. Margaret había envidado pero se casó en secreto con Archibald Douglas, lo que llenó de ira Enrique (lo bueno es que se contuvo y no la decapitó ). Su hermana María tiene que ir a casarse entonces con el rey de Francia (Ella tenía 18 años, el rey francés 52). Cuando le dice a María que la casará con él, María se enoja y él le recuerda que es el deber de príncipes y princesas casarse para beneficiar a su país y no su corazón. María le dice que se casará con el rey, sin un solo reproche si Enrique tan solo le promete que si enviuda la dejará tomar un marido que le plazca a ella; que ya habrá servido a su país y la dejará seguir su corazón (“esa promesa me servirá como un sueño para no perder la esperanza, pues de lo contrario, no me queda nada por qué vivir” así o más drama )
Charles Brandon era hijo de William Brandon, un hombre que había luchado al lado del rey Enrique VII de Inglaterra y que murió en la batalla de Bosworth. El rey Enrique VII, que solía valorar mucho la lealtad, recoge a Charles y lo lleva a que sea compañero de su hijo Enrique y se eduque junto con él. Crecen siendo muy buenos amigos, y esto no cambia aún cuando Enrique llega a ser rey.
Por sus buenos servicios, Enrique lo nombra duque de Suffolk.
Cuando María enviuda a tan solo tres meses de su boda, Charles Brandon es enviado a Francia a presentar sus respetos al nuevo rey y ver que la Reina Viuda sea tratada conforme a su rango.
María y Charles (que ya estaban enamorados desde que ella vivía en Inglaterra) se casan en secreto; María contaba con que Enrique le había dicho que casándose con el rey Luis, la dejaría elegir en su siguiente boda. Charles sabía que la ira del rey sería grande, y que si regresaban a Inglaterra se arriesgaba incluso a perder su propia cabeza.
Enrique adoraba a su hermana, y muestra de esto es que el barco más suntuoso de la flota inglesa se llamaba Mary Rose en honor a ella, y la hija que el rey tuvo con Catalina de Aragón se llamaba María en honor a ella.
Con el tiempo, los perdonó a ambos y pudieron regresar a Inglaterra. Tuvieron tres hijos: Enrique, Frances y Leonor. Frances fue madre de la Reina Juana Grey de Inglaterra, aquella cuyo reinado ha sido el más corto de ese reino.
Este es el primer libro que leo de Maggie O’Farrell y me ha gustado cómo escribe. Desde que lo vi en el blog de Eva tuve ganas de leerlo. La historia es sin duda interesante, pero cómo la cuenta es aún mejor. No lo hace de manera lineal, sino que va dando saltos en el tiempo, entre los protagonistas, y va dibujando pequeñas viñetas que en un principio puede incluso confundir, pero al seguir la lectura, todo va encajando perfectamente.
Dos hermanas que tienen más de 50 años de no verse. Ambas encerradas. Una, en la prisión de su memoria. La otra en un manicomio. Iris es la nieta de una de ellas y desconocía que fueran dos hermanas. Siempre pensó que su abuela había sido hija única. ¿Por qué se guardó el secreto de una de ellas? ¿Qué pasó en la familia 50 o 60 años antes?
Los secretos familiares son como esqueletos guardados en el closet que siempre salen en el momento menos oportuno. Pero sus efectos en la familia se sienten, como el hedor de un cadáver que se descompone.
Me impresionó además en el libro el tratamiento que se le da a Esme ¿cómo pudieron encerrarla a los 16 años, echar la llave y no voltear hacia atrás? ¿ llevándose algo suyo? ¿Quién defiende los derechos del enfermo mental? Que terrible pensar que hace tan sólo unos años, era el tratamiento que se les deba: las familias: encerrarlos y pretender que no existían; y en el manicomio, mejor no hacer ruido y pasar desapercibidos.
“Antes cualquiera podía meter a su hija o a su mujer en un manicomio sólo con la firma de un médico de cabecera.
_Iris…
_Imagínate. Podías librarte de tu esposa si te hartabas de ella. O de tu hija si no te obedecía.”
La historia es narrada por tres personas: Iris, Esme y Kitty. A partir de los diálogos de las hermanas, Iris va reconstruyendo el pasado.
A mi los libros de Trino siempre me hacen reir, los considero excelentes libros-medicina. Así que cuando ví que había salido este, me lo compré. Pensaba que a lo mejor con el aniversario de la Independencia y la Revolución de verdad tendría alguna historia desconocida…pero siendo Trino eso no era posible. Es, como el mismo describe en alguna entrevista que le han hecho, un pitorreo de la historia. Miguel Hidalgo tiene twitter, usa computadora, y su cabeza colgada de la Alhóndiga de Granaditas habla con los guardias sacándolos de quicio de tan parlanchina que es; Morelos es condenado a valer un peso por una gitana; el Pípila tiene hernias de disco…me carcajeaba de un general que lloraba amargamente al ver en el facebook que su adelita se había ido con otro, o que alguien borró a Doroteo Arango, sin saber que estaba borrando de sus contactos al héroe Pancho Villa.
Si algo tiene Trino Camacho es que es ocurrente: y esto hace que la historia de México sea tan divertida en sus manos. En alguna entrevista radial escuché que contó que cuando él estaba en la secundaria, hacía globitos en los dibujos que traía su libro de historia y que ponía lo que se le iba ocurriendo y su libro era famoso –cuando menos en su salón de clases- pero que en una de esas el maestro los cachó con el libro y se los quitó. Dice que no lo volvió a ver. Esta es su venganza supongo… jijiji.
Yo agradezco su libro porque me hizo una tarde de lo más amena y ahora mis hijos se están peleando por ver quien sigue para leerla. Espero que alguna anécdota los lleve a buscar que hay de verdad detrás de la tira cómica. Si quieren leer más sobre Trino y su libro, aquí.
Darío Fo es un escritor italiano, nacido en Sangiano (Varese) en el año de 1927 y en 1997 ganó el Premio Nobel de Literatura. Su biografía pueden encontrarla aquí en la web del Bibliófilo Enmascarado.
Yo vi por primera vez una obra de él en los años 80’s porque me mandaban de la escuela y de tarea tenía que llevar el talón del teatro. Y me encantó conocerlo, porque con sus obras siempre reía y algo aprendía. En aquellos años vi “Si no puede pagar no pague”. Luego vi “Sexo seguro ¿seguro?” basado en el texto de “Tengamos el sexo en paz” y hace quince días pude ir a ver “No hay ladrón que por bien no venga”.
Si algo tienen las obras de Fo, es que sin importar el tema que esté tratando, siempre el débil sale bien librado. En esta última obra, que da título al libro, el ladrón es quien menos tiene que esconder. Sus obras son siempre muy ágiles, de enredos y equívocos y entre la risa, hace pensar.
Este libro tiene 5 obras: la que da título al libro, “Los pintores no tienen recuerdos”, “El hombre desnudo y el hombre de frac”, “Los muertos se facturan y las mujeres se desnudan”, “A donde el corazón se inclina el pie camina”. La verdad es que yo no leo mucho teatro, pero cuando vi el libro en la FIL me animó lo bien que la he pasado siempre que voy a ver sus obras y no me equivoqué porque la pasé muy bien leyéndolo.