Lisa See
La historia la narra Lirio Blanco, y comienza recordando lo mucho que disfrutó de sus últimos días cuando pudo correr libre y meter sus pies en un arroyo. Alguien les dijo a sus padres que la pequeña tenía unos pies especiales. Serían unos lotos perfectos. Y esto es una gran oportunidad para su familia, que entonces podrá casarla con alguien encumbrado. Es la historia de la amistad de Lirio Blanco y Flor de Nieve, en un lugar y una época (China, principios del siglo XIX) donde las mujeres solían pasar de la tutela del padre, a la del marido y de ahí a la del hijo. Si la suegra no las quería, las maltrataría. Si no se habían casado con el hijo mayor, su esposa podía también mandar sobre ellas. El único lugar donde podrían encontrar cariño, comprensión y amistad, era en una “loatong”. Una mujer con quien se hermanaban y se comunicaban a través de una escritura sólo conocida por las mujeres, llamada Nu Shu.
“Me han dicho que en vuestra casa hay una niña de buen carácter y hábil en las tareas domésticas. Esa niña y yo nacimos el mismo año y el mismo día. ¿No podríamos ser almas gemelas?” Flor de Nieve había escrito estas palabras en un abanico con el Nu Shu, y ese fue el comienzo de la unión entre las laotong. “Esta relación se establece por decisión propia, con el objetivo de lograr una camadería emocional y una fidelidad eterna”. El Nu Shu es la única escritura de la que se tenga noticia creada por mujeres, y es el medio de comunicación usado por las mujeres de la provincia de Hunan. Se escribía sobre objetos, o se bordaba en telas.No quedan muchas piezas hoy en día, porque todo lo que una persona hubiera escrito con este lenguaje, era quemado con ella cuando moría.
En ese abanico irían dejando constancia de lo que acontecía en su vida, sus dolores, triunfos, miedos, dejarían registro del nacimiento de sus hijos, la muerte de seres queridos, etc, etc, etc.
El libro muestra bien el ambiente que se vivía en esa época y sus costumbres. Una tradición –terrible- era deformar los pies para que parecieran “lotos”. Lirio Blanco decía de ellos: “Siete centímetros –aproximadamente la longitud de un pulgar- es la medida ideal. A continuación viene la forma. Un pie perfecto debe tenerla forma de un capullo de loto. Ha de tener el talón redondeado y carnoso, la punta aguzada, y todo el peso del cuerpo debe recaer únicamente sobre el dedo gordo. Esto significa que los dedos deben romperse y doblarse hasta llegar a tocar el talón. Por último, la hendidura formada por la punta del pie y el talón debe ser lo bastante profunda para esconder entre sus pliegues una moneda grande colocada de canto. Si yo podía conseguir todo eso, obtendría la felicidad como recompensa.”
“Los vendajes cambiaron no sólo la forma de mis pies sino tambien mi carácter. Siento como si ese proceso hubiera continuado a lo largo de toda mi vida, convirtiendo a la niña complaciente en el niña decidida y, más tarde, a la joven que cumplía sin rechistar todo cuanto le ordenaba su familia política en la mujer de más alto rango del condado, que imponía estrictas normas y costumbres en el pueblo.”




La verdad es que resulta aterrador esa tradición. Cuando la vi en televisión, hace ya muchos años, no comprendí dónde residía la belleza que parecían buscar en ese pie con apariencia de minúsculo y totalmente deformado.
En cualquier caso, el libro parece muy interesante, así que habrá que tenerlo en cuenta.
Un abrazo.
Cada vez que veo estas imágenes encojo los pies y los escondo.
Este libro se lo regalé a mi madre por su cumple este año. Le gustan las historias de este tipo pero este libro le superó. Me dijo que lo había abandonado porque era bastante tostón. De momento ahí sigue en su mesa de noche, a ver si algún día se lo robo
Es una costumbre que nosotros podemos calificar de salvaje, pero es una de tantas tradiciones ascentrales. Aparte de lo duro que tuvo que ser para tantas niñas y que afortunadamente ya no existe -espero-, yo me quedo con lo del lenguaje de mujeres que particularmente desconocía.
Me parece una manera genial de rebelión silenciosa, ya que no podía hacerse de otra manera.
Me encataría conocer ese lenguaje.
Me gustó tu reseña, parece un libro genial.
Besos.
Me gustó mucho esta novela, me sorprende que a la madre de Elwen le pareciera un tostón, pero ya se sabe que cada persona tiene su gusto.
Para mí fue una lectura más que interesante, realmente era doloroso leer el proceso de deformación de los pies y hasta hace unos días en que recibí un correo con unas fotos parecidas a estas nunca había visto el resultado.
Es increíble que eso pudiera parecerle bonito a nadie. Este tema me hizo recordar la lectura hace muchos años de “Viento del Este, Viento del Oeste” de Pearl S. Buck y el tema del lenguaje tan especial entre mujeres la de “El lenguaje secreto de Jin-hei” de Alma Alexander otra novela que me gustó mucho también.
He visto este libro en una colección pero no me la compré porque sabía que yo sufriría. Las fotos que has puesto me llegarona mí en un e-mail, mis ganas de vomitar al ver las fotos se cambiaron por la tristeza de ver lo que estas mujeres han tenido que sufrir por esos pies. ¡Qué pena!
Un besote.
Roberto, Maribel ¿os acordáis si es el museo oriental de Valladolid donde hay unos zapatitos como de muñeca, que eran realmente de una mujer china adulta?
Es sencillamente escalofriante, y simplemente por un criterio estético inalcanzable, al igual que hoy en día mujeres se operan a diario para obtener pechos con una forma que no es real, e incluso se opera los labios inferiores.
Es curioso, verdad? los rasgos más femeninos son los que se quieren cambiar, los que no gustan tal y como existen en la naturaleza.
¿y a quién no le gustan estos rasgos femeninos y decide cambiarlos? quiero decir ¿quién impone ese criterio? ¿no es algo enfermizo? Además de abiertamente misógino.
¿Y las mujeres? por qué hoy en día se someten a algo así?
Contestación de una adolescente en un documental sobre las operaciones estéticas de vagina
“es que a mi novio ve las mujeres de las películas porno y que yo soy diferente y no le gusto”.
No puedo añadir más.
Homo Libris:
ahhhh, para gustos los colores dice el dicho. No a todos nos gusta lo mismo ¡viva la diversidad! sino ¡la vida sería tan aburrida! si le robas el libro a tu mamá ya me contarás que te parece 
para nosotros es aterrador, pero dicen que los hombres en china veían ese piecesito y sus hormonas se ponían loquitas. :S pobres mujeres ¿verdad? porque luego las ves viejecitas caminando con la ayuda de un bastón porque esos pies no pueden sostenerlas.
Elwen:
a mi también me da por engurruñar los pies cada que veo esas fotos
Ascen:
debe ser muy difícil, supongo (que no se nada ehhh) pero he visto que para aprender chino (aquí lo dan en algunas escuelas como materia, al igual que el inglés) se sufre…pero sería bonito poder comunicarse así ehhh
Mertxe:
A mi me pareció muy curioso como desde antes de comenzar a vendarlas, les dan una alimentación especial para ir haciendo frágiles los huecesillos del pie para que al momento del vendaje sean más flexibles y acaben rompiéndose cuando las ponen a caminar (¡que crueldad!). El libro dice que una de cada 10 niñas morían durante este proceso debido a las infecciones. Estaré atenta por si veo los libros que mencionas ¡gracias! por siempre añadir material para mi plan infinito
Eva:
creo que a partir de 1911 se prohibió seguir vendando los pies a las niñas, aunque en algunas regiones remotas de China continuó haciéndose. Pero ya no es una práctica común…¡eso es muy bueno! ¿no?
Loque:
yo vi una foto de un zapatito de estas mujeres que no era más grande que una cajetilla de cigarros…espeluznante.
Me parece más terrible que en este siglo, donde se supone tenemos más acceso a la educación, más libertad, busquemos parecernos a los estándares de lo que otros nos dicen que es bello. El problema es que no hemos aprendido a celebrar nuestra belleza -la de cada quien-. A veces los papás son los primeros que quieren “arreglarles” la nariz a su niña o el busto como ¡regalo de cumpleaños!. Y los medios, que son terribles.
¡Gracias a todos por venir y comentar!
Muy buena reseña Ale, debe ser buen libro pero las fotos son de película de miedo.
Y el comentario de loque me parece muy acertado. No sé si será muy abundante la gente del nivel de esa adolescente y su novio, pero realmente es para dar pena.
¡Hola Thomas!
. Ahhhh…lo de la chica que nos habla loque si es para dar pena.
Me alegra que te guste la reseña
Es un placer leerte por aquí.
Un abrazo,
Ale.
Ale, siento una mezcla de sensaciones por descifrar. Sabía de esta práctica pero jamás había visto una imagen de los pies tras los vendajes, nunca pensé que fuera algo tan exagerado y dramático. Se me ha cambiado el cuerpo. Tengo hasta fatigas. Yo que a mi hija no le he hecho los agujeritos de las orejas para los pendientes…
Impresionante lo de la estética: mujeres jirafa, las tribus que se deforman el labio inferior con un canto, otros lo hacen con las orejas… estoy con Loque, todo esto nos horroriza pero nos van acostumbrando a la cirugía estética a base de mostrarnos a los modelos a seguir. Me quedé flipada cuando se operó la princesa de Asturias. ¿Quién me dice cómo tienen que ser mis tetas? ¿Qué se busca en ese correr hacia el supuesto perfeccionamiento?
Me ha removido el tema. No me he enterado si el libro te ha gustado. Me ha dado muy buena pinta por lo que cuentas, aunque debe ser angustioso.
Un saludo y por un buen rato seguiré con el tema en la cabeza…
Estoy con todos al decir que lo de los pies es una brutalidad. Ya había visto las imágenes en internet y no podía creerlo!! Tampoco veo la belleza en ello, pero eso de que seamos culturas diferentes… seguro que ellos no ven la misma belleza que nosotros.
Lo que ha dicho Loque me deja pasmada. Y mira que conozco a chicas con los pechos operados, ¡qué ganas de entrar en quirófano, vamos! Pero es la educación en general, la televisión, las actrices en fotos retocadas…. ¡todo nos bombardea!
El libro me lo apunto, aunque con el veredicto de la mami de Elwen, no sé yo…
Inma:
fíjate que yo me preguntaba si siendo madre en esa cultura habría podido vendarle los pies a mi hija…¡que terrible! tener que luchar con ella para hacerle el vendado, y luego obligarla a caminar así para que se quebraran sus dedos, y lavarle los pies cada 2 o 3 días, ir cortando la piel muerta, volver a vendar y ponerle un zapato cada vez más pequeño…y así durante 2 años. En el libro, la hermana menor de la protagonista sale corriendo de su casa cuando le toca su turno, y tienen que ir por ella y buscarla entre otras casas porque estaba escondida. Habría sido muy difícil como madre no hacerlo en medio de esa cultura.
Y tienes razón ¿quién dicta como tienen que ser mis senos? ¿o mis caderas? ¿o las medidas que debo tener, el peso, el color de cabello? lo que es peor ¿por qué se les compramos la idea? El libro me gustó. Fácil de leer e historia entretenida
Isi:
jijiji
La concepción de la belleza cambia según la cultura, por lo tanto, lo que es bonito para unos pueblos, puede no serlo para otros. Y tienes razón, todo nos bombardea sobre el “ideal” de belleza. Ya me contarás si la mami de Elwen tenía razón
Un beso a cada una,
Ale.
Hola Ale
Interesante reseña, no sólo por el libro, que me gustó mucho, también por el debate que has abierto.
Leí, muchos libros antes de nuestros viajes a China, y desde entonces los títulos, cursos, jornadas relacionados con este pais-continente han sido muchos. Es un esfuerzo titánico entender una cultura como esta. Busqué autores chinos, y en especial autoras chinas para acercarme más a su forma de pensar, mi manera de verlos ha cambiado para siempre. (El inconsciente me delata y veo que he puesto “nuestros viajes”, ya que este país nos ha marcado tanto que son muchas las veces que he “vuelto”, virtual o emocionalmente…, el viaje real fue uno pero muy intenso)
Lo de los pies nos supera, lo más parecido en occidente son los pies de muchas niñas practicantes de ballet deformados por ponerse las puntas antes de tiempo (lo conozco de primera mano), también sangran…pero ahí queda todo. Es espeluznante contemplar en algún museo ( esto no en el oriental de Valladolid, los zapatitos que dices Loque , sí )un pie conservado en formol!!
Este libro es uno de los que con mas sensibilidad trata el tema, como dice Mertxe, apareció otro a la vez cuyo tema era también el lenguaje del abánico.
No hay que olvidar que la escolarización de las niñas era excepcional, y que hay muchas formas de simplificar el difícil aprendizaje de los ideogramas chinos (más de 80.000, se calcula que un lector medio puede entender los periódicos por la mezcla de 10.000 de elllos….), por eso era tan interesante este “lenguaje ” de las mujeres.
Los criterios de belleza dan para otro debate, tampoco podemos entender como en la época Heian en Japón, como Isi puedes ver en tu lectura del Genji, las mujeres se tintaban de negro los dientes para “estar más bellas”¿?, tal vez os interese leer lo que contamos acerca de <a href="http://www.guisanteverdeproject.com/2008/11/no-woman-no-cry.html"las mujeres jirafa
Un saludo pies grandes!!
Perdón, se me ha ido el html, probemos de nuevo:
<a href="http://www.guisanteverdeproject.com/2008/11/no-woman-no-cry.html"mujeres jirafa
Pues nada, aviso a la nave nodriza, no recoges la instrucción de cierre, así que probamos a la antigua, el post está en el Guisante noviembre de 2008, con el título No Woman no cry….. (las fotos sólo recogen miradas, que lo dicen todo acerca de algunas de las tribus presentes en Thailandia, algunas de ellas provienen de China)
Ya me voy, ya me voy…..;-)
Maribel:
. Mira que no había pensado en los pies de las bailarinas de ballet pero ¡que razón tienes! también se deforman por pararse en ellos cuando bailan.
uyyyyy un pie conservado en formol…¡guácala! como dicen mis hijos…pero así quedará la evidencia de lo que se hacía con los pies para futuras generaciones.
Primero quiero decirte que casi muero de gusto al verte de regreso ¡y por partida triple! un regalazo extra para mí
El link al blog de Maribel AQUÍ. ¡Muchas gracias por siempre enriquecerme con tus comentarios! ¡y ahora hasta con una entrada tuya!
Y por favor ¡esta es tu casa! he ahuyentado a la nave nodriza (creo…espero) jajaja y puedes dejar todos los comentarios que desees ¡faltaba más!
Un beso grande,
Ale.
ALGUNAS TRADICIONES SON TERRIBLES, DEFINITIVAMENTE. ME ENCHINO LA PIEL…
Lizzie ¡ya vi a Danielito vestido de esqueleto! ¡que monísimo se ve!
un esqueleto muy sanito porque esos cachetes así lo atestigüan
jajaja
Maribel:
Ya vi que si funciona el link a tu blog y me da muchísimo gusto. Como te querré que tuve que aventarme un clavado para buscarla entrada ehhh
También me leí el libro, pero me uno al bando de los que no les gustó, como novela, quiero decir. Lo de los pies más que horrible me pareció un asesinato, recuerda que la hermanita murió por causa de las infecciones y eso, no creo yo que tenga otro nombre, la mataron cruelmente. A vces pienso que eso que decía Einstein de que la estupidez humana es infinita es totalmente cierto.
Un saludo amiga, nos vemos por ahí.
AD.
NOTICA: Ultimamente estoy perdida, mis hijos me dan muy pocas oportunidades en la PC, pero te he priorizado, porque sigues siendo la primera amiga bloguera que tuve, jeje.
Un beso.
Ade:
pues yo oronda e inflada como pavorreal de tenerte de visita los pocos minutos que te dejan libre la computadora. Si, pobrecita de la hermanita de la protagonista que no sobrevivió al intento de hacerle sus piecitos flores de loto. Murió por la infección. Dicen que una de cada 10 niñas no sobrevivía al proceso. Cada que veo lo que mis diputados hacen recuerdo esa frase de Einstein…¡que cosas!
Un beso grande,
Ale.
¡Como podía haberseme pasado esta entrada! Esta última temporada he estado un poco dispersa y muchas veces os leía aunque no comentaba. Sin embargo, no había leído lo que escribiste sobre este libro.
Me parece interesantísimo -aunque la foto produce una “cascancia” enorme. ¡Pobrecitas! Supongo que romperles el pie era una forma de “romperles” el caracter y así poder hacer que fueran sumisas. Me ha gustado muchísimo lo del lenguaje secreto entre las mujeres; no lo sabía. La verdad es que apenas conozco nada sobre China.
En cuanto al debate sobre los cánones de belleza y como nosotras, mujeres occidentales, del S.XXI, preparadas y “liberadas” nos sometemos a todo tipo de cirujías y demás torturas (por más que se llamen Jimmy Choo o Manolo Blanick) en aras de ¿Resultar más atractivas a los hombres?
En fin, que siempre es un gusto venir a visitarte y encontrarme una conversación tan animada e interesante.
Un beso
Lammermoor:
es la dispersión que producen las mudanzas…allá tienes que poner toda tu atención para que transcurra sin pérdidas entre un punto y la nueva dirección
Con esos pies ¿quien corría cuando el marido era golpeador? ¿te imaginas? las tenían presas…aún hoy hay viejitas que viven con sus piecitos y siempre salen fotografiadas caminando ayudadas por un bastón…
no se si para resultar más atractivas a los hombres, o ser menos criticadas por otras mujeres ¿tú que crees que se de más?
Un beso también para tí,
Ale.
Me quedé impactada con las imágenes. No conocía el libro. Para nosotros es una crueldad pero para ellos es una tradición. En fin yo aún así, ver para creer. Te dejé un detalle en forma de premio en el blog. ¡Un saludo grande!
Marina:
Tienes razón: es una diferencia cultural y como tal hay que verla.
¡Muchas gracias por el premio! ¡siempre es bello recibirlos! ¡gracias! ¡YUPI!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Un abrazo grande,
Ale.
Pues me has creado una discusion conmigo misma, ya no se si coger el libro o no, porque suelo sufrir con estas cosas, vi un documental y lo pase fatal, la verdad es que la pobre viejita no podia ni mantenerse de pie y caminaba ayudada por un baston y por un hombre joven que supongo seria su nieto, pero lo del lenguaje secreto de las mujeres me llama, voy a intentar reconciliar posturas a ver si lo consigo
Carmina:
lo delos pies es parte de la historia, pero no se centra en ello. Está más centrado en el lenguaje Nu shu y la relación entre las dos niñas (luego mujeres, esposas y madres). Como a veces, el hecho de que los mensajes son -como los mensajes de texto- breves y dependen del contexto, y por carecer de gestos, puede haber malentendidos. Así que, ojalá no te alejes del libro por las fotos que he puesto, porque no viene ni una en el libro. Ya me contarás si reconcilias posturas
Un beso,
Ale.
Gracias, gracias, gracias Ale, por pelear con la nave nodriza y enlazarme, y por enviarme lo de los difuntos, que ni un rato tengo de mandarte un mail…
Repito, magnifica entrada.
En referencia a Lammermoor, este fin de semana había colas en H&M para comprar unos Jimmy Choo, ¿estamos tan lejos?….
Un abrazo
Maribel:
No te preocupes, que yo se que andas muy liada.
Hay esos tacones del Jimmy Choo, para un esgince de cuello y fractura de tobillo si caes desde esas alturas
Un beso grande,
Ale.