THE UNLIKELY PILGRIMAGE OF HAROLD FRY
Rachel Joyce
No hubiera leído este libro si una amiga no me hubiera dicho lo mucho que lo disfrutó. La portada, y el tema de un señor que va a poner una carta al correo, y rumbo a poner la carta piensa que será mejor entregar la respuesta personalmente y comienza un viaje para llevarla no me animaba a adentrarme en él.
Pero ¡lo disfruté mucho! Más de lo que creía. Y al final, me dejó con las lágrimas corriendo por las mejillas.
¿Qué lo hizo tan atractivo al final? Bueno, el personaje de Harold (el viajero). La vida se parece mucho a un viaje, podemos ir cómodamente en un carril donde ya sabemos lo que vendrá por delante, sin sorpresas y aunque no estamos muy emocionados con el viaje la costumbre hace que no queramos cambiarnos ni de carril ni el destino final. Así estuvo Harold muchos años de su vida. Al principio del libro, lo encontramos a 6 meses de haberse jubilado y con una relación muy conflictiva con su esposa. Parece que casi no se soportan. La relación es tensa, no se tratan con cariño, pero ahí siguen en ese matrimonio.

Ruta caminada por Harold
SPOILER Un día en el desayuno llega una carta de una antigua compañera de trabajo de Harold, que le cuenta que está enferma de cáncer. Harold rápidamente le responde, y le dice a su mujer que irá a dejar la carta a un buzón, pero una vez que llega ahí, decide ir a ver a Quennie (su amiga). No lleva ropa adecuada para una caminata tan larga, no lleva dinero, ha olvidado el teléfono móvil en casa, pero algo lo lleva a aventurarse con todas estas carencias. Por primera vez en muchos años, se encuentra siguiendo a su corazón.
En el camino conocerá a muchas personas, y cada una de ellas le enseñará algo. ¿Cuándo fue la última vez que vi en cada encuentro la oportunidad de aprender algo de la vida, de los demás, de mí misma? Harold comienza a evaluar su viaje en la vida precisamente a través de cómo ven la vida los demás. Y se da cuenta de que todos estamos interconectados, que no podemos aislarnos dentro de nosotros mismos porque perdemos algo propio si lo hacemos.
Su mujer al principio, se extraña de que no regrese en un tiempo prudencial. Se encuentra molesta, aunque en el fondo, siente un poco de aprensión. ¿Le pasaría algo? ¿Estará bien? ¿Se accidentaría y por eso no vuelve? Ambos van a cambiar con este viaje. Unos decidimos movernos (me pongo en el equipo de Harold jejeje), y otros deciden que no van a cambiar y se quedarán donde siempre (como su esposa). Pero aun los que no quieren cambiar, se ven obligados a hacerlo cuando los de alrededor emprenden una nueva manera de ver la vida.

Rachel Joyce, la autora.
El viaje les da el espacio y la distancia que necesitan para reevaluar sus vidas. ¿Qué han hecho? ¿De qué han tratado de escapar? ¿En qué aspectos de la vida se han culpado uno al otro? ¿Es que no había otra manera de enfrentar la vida? La rutina, la necedad, los reproches pueden hacer que esta deje de ser divertida, que deje de ser una viaje espectacular para convertirse en algo obligatorio, de lo que no puede escaparse. Pero Harold descubre que si se puede. Y que se puede viajar ligero. Primero físicamente: lleva sólo lo puesto, tendrá que detenerse para comer, beber, descansar en lo que vaya encontrando en el camino y encuentra buenos samaritanos que lo ayudarán, escucharán, consolarán. Descubre que la gente es mucho más cálida de lo que él hubiera creído posible. Que cuando uno pide ayuda rara vez es negada. Que la actitud del viajero determina la calidad del viaje. No el equipaje, no el paisaje, no el camino. FIN DEL SPOILER.
La autora ha sido escritora de obras para radio de la BBC y este libro en un comienzo fue una obra para radio. Se inspiró en su padre que había luchado durante años con un cáncer de cabeza y cuello. Al final, tenía una deformidad en la cara tan grande que “dolía verlo”. Y cuenta que el personaje de Harold Fry está inspirado en él, la historia de un hombre ordinario que lucha por terminar un viaje, y que cuando comenzó a escribirlo sabía que su padre no estaría aquí ya para escucharlo. “Quería escribir algo sobre el poder de la vida en un punto en que estaba perdiendo a la persona que más quería retener. Quería escribir algo con el corazón –que también lo hiciera reir.” Lo logró. Fue un libro que, aunque fácil de leer, hizo que me tomara mi tiempo con él. Cada cuando tenía que cerrarlo para ponerme a pensar en lo que me estaba diciendo.

Con este libro llego a 9 en el reto de Isi: leer 20 libros en inglés. Y ya está editado en español por editorial Salamandra con el título: “El insólito peregrinaje de Harold Fry”. Para leer el primer capítulo en español, dar click aquí.
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